«…Sin embargo, Huldar no estaba resentido con quienes le habían ofrecido esa oportunidad. Él podría haberla rechazado sin problemas. Y tampoco estaba enojado con los responsables de haberlo degradado. Tenerle en un puesto prominente no habría funcionado nunca a largo plazo. Y había fastidiado la investigación de asesinato de una manera tan espectacular que le habría costado repetirlo. La única comparación que se le había ocurrido, al intentar explicárselo a una de sus hermanas, fue que un cirujano entrara corriendo en el quirófano con el bisturí en alto, dispuesto a realizar una intervención urgente, para acabar tropezando y cortándole la cabeza al paciente sin querer.
La peor parte era que había hecho caer consigo a Freyja, la directora de la Barnahus, el Centro de Atención Infantil contra la violencia sexual. El Organismo para la Protección del Menor no le había perdonado que disparara contra un hombre en su lugar de trabajo y la había relegado a la posición de mera psicóloga infantil.
En realidad, los dos debían dar gracias por no estar pateando las calles en busca de empleo…»
Estas frases son de la novela El castigo de Yrsa Sigurdardóttir, publicada por Destino y que desde el 6 de mayo está en todas las librerías. Una obra en donde el detective Huldar, relegado a simples casos menores tras lo ocurrido en su última investigación, deberá recurrir de nuevo a la psicóloga infantil Freyja en una nueva investigación aparentemente sencilla, que se convertirá en trepidante caso en el que nada es lo que parece.
Yrsa Sigurðardóttir, Premio Best Novel VLC Negra 2025, ha atrapado a más de 5.000.000 de lectores. Nació en Reikiavik, Islandia, en 1963. Ingeniera civil de formación, en 2005 decidió dedicarse plenamente a la escritura tras obtener un gran éxito internacional con su primera novela El último ritual, un fenómeno editorial publicado en más de 30 territorios. Desde entonces, ha sido reconocida con los premios más prestigiosos del género, entre ellos, el Petrona Award o el Blood Drop a mejor Novela negra de Islandia hasta en tres ocasiones, además de ser finalista del Glass Key o del International Dublin Literary Award.
El grito, la primera entrega de su serie protagonizada por la psicóloga infantil Freyja, ha sido reconocida como Mejor Novela Negra por la Academia danesa, Premio Blood Drop y seleccionada como una de las mejores novelas negras de los últimos años según el Sunday Times. Además, los lectores españoles la acaban de reconocer con el Premio Best Novel VLC NEGRA 2025.
Con esta serie, que ahora continúa en El castigo, Yrsa Sigurdardottir se consolida como una de las autoras de novela negra más importantes de la actualidad. Por esta obra, hemos tenido la oportunidad de entrevistarla, para que nos la presente a los lectores de Qué Leer.
Yrsa, por favor, haznos una sinopsis de El castigo.
Podría decirte que es la historia de un antiguo delito que se perpetró contra una niña y que sale a la luz con motivo de una cápsula del tiempo, que se abre y donde se encuentra una lista de posibles objetivos de asesinatos en el futuro.
¿Cuál fue el germen de esta historia? ¿Una imagen, un recuerdo, algo que habías escrito con anterioridad y querías volver sobre ello?
En realidad, hay dos orígenes para la historia. El primero es que le regalé a mi sobrino una cápsula del tiempo por navidades. Y me parece que el concepto de la cápsula del tiempo es muy interesante literariamente.
Y el otro es que la historia no está basada, pero sí cuenta con la inspiración de un antiguo caso de una niña que se vio realmente defraudada por el sistema debido a las conexiones políticas de su abuelo.
El título, El castigo, ya indica algo a los lectores.
Yo creo que es bastante indicativo, porque nos lleva a pensar que se paga por los crímenes del pasado.
La idea es: puede que el responsable o el culpable piense que se ha salvado, pero no es el caso, y así debería ser en la vida real. No lo es, pero debería ser así.
Vamos con los protagonistas. Por un lado, tenemos a Freyja. Qué gran personaje para investigar sobre la infancia.
Sí, la verdad es que el personaje de Freyja es interesante. Es una psicóloga infantil. Incluí a este personaje porque no quería que el libro fuera tan solo una investigación policial al uso, sino que quería también abordar todo el aspecto psicológico.
Me interesaba sobre todo analizar cómo los niños se ven impactados por este tipo de delitos, ya sea como víctimas, pero también como víctimas colaterales, en este círculo de influencia que tiene la criminalidad.
En este sentido pues, Freyja trabaja en la Casa de los Niños, que es el nombre que se le da en Islandia a la agencia gubernamental que se ocupa de dar atención a los niños víctimas de abusos o de delitos. De manera tal que puedan tomar parte, por ejemplo, en juicios o en investigaciones, pero sin tener que estar, por ejemplo, en una comisaría de policía o en un tribunal frente a los culpables.
Ella misma, el personaje de Freyja, ha tenido una infancia difícil, pero es una mujer con una enorme determinación, con mucha ambición y muy enfocada en su carrera y en hacerlo todo bien.
[Yrsa Sigurdardóttir, camisa blanca con anclas, gafas, pelo largo, espera a que su intérprete, Vilma Crovetto, nos traduzca lo que está contando, para decir:]
Y también me gustaría añadir que tiene una relación muy cercana con su hermano y, a pesar de que han tenido la misma infancia difícil, él ha seguido un camino totalmente distinto. Él, de hecho, ha tenido un recorrido más bien delictivo.
Entonces, también he utilizado esa posición de personajes para demostrar cómo puede que las personas tengan exactamente las mismas circunstancias difíciles, de infancia difícil, pero puedan tomar caminos totalmente distintos.
No todas las personas van a terminar haciendo la misma evolución partiendo de las mismas circunstancias.
Bien, como decíamos, por un lado está Freyja. Y por otro, Huldar, el detective que pide ayuda a Freyja. A mí me ha parecido que Huldar, en esta novela, tiene más peso que Freyja.
Posiblemente tengas razón. Yo he de decirte que Huldar es mi personaje favorito y tal vez tiene que ver con que él tiene seis hermanas, ha crecido con muchas mujeres en su familia.
Y ha llegado a ese punto en el cual no quiere convivir con mujeres, pero le atraen las mujeres. Lo que significa, pues, un conflicto para él esa predisposición a relacionarse con mujeres, pero no querer convivir con ellas. Así que tiene que lidiar con eso, pero está empezando a darse cuenta de que realmente esto no le está funcionando muy bien.
Y bueno, como he dicho, es posible que tengas razón de que el foco se centre un poco más en Huldar en este libro. Pero, en el tercero, Freyja va a tener más protagonismo. Así que es difícil mantener la atención exactamente igual en ambos en cada libro, por lo que depende de lo que esté sucediendo se verá cuál de los dos está en primer plano.
Entendido. A mí me parece que está muy bien cómo conectas, en las primeras páginas de El castigo, con El grito, la primera novela de la serie.
Yo, cuando escribo, procuro ambientar o ubicar la historia en el momento exacto en el que estoy escribiendo. Y, en ese sentido, me parece también natural hacer una continuación de la historia. Es decir, continuar desde el último libro al siguiente.
Y yo creo que esta continuación, en la evolución de la historia, ha hecho las cosas más fáciles para mí como escritora, y espero que también se lo haga el lector. Porque no tenemos una evolución de los personajes que se dé fuera de campo, sino que toda la evolución está contenida dentro de las páginas.
Dices que ésa ha sido la mayor facilidad para ti. Pero, ¿no ha sido también la mayor dificultad, el que conectasen bien estos personajes de la primera a la segunda novela?
Lo más difícil al escribir una serie, para mí, es presentar de nuevo a los personajes sin ofender a los lectores que ya han leído lo anterior. Pero también de manera que un nuevo lector tenga una base sobre la cual construir, por ejemplo, quiénes son estas personas.
Esa suele ser la parte más difícil y también la más aburrida, lograr ese equilibrio entre no lo vuelvo a decir todo, de manera de no aburrir a un lector del primer libro, pero decir lo suficiente para mantener informado de lo anterior al lector nuevo.
Normalmente, lo más difícil y cansado de escribir es intentar presentar a los personajes otra vez sin, como digo, aburrir u ofender a las personas que han leído los anteriores.
[Yrsa Sigurdardóttir, muy locuaz expresándose, vuelve a esperar a que Vilma Crovetto termine de traducir, y entonces añade:]
Yo también he escrito novelas independientes que no son parte de series ni de sagas.
Yo creo que lo más difícil de las series es que tienes que mantener a los personajes principales y que sigan siendo personajes interesantes. Eso siempre es difícil.
Lo que te pasa en una novela independiente, que no tenga continuación, es que no empiezas con personajes que ya has creado. Tienes que crearlos a todos desde el principio. En una novela auto concluyente, digamos, matas a los que quieras.
Yrsa, y qué líos en la comisaría: sobre todo entre Huldar y Erla, su jefa ahora.
Realmente disfruto muchísimo en poner a este personaje en situaciones muy difíciles, donde comete unos errores terribles.
Y no creo que sean las situaciones que se den con mucha frecuencia en las comisarías en Islandia. Pero seguramente también habrá situaciones románticas que se generen allí. Pero me encanta ponerlo en situaciones difíciles y sobre todo que cometa errores terribles. Bueno.
Vamos ahora con las elipsis: cómo algo sucede y, después, Huldar y Freyja, Huldar y Erla, principalmente, comentan lo sucedido.
Ese es un recurso bastante usual en la novela negra. Está destinado a tener más de un punto de vista. No ceñirnos solamente al punto de vista de los personajes principales.
Y esto sobre todo es útil cuando se están haciendo investigaciones complejas y hay que considerar distintas teorías. Es ahí donde recurrimos, por ejemplo, al diálogo, donde se da un debate. Es una manera también de demostrarle al lector que hay distintas teorías y distintas lecturas posibles sobre cómo podrían haber sucedido los hechos.
Por ejemplo, así también podemos ver cómo evoluciona la historia, sin que ese desarrollo pase por personajes principales asentados, pensando y haciendo una mera descripción de sus pensamientos.
La otra ventaja que aporta es poder echar luz sobre distintos puntos de vistas, o teorías, sobre el mismo suceso.
Por lo que se ve a lo largo de la novela: Huldar y Freyja, Huldar y Erla, Svavarsson y su exmujer, Orri y Dagmar, mmm, ¿los hombres necesitan siempre a las mujeres? ¿Somos tan inútiles?
No. Yo creo que el mundo necesita a los dos, hombres y mujeres. Necesitamos los dos puntos de vista, las dos perspectivas.
Espero realmente que no todos los hombres del libro sean unos inútiles, porque ese no era el objetivo. Pero he de decir que, en general, en la novela negra escandinava, los criminales, los responsables siempre son hombres.
He intentado en algún libro que sea una mujer, porque siempre procuro mantenerme equitativa. Me parece que es algo que es importante. Con la periodista anterior, hablamos un poco sobre el tema de la inteligencia artificial. Una de las cosas que me preocupa es que ya hemos entrado en este mundo con una serie programada, digamos, por una inteligencia artificial, cuyos responsables son casi todos hombres. Estamos rigiéndonos bajo códigos escritos por jóvenes que están programando desde los sótanos de sus casas.
No es exactamente así. Pero, más o menos, creo que refleja la imagen del mundo al que hemos entrado. Y es por eso también que soy una gran defensora de que las mujeres deben dedicarse a las carreras de STEM [acrónimo en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas], porque necesitamos las perspectivas de ambos. Que no son iguales. A veces son iguales, pero a veces también hay diferencias.
Sobresale la narratividad, cómo haces que el lector pase una página y otra y otra…
Realmente, la clave está en mantener los ojos puestos en el ritmo de la lectura. Es decir, yo lo que hago, una vez que he escrito una porción del libro, es que procuro leerlo con los ojos de una lectora, porque, al final, lo que soy, sobre todo, es una gran lectora.
Procuro distanciarme un poco de lo que he escrito, olvidarme que son mis palabras, que es mi historia, y leerlo con esa perspectiva fresca, para tratar de identificar aquellas partes donde veo, por ejemplo, que la historia se ha ralentizado, que necesita alguna mejoría.
Y luego, una cosa que es muy divertida de hacer, de escribir y luego de leer, es incluir algún elemento inesperado y tratar de descifrar cómo hacerlo encajar, cómo hacer encajar todas las partes, porque eso te fuerza a detenerte un par de días a pensarlo una y otra vez y luego a encajar del todo.
Eso es lo más difícil, creo, porque, si como escritor no sabes cómo va a ir mientras escribes, entonces será muy difícil para el lector preverlo, porque cuando está escrito, no sabes qué va a pasar.
[Yrsa Sigurdardóttir vuelve a hacer una pausa.]
Yo creo que la otra habilidad que me gustaría añadir, que me parece importante para mantener el ritmo ágil y para hacer que la historia sea interesante, es que el lector no perciba que las cosas pasan de manera aleatoria, o sea que, cuando algo ocurre, le parezca que es algo lógico, que tiene sentido dentro de la historia.
Porque esa aleatoriedad distrae mucho al lector, incluir elementos que salgan de la nada. Muy al contrario: tienen su lógica y sus piezas encajan en la historia.
Sus piezas encajan en la historia… Al respecto de esto, como buen thriller, ¿estaba planeado así el final, o fue surgiendo mientras escribías?
Sí, conocía ese final. Y es verdad que yo suelo conocer el principio y el final.
Siempre conozco el principio. Si no conozco exactamente el final, lo conozco a las pocas páginas de comenzar a escribir. Y hay muchas cosas que cambian desde el principio hasta el final, elementos, pero no el principio mismo de la novela y el final.
Necesito que eso sea así, sobre todo porque necesito saber qué le tengo que esconder al lector. Tengo que tenerlo eso muy claro porque voy escondiéndole la resolución del asesinato, por ejemplo, y también tengo que saber en qué momento tengo que comenzar a revelar detalles para poder guiar al lector a ese final que ya tengo claro, ya te digo, desde el principio.
En referencia a ese final, hay dos personajes ahí que me parece que tienen mucho interés: Thröstur y su hermana Sigrún. ¿Qué va a pasar con esos dos hermanos, Yrsa? Porque pueden dar mucho juego en un futuro.
No los vamos a ver de nuevo. Pero, ¿quién sabe?, porque sigo escribiendo, o sea que hay una posibilidad ahí abierta.
Quise escribir esta historia sobre un hermano y una hermana, porque era la manera un poco de distanciarme con respecto a la historia de la vida real, que sirvió de inspiración, y que era una historia de dos hermanas que tuvieron una vida muy trágica.
Era un reto escribir esta historia, este relato, teniendo todo el respeto necesario para esta cadena de sucesos tan trágicos que les pasó a estas personas.
Y en el caso del libro, estos personajes, Thröstur y Sigrún, tuvieron esa fuente de inspiración, pero no están basados en la historia real.
Carlos Castrosín
FOTOGRAFÍA: © Lilja Birgisdóttir
INTÉRPRETE: Vilma Crovetto
Yrsa Sigurdardóttir
Ediciones Destino, 512 pp., 22,90 €
Sinopsis:
En 2006, un grupo de niños entierra una cápsula del tiempo en una escuela islandesa. Diez años después, esa cápsula es desenterrada, junto con una carta que predice la muerte de seis personas.
Al principio, todo parece una broma infantil, hasta que la inicial de los nombres coincide con una víctima real.
El detective Huldar, relegado a simples casos menores tras lo ocurrido en su última investigación, deberá recurrir de nuevo a la psicóloga infantil Freyja en una nueva investigación aparentemente sencilla, que se convertirá en trepidante caso en el que nada es lo que parece.
¿Es posible gestar una venganza durante diez años?



