«…Ya en su cabina, el guarda se sentó, abrió el cajón con el meñique de la mano derecha y metió la cajetilla y el encendedor. Cuidando de que quedarán pegados a la parte más cercana al borde exterior de la mesa. Después tanteó el fondo del cajón con el dedo índice de su mano izquierda…»
Este fragmento es del cómic El futuro gran artista visita el balneario de las almas, de Peiyang Xu, publicado espléndidamente por Fulgencio Pimentel, y que ha resultado ganador del Puchi Award 2026.
Una obra en donde un pobre desgraciado, cínico contumaz, sueña con ser artista. Para lograr su objetivo, no dudará en manipular a todo aquel que se le ponga por delante, en especial a su sufrida esposa. Solo la siniestra sombra de un edificio se interpone entre sus ambiciones y la realidad. Extraña mezcla de ruinas góticas, feudo de poder y resort de lujo, el balneario de las almas expide el salvoconducto que su carrera artística necesita para despegar. Para lograrlo, solo tiene que ser admitido en una de sus habitaciones. Un caso de violencia doméstica muy cercano a la artista inspiró este libro hiriente, fascinante y críptico, nacido casi como un ajuste de cuentas, y a cuyas puertas, igual que a las del funesto balneario, nos aguarda día y noche un mendrugo vestido de uniforme.
Peiyang Xu (2000), es una artista nacida en Suzhou, China, y radicada en Bruselas. En 2023 se licenció en Escultura por el Instituto de Bellas Artes de Shichuan y más tarde obtuvo una Maestría en la LUCA School of Arts.
Enraizada en el surrealismo y el humor negro, su obra se centra en explorar toda clase de artimañas narrativas para acercarse a las estructuras de poder y las tensiones entre percepción y autoridad.
Por El futuro gran artista visita el balneario de las almas, ganador del Puchi Award 2026, su recién publicado cómic, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Peiyang Xu (y a Ula Zuhra, otra autora, Premio Especial del Jurado, de la que hablaremos más abajo; con la colaboración de César Sánchez, editor de Fulgencio Pimentel y jurado del Puchi Award, como intérprete en ambos casos), para que nos lo presente a los lectores de Qué Leer.
Peiyang, para empezar: imagina que estás en la consulta del psiquiatra esperando, alguien te ve con tu libro y te pregunta de qué va, ¿qué le dirías?
Lo que le diría es que esta es una historia que le va a hacer gastarse mucho dinero precisamente en esta consulta.
Es una historia surrealista sobre poder, humillación y violencia.
Trata de un guardia de seguridad. Y de un futuro gran artista. Y de los dedos del guardia de seguridad: [algo] muy importante. Y de la esposa del gran artista.
Son los cuatro personajes principales. Y todos, te voy a añadir una cosa que ya he dicho en otros sitios, son más personajes simbólicos que reales, envueltos en situaciones violentas, o implícitamente violentas, o explícitamente violentas, de distinta manera.
¿Y cuál fue la chispa para ponerte a escribir y dibujar tu libro: algo leído, una experiencia, un recuerdo…?
Fue un incidente que sucedió a un amigo, a alguien muy cercano. Y necesitaba dibujar algo para digerirlo.
Tu amigo sufrió la violencia y…
No, mi amigo es realmente el que ejerció la violencia. Y eso es algo que yo no podía digerir.
Eso es lo que me hizo empezar a dibujar, y a narrar, y a mover personajes, y las fichas del asunto.
Entendido. El protagonista de tu libro es un pobre desgraciado, sueña con ser artista. «…Intento plasmar el caos que nace al asaltar los límites de lo moral y lo puramente íntimo…», dirá llegado el momento. Peiyang, ¿de dónde sacas un personaje así de cínico, cómo se te ocurre?
En parte, viene de mí misma. O sea, también tuvo que ver con una exploración íntima de mí misma, que me despertó aquel episodio violento del personaje, este del que hablábamos.
Cuando sucedió este incidente violento -aquí interviene César Sánchez, tras puntualizar la respuesta de Peiyang, para decir que él siempre pensó que la autora estaba hablando de un chico, y se acaba de enterar en este momento que eran dos chicas, o sea, era una pareja lesbiana-, me vi reflejada en la crueldad que había utilizado. Y [esto] me hizo examinarme a mí misma.
El libro nació como un acto de venganza, o de explicarme esto. Y de rabia hacia aquello que había sucedido. Pero, en muchos sentidos, tenía que ver también con una especie de exploración moral íntima que hice conmigo misma. Y de explicarme a mí misma. Y de enfrentarme a la verdad sobre mí misma.
«…La capacidad para plasmar el dolor -y para generarlo- es una condición indispensable del artista…», dirá también el protagonista. Y eso lo haces tú muy bien en esta obra: plasmas brutalmente el dolor. Sobre todo, en la mujer del futuro gran artista.
El personaje de ella está mostrado de una manera muy estereotípica. De eso, soy consciente.
Es una mujer débil, a veces incluso vacía, como en blanco, con la mente en blanco, simplemente haciendo lo que se espera de ella, soportándolo todo.
Al hilo de esta pregunta, César Sánchez aprovecha para decirle a Peiyang, en referencia a la esposa del futuro gran artista, que algunas páginas en las que solo muestra a la mujer huyendo por los barrios de esta ciudad china, sin necesidad de un guión, de una gran explicación de literatura detrás, estas son páginas realmente expresivas, están mostrando mucho dolor, solo ella corriendo, huyendo. A lo que Peiyang, dice:
En esas páginas, esa mujer está haciendo exactamente lo mismo que hacía yo cuando recibía alguna paliza de mi ex. Es algo que yo no ignoraba, esto lo puedes contar o no, haz lo que quieras, pero no es especialmente importante; para mí lo interesante era mostrar ese personaje que pudiera ser representativo de una actitud, no pretendía que tuviera vida.
Pues, curiosamente, tiene vida -añade César Sánchez-, aun siendo simbólico, cuando yo la veo correr sin más explicaciones, esas páginas están…
Lo comprendo, lo comprendo… Comprendo que suceda así, porque efectivamente muestran algo absolutamente real. Algo orgánico, físico, que me ha sucedido.
Tu cómic -continuamos preguntando a Peiyang Xu- está contado mayormente desde el punto de vista del narrador, como si fuera una cámara de vídeo enfocando. ¿Por qué lo haces así?
Es una cosa que fue hecha conscientemente. Pero también salió de manera natural. Las dos cosas.
La utilizo mucho en los cómics, al contar algo. La utilizo para explicarme cosas, para conversar consigo misma. Y me sirve de mucho.
Esta figura la he utilizado siempre. Y al hacer este libro y al utilizar esa figura del narrador, que probablemente es el personaje más real de todos, aunque no sea necesariamente yo, lo que estoy haciendo es tratar de conectar con el lector de una manera más íntima.
Y ya la última pregunta. Para quien no haya visto nada del libro, ¿cómo definirías tu dibujo?
[Peiyang Xu duda unos segundos; pelo negro liso, North Face negro, poco habladora, ha costado sacarle las palabras a lo largo de esta entrevista; pero finalmente dice:]
Para empezar, yo te diría que es muy húmedo. Se describen ambientes húmedos, húmedos en un sentido como… terroso.
César Sánchez vuelve a intervenir, y comenta que eso que acaba de decir Peiyang es muy interesante, porque él, el otro día, cuando puso en redes sociales el anuncio del libro, utilizó una canción francesa de una vieja cantante muy desconocida, y sonaba a bar de puerto, a taberna de puerto, un lugar con humo, un acordeón y tal. A lo que Peiyang responde:
[En mi dibujo] Hay mucho contraste en blanco y negro. Las caras son voluntariamente feas. O, a veces, un poco distorsionadas.
Y hay mucha línea, mucha línea. Líneas a veces como la lluvia, como esa lluvia ligera pero persistente. Y muy incómoda y antipática.
Así es un poco mi estilo de dibujo.
El futuro gran artista visita el balneario de las almas
Peiyang Xu
Editorial Fulgencio Pimentel, 192 pp., 25 €
Sinopsis:
Un pobre desgraciado, cínico contumaz, sueña con ser artista. Para lograr su objetivo, no dudará en manipular a todo aquel que se le ponga por delante, en especial a su sufrida esposa. Solo la siniestra sombra de un edificio se interpone entre sus ambiciones y la realidad. Extraña mezcla de ruinas góticas, feudo de poder y resort de lujo, el balneario de las almas expide el salvoconducto que su carrera artística necesita para despegar. Para lograrlo, solo tiene que ser admitido en una de sus habitaciones. Un caso de violencia doméstica muy cercano a la artista inspiró este libro hiriente, fascinante y críptico, nacido casi como un ajuste de cuentas, y a cuyas puertas, igual que a las del funesto balneario, nos aguarda día y noche un mendrugo vestido de uniforme.
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FOTOGRAFÍA: © Editorial Fulgencio Pimentel
INTÉRPRETE: César Sánchez
«…Ica no se equivocaba, tenía 27 años, cero perspectivas reales en la vida y un ligero problema de abuso de sustancias. Empezaba a sentirme un poco como carne pasada de fecha…
Enamorarse no era una opción. Las relaciones con el sexo opuesto parecían meras transacciones… No les gusto los tiros, es un hecho. ¿Y si todo este “asunto Ijal” no era más que una casualidad? ¿Me había tocado la lotería…?»
Estas otras frases son del cómic Aca/Ica, de Ula Zuhra, publicado también por Fulgencio Pimentel, y que ha resultado ganador del Premio Especial del Jurado del Puchi Award 2026.
Una obra que aborda los problemas y rutinas de un grupo de mujeres jóvenes de Jakarta, con especial atención a todo lo relacionado con el colonialismo cultural, el body horror, el clasismo y el consumismo en el Sur Global, entre otras cuestiones presentes en la realidad indonesia.
Ula Zuhra (1993), es una narradora, ilustradora y artista visual afincada en Yakarta. Licenciada en Diseño Gráfico por la Universitas Pelita Harapan en 2012, amplió sus estudios en la Escuela de Estudios Curatoriales de Venecia. En 2021 cofundó Studio Cacing, un estudio de animación.
Sus obras abordan temas como el feminismo, la clase social, el erotismo, el misticismo y las prácticas esotéricas desde una perspectiva satírica y desenfadada, utilizando una amplia gama de medios, como la pintura, el vídeo, la animación, el cómic y la escultura.
Por Aca/Ica, Premio Especial del Jurado del Pucchi Award 2026, su recién publicado cómic, hemos tenido la oportunidad también de entrevistar a Ula Zuhra (junto a Peiyang Xu, ganador del Puchi Award 2026, minutos antes), para que nos lo presente a los lectores de Qué Leer.
Ula, por favor, haznos una sinopsis de Aca/Ica.
Aca/Ica trata sobre un grupo de jóvenes mujeres, en sus veintimuchos.
Es una historia que tiene que ver con el crecimiento, con el paso a la madurez de estas mujeres, que todavía no lo son [maduras, mentalmente], y muy específicamente en Yakarta y en el sur de Yakarta.
Trata sobre las tensiones y las contradicciones de estas mujeres, sobreviviendo como pueden, en una muy decadente super ciudad de no sé si veinte o treinta millones [consultamos a Wikipedia y leemos que Yakarta es la ciudad más poblada del mundo, con una población estimada en torno a los 42 millones de habitantes, ahora].
La trama: va por capítulos independientes interconectados, como una serie de televisión. ¿Por qué eliges esta estructura?
Tiene que ver con el formato en el que me he autoeditado durante estos últimos tres años.
Empecé haciendo fanzines, autopublicándome. Son historias cortas, todas tienen el mismo universo, pero el lenguaje es el de la publicación corta, con un máximo de 52 páginas, esto como muy mucho. Normalmente tienen 16, 24. Y ahí cuentas una o dos historias.
Y viendo este mismo universo, enseguida me di cuenta de que quería más y más y más, de ese universo tan familiar, como muy cercano a mis propias vivencias, muy de la autoficción de hoy en día.
Y de eso está compuesto el libro, de una colección de fanzines, y que siguen, más y más…
Pero el libro salió, o eso he visto en el año 2024. ¿Esto es una versión modificada?
[Habla César Sánchez:]
No, lo que apareció allí, que además no es una edición como oficial, si no, no habría podido conseguir el premio, es una colección como también autoeditada, con una ayuda de algunos de esos fanzines.
Pero este [libro] ha crecido mucho. De hecho, lo que ella presentó al premio era inédito.
Pero nosotros dijimos, ya la habíamos premiado, dijimos: ¿tienes más material?, mándanos más, vamos a construir un libro más grande.
Y ella encantada, porque no para de crear. Y ha venido aquí con un montón de nuevos fanzines.
Tu libro tiene dos protagonista. Háblame de Aca, por favor.
¿Tú piensas que yo soy Aca?
¿Crees que me parezco a ella, o algo así?
Te acabo de conocer, Ula.
[Ula Zuhra; gafas, cazadora de cuero negra, pelo negro recogido, camiseta negra con un estampado; responde rápido y dice:]
[Ella] Es una mujer muy confusa, se fustiga mucho, se mortifica, está un poco perdida.
Aunque, en general, está bien. Está sobreviviendo, pero un poco a ciegas.
Es probablemente la más observadora de los personajes.
Si tiene alguna contradicción, no puede guardársela, tiene que sacarla a la luz.
Y es como muy consciente de cuál es su lugar. Aunque se sienta perdida, sabe que está perdida. Pisa firme en ese desierto, en ese saberse perdida.
Tu libro, empieza con el cumpleaños de Aca, a los 27. La desidia vital de los 27. Justo a esa edad, murieron Janis Joplin, Kurt Cobain, Jimmy Hendrix, Amy Winehouse… ¿Es un momento buscado a propósito?
Sí, a propósito.
Hay una creencia de la astrología de que, entre los 27 y los 30, es la época más turbulenta de la vida. Es una creencia muy extendida, sobre todo en Indonesia, un lugar muy esotérico, ya lo habrás visto en el cómic.
Yo no creo particularmente en eso. Pero me interesa muchísimo sacar todas estas cuestiones, más por una cuestión cultural o vital. Sobre todo eso, cultural, para mostrar cómo funcionan estas cosas a mi alrededor.
En ese momento, César Sánchez hace una pausa y añade:
Aquí te introduzco cosas que ha dicho Ula en otros lugares y que ha hablado conmigo.
Me dijo que sí, que para ella era interesante [los 27 años], que ella sobrevivió a esa edad. Pero se supone que mucha gente palma a los 27 porque es el momento en el que llega eso, que no están preparados o [no son capaces] de superar.
Y a ella le interesaba mostrarlo de una manera como muy costumbrista, muy rutinaria.
A lo que Ula Zuhra añade:
Hay una cosa interesante también, y es que estos personajes están muy influidos por la cultura del rock and roll, por la culturas urbanas y tal, en la que esto del club de los 27 no es ninguna broma.
Son modelos de conducta para ellas. Por supuesto que no quieren palmar, pero tampoco es algo que vean con tanta antipatía y con tanto terror. Es algo que dicen como que no estaría tan mal.
Ya ves que no llegan tan lejos. Luego, no es una cosa tan salvaje. Pero es interesante cómo lo ven, hasta qué punto relativizan.
O sea, sí, es una actitud un poco, quizá, adolescente; pero que realmente permea lo que son y lo que hacen.
En tu libro, en tus historias, hay mucha música. ¿Qué canción sería el tema principal del soundtrack?
Yo le he dicho, Carlos, que tú quieres una -comenta César Sánchez-, pero yo quiero cinco.
A ver, Ula:
La primera es de las L7, se llama “Fast and Frightening”. Es un grupo americano de chicas punks de los 90. Y que siguen activas. L7 es el grupo que yo más siento y escucho.
Después de las L7, viene Fiona Apple, que para mí es una poeta. Y expresa los sentimientos de las mujeres de una manera verdaderamente particular y único.
Aunque hago mucha ironía en el libro de eso.
Y algo de música industrial, experimental… El grupo Hanatarash. Ya sabes, hay un capítulo de los conciertos, estos ruidistas, en las zonas urbanas.
¡Ah!, y también Coil.
Y la última pregunta, lo mismo que a tu compañera, ¿qué nos puedes decir sobre tu dibujo, qué influencias tienes?
Tengo muchas influencias americanas, probablemente, de otras épocas.
Los superhéroes de los 60, como John Romita y tal, pero también mucho de los dibujos animados de Nickelodeon y estas cosas.
Desde luego, tengo una gran influencia, ya no gráfica, sino narrativa, de Archie, de los cómics de los años 60, que leí de cría, de los cómics de terror también, que he leído toda mi vida, que son muy populares en Indonesia.
Y mi dibujante contemporáneo favorito es Simon Hanselmann [el creador de la serie Megg, Mogg y Búho].
Carlos Castrosín
Aca/Ica
Ula Zuhra
Editorial Fulgencio Pimentel, 192 pp., 23 €
Sinopsis:
Una obra que aborda los problemas y rutinas de un grupo de mujeres jóvenes de Jakarta, con especial atención a todo lo relacionado con el colonialismo cultural, el body horror, el clasismo y el consumismo en el Sur Global, entre otras cuestiones presentes en la realidad indonesia.



