En la estela del escritor y filósofo germano Klabund, quien a principios del siglo XX escribió una irreverente y muy breve historia de la literatura alemana, Toni Montesinos toma el testigo para proponer una Historia de la literatura española contada en una hora. La empresa resulta especialmente necesaria en el contexto actual, no solo por sus alcances didácticos y divulgativos sino también por la urgencia de desbrozar el campo literario hispano y distinguir entre aquellas obras que siguen comunicando verdades universales y un alud de sucedáneos que no tienen mayor trascendencia que la moda o la coyuntura en que salen a la luz.
En una época caracterizada por la infodemia, las fake news y la posverdad, la industria editorial saca tajada para fabricar estrellatos a partir de elementos que nada tienen que ver con la calidad estética o la verdadera importancia del arte. Se promueven camadas de escritores jóvenes que tienen presencia en redes sociales y son capaces de cosechar muchos likes o emoticones de corazón. Se premian novelas privilegiando el hecho de haber sido escritas por mujeres, o por alinearse a los postulados de la cultura woke o de la corrección política al uso. Se aplaude la elaboración de productos de fórmula, como las tramas policiacas, de misterio o, a últimas fechas, de terror, como si H.P. Lovecraft o Edgar Allan Poe nunca hubieran existido.
En las mesas de novedades de las librerías se apilan genialidades que, «con un ritmo trepidante y sin concesiones», caen en las fauces del olvido. Como apunta Montesinos, el libro parece haber sustituido a la literatura, la producción en masa a una recepción crítica ponderada y con criterio. Ante este panorama, centrándose en el caso específico de España, en un acto de amor —que es también de resistencia y odio a la mentira—, Montesinos acomete la heroica labor de reconstruir lo que ha sido su literatura.
Resultado de migraciones y guerras, lo que hoy se conoce como España produjo sus primeras letras a partir de la vulgarización del latín y gracias a la fusión de las culturas musulmana, hebraica y cristiana. En el sur se alzaba el Al-Ándalus; al norte, los reinos cristianos y los condados catalanes pujaban por cristalizar lo que acabaría llamándose Reconquista. En esa geografía en tensión, se aprecia una línea cronológica que revela el proceso de maduración del castellano, desde las jarchas del cordobés Yosef ben Saddiq —especie de tuits medievales, las describe Montesinos— hasta el Cantar del Mio Cid, recitado por los juglares y luego reelaborado en romances. Con Alfonso X de Castilla y su Escuela de Traductores de Toledo, se presenta una suerte de fundación oficial de una lengua que se abriría paso en la vida cotidiana y en todos los ámbitos del conocimiento.
El Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita, ya en el siglo XIV, después de los poemas de intención pastoral y moralizante de Gonzalo de Berceo, encarna la dicotomía entre vocación sagrada y pulsión terrenal. En don Juan Manuel, con El conde Lucanor, descubrimos a uno de los primeros grandes prosistas. Comenta Montesinos que uno de sus exempla, que aconseja a un joven cómo domar a una mujer fuerte y brava, sería pólvora para el feminismo, y que la única explicación de que Juan Manuel no haya sido cancelado es que nadie lo lee, como pasa hoy día con otros genios literarios.
En el tránsito de la Edad Media tardía hacia el Renacimiento, el tono épico y la pedagogía piadosa mutan en poesía intimista, refinada y filosófica. Juan de Mena y el Marqués de Santillana cultivan un verso culto, cargado de referencias clásicas. Las Coplas por la muerte de su padre de Jorge Manrique, al menos su primera estrofa, afirma Montesinos, deberían ser leídas «a los bebes en la cuna, a los ancianos en su lecho de muerte, a los jóvenes a gritos en las discotecas, a los políticos en sus mítines para que suene en ellos algo valioso en vez de paparruchas ideológicas».
Montesinos destaca asimismo el papel de Elio Antonio Nebrija al fijar en su Gramática castellana las normas de ese idioma. Así como la modernidad de La Celestina de Fernando de Rojas. Con Garcilaso de la Vega, en el siglo XVI, quien introduce la lírica italiana en tierras ibéricas, la naturaleza deviene reflejo del alma del poeta. Las turbulencias que acarrean la Reforma y la Contrarreforma, se traducen en una búsqueda mística en autores como santa Teresa de Jesús, Fray Luis de León y Juan de la Cruz.
El autor se detiene en la Edad de Oro y recrea divertidas rencillas entre Quevedo, Góngora y Lope de Vega, cuya perfección en los versos, advierte, debería dejar ruborizados a un montón de pseudo vates. Se analiza la tradición de la novela picaresca, desde La vida de Lazarillo de Tormes, pasando por Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán, hasta La historia de la vida del Buscón de Quevedo. Por supuesto, imposible no hablar de Miguel de Cervantes Saavedra, en quien, asegura Carpentier citado por Montesinos, todo está. Pese a la brevedad del ensayo, la lista de autores estudiados es imponente y no tendría sentido reproducirla aquí.
Para Montesinos, el siglo XVIII literario español representa el bajonazo de los bajonazos, aunque reivindique a autores como José Cadalso y Diego Torres Villarroel. En el XIX, aflorará el escritor romántico que recupera la tradición popular y las leyendas, y surge el realismo naturalista. Mariano José de Larra, José de Espronceda y su célebre Canción del pirata. Gustavo Adolfo Bécquer, José Zorrilla, Clarín. Emilia Pardo Bazán; Benito Pérez Galdós, desde luego. Montesinos pasa revista a los narradores, poetas y dramaturgos fundamentales del siglo XX: Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez, Machado, Camilo José Cela, Luis Martín Santos, entre otros. Y realiza un diagnóstico poco halagüeño de los caminos, más bien mercantiles, por los que ha transitado la literatura española del XXI.
Brillante y anticanónica visión personal, pero de una erudición y rigor intachables que no sacrifican la amenidad, Historia de la literatura española se construye como un árbol, de las raíces a la copa. Los vínculos que tiende con nuestra contemporaneidad son fascinantes. Una lectura obligada.
Adrián Curiel Rivera
HISTORIA DE LA LITERATURA ESPAÑOLA CONTADA EN UNA HORA
Toni Montesinos
El Desvelo Ediciones, 176 pp., 19 €




