Nunca dejamos de asombrarnos con Jorge Luis Borges, porque, con cada género que tocó, creó todo un universo muy particular: como si su genio fuese infinito, perdido a su vez en multitud de laberintos al final de los cuales percibimos una luz que abre dentro de cada uno nuevas alteridades, para reconocernos en la vasta dimensión de ser uno y otros a la vez, para asumir que la realidad no es en esencia la que nos muestran los sentidos, sino que va más allá de nuestra propia noción del ayer y del ahora, para hacer de nosotros complejidad y destino.
En este orden de ideas, nos llega de la mano de Alfaguara 2026 un tomo fundamental, titulado Conferencias reunidas 1960-1985, compilado y editado por Sara Luisa del Carril, y que sale en la colección Narrativa Hispánica Biblioteca Jorge Luis Borges, imprescindible para la comprensión del disertante y pensador, y necesario para quienes nos adentramos en los agrestes territorios del intelecto, de la teoría literaria, de los campos de la filosofía y de la historia, por los que discurrió el gran autor con enorme solvencia e intención incisiva y además crítica.
No pasó Borges por la literatura para dejar intacto todo aquello que trajinó en su larga existencia, sino que en cada una de sus páginas podemos sopesar —en su justa dimensión intelectual y metafísica—, su espíritu inquieto, abierto a la esencia del vivir, dudoso de todo aquello que solemos llamar como “certezas”, para descolocarnos en la comodidad de un ahora que en él es duda y desafío, hondura y asombro, y no lo hizo tan solo en los géneros literarios per se (poesía, narrativa y ensayo) que abordó con maestría, sino además en sus posturas intelectuales frente a grandes públicos, que desarticulaban finos mecanismos de relojería asumidos como lo “políticamente correcto”, y así llevar a sus escuchas —y hoy a sus lectores— por serpenteantes caminos, de los que no se puede regresar al punto de partida sin reconocerse un cambio, una remezón interior, un vuelco copernicano que nos reubica y nos reta en el ahora.
Por supuesto, hay en estas conferencias aquello que calificamos con el adjetivo de borgeano, es decir, el autor que a veces divaga, retrocede y avanza, articula y analiza, y que con extrema lucidez busca hallar aquello no dicho anteriormente: nuevas vetas y vislumbres, artificios eruditos y jugarretas intelectuales y humorísticas, todo lo cual nos permite disfrutar a un autor cercano, inagotable, locuaz, tímido pero seguro de sí mismo, y aunque a veces dude, y ponga entre paréntesis algunas de sus muchas afirmaciones, esa duda formará parte también del corpus de su propia postura, que nunca se nos impone, sino que con cautela nos aproxima a una realidad que nos invita a visitar y conocer: a mirar con nuestros ojos, a cotejar un antes y un después que haga de nosotros piezas clave de su propio esfuerzo, y de su mirada.
El libro, de 424 páginas, está integrado por 30 piezas: Notas para esta edición, por Sara Luisa Carril; (1960) Poesía gauchesca; (1962) Leopoldo Lugones; (1963) The Spanish Language in South America. A Literary Problem; (1963) El gaucho Martín Fierro; (1964) La poesía gauchesca; (1964) El enigma de Shakespeare; ((1965) Poesía y arrabal; (1965) El Libro de Job; (1967) Spinoza; (1967) Agnon; (1967) La literatura fantástica; (1968) Martín Fierro, el gaucho y la literatura; (1969) Una historia del libro; (1971) Testimonios de mis libros; (1972) Destino y obra de Camoens (1); (1972) Destino y obra de Camoens (2); (1973) Mi poesía; (1973) Mi prosa; (1975) El escritor y su destino; (1975) El escritor y su tiempo; (1980) La metáfora; (1980) Recuerdos de mi amigo Xul Solar; (1980) Borges evoca a Camoens; (1980) Así escribo mis cuentos; (1982) (La poesía). Lo esencial de esta noche será el diálogo; (1984) El universo: una serie de sueños; (1985) El labrador de infinitos y (1985) La última conferencia. Apéndice: La lengua española en Sudamérica. Un problema literario (traducción de “The Spanish Language in South. A. Literary Problem”.
Es de resaltar, tal como lo expresa la editora Del Carril, que las conferencias incluidas —y que fueran dictadas en distintos contextos— “no habían sido recogidas en forma de libro”, de allí su importancia. Las mismas estaban dispersas y ahora este conjunto que hoy se nos entrega se erige en una obra de referencia y de consulta que servirá, no solo a los estudiosos de universidades y centros de investigación, sino a los amantes de la obra del escritor e intelectual argentino, que buscarán en sus páginas profundizar en las raíces de su propuesta literaria (su obra), de su visión del hecho literario y de sus hacedores (Emerson, Góngora, Kafka, Shakespeare, Hernández, Shaw, Wilde, Mallarmé, Reyes, Fernández, Homero, Cervantes, Darío, Kiplin, Carroll, Neruda y Güiraldes, entre muchos otros), su pensamiento filosófico (Platón, Spinoza, Voltaire, Hume, Berkeley, Schopenhauer, Bacon, Russell, etc.), así como sus posturas frente a hechos puntuales como el lenguaje, la poesía, la narrativa, el infinito, la identidad, su tiempo histórico, su relación con obras fundantes de nuestra cultura, la mirada del otro, su perplejidad frente al mundo, sus asombros, la épica, lo fantástico, la tradición, la eternidad, la inmortalidad, el sueño y la realidad.
Enhorabuena por esta obra, que sale a raíz de la conmemoración de los 40 años del fallecimiento de Borges, y que fue presidida, a comienzos de este año, por la publicación de los Cuentos completos, la Poesía completa y los Ensayos completos, también por Alfaguara (ver mi reseña Borges, sin asomo de duda en Qué Leer: 16/02/26), cuya suma se hace en sí misma exponencial e impostergable.
Ricardo Gil Otaiza




