Como ya nos tiene acostumbrados, la editorial española Páginas de Espuma publicó recientemente (febrero de este año), en su Colección Voces / Literatura 386, un libro deslumbrante, de esos que son rara avis en el mercado editorial hispanohablante, se trata de los Cuentos completos de Nikolái Gógol (1809-1852): un autor nacido en Soróchintsy (en la actual Ucrania), pero que para entonces formaba parte del imperio ruso, y al que los editores califican en la contratapa —no sin razón— como “padre del realismo ruso y a la vez el precursor más genial del absurdo moderno”.
Créanme, no exagero cuando califico de “deslumbrante” el libro, y lo es en muchos sentidos. Como objeto cultural es ideal para los lectores que somos además bibliófilos, y para los coleccionistas, ya que se trata de una edición de enorme belleza, cuidada en los detalles: tapa dura full color con laminado mate, 841 páginas de encuadernación cosida en papel de gran calidad, lomo curvo, cabezadas decorativas de tela oscura en ambos extremos, guardas de grato diseño y marcapáginas de hilo, todo lo cual, amén de darle atractivo a la edición, determina mayor durabilidad y usabilidad de la misma.
En cuanto a la obra literaria per se, las traducciones son de Vladímir Aly, María García Barris, Fernando Otero Macías, Marta Sánchez-Nieves Fernández y Joaquín Torquemada Sánchez, con ilustraciones (externas e internas) de Arturo Garrido, y, como el título lo indica: abarca toda la narrativa breve del autor escrita en diferentes periodos de su actividad creativa, con un orden que pretende ser cronológico, pero con las excepciones hechas de “dos secciones finales, organizadas para este libro: Relatos, que agrupa aquellas obras publicadas de forma aislada y Fragmentos, dedicada a las narraciones inconclusas de fechas diversas.”
En el Índice hallamos el siguiente contenido:
NOTA A ESTA EDICIÓN
VELADAS EN EL CACERÍO CERCA DE DIKANKA.
(PRIMERA PARTE)
Prefacio; La feria de Soróchintsy; La víspera de Iván Kupala; Una noche de mayo o la ahogada, y La misiva perdida.
(SEGUNDA PARTE)
Prefacio; La noche antes de Navidad; Una terrible venganza; Iván Fiódorovich Shponka y su tía y El rincón encantado.
MÍRGOROD
(PRIMERA PARTE)
Terratenientes del viejo mundo y Tarás Bulba
(SEGUNDA PARTE)
El Vií y Relato sobre la disputa de Iván Ivánovich con Iván Nikifórovich
RELATOS
La Avenida Nevski; La nariz; El retrato; El capote; La calesa; Diario de un loco y Roma.
FRAGMENTOS
Dos capítulos del relato ucraniano “El terrible cerdo”; El hetman; El banduryst sangriento; Capítulo de una novela histórica; Necesito ver al comandante; Noches en la villa; La mano terrible; Noche octava; La farola moría; Caía una lluvia insistente; El señor Midasov; Semión Semiónovich Bátiushek; Las doncellas Chablov; El demonio cojo y ¿Qué tenemos aquí?
GLOSARIO DE TÉRMINOS FRECUENTES EN RUSO Y UCRANIANO
ÍNDICE ALFABÉTICO DE TÍTULOS EN RUSO E ÍNDICE ALFABÉTICO DE TÍTULOS EN ESPAÑOL
Con respecto a las traducciones es importante acotar, que cada uno de los especialistas y traductores asumieron partes determinadas del libro (lo que se nos anuncia en Nota a esta edición), y, a pesar de ello, no hay, como cabría de suponerse, un rompimiento del estilo y del hilo narrativo, sino que hallamos un continuum que nos permite una prosecución en la lectura que nos lleva a un enorme disfrute estético. Nos topamos con una prosa actual, sin subterfugios, que nos habla de manera directa y sencilla, no exenta de gracia y belleza. Obviamente, el Glosario incorporado nos permite avanzar a buen ritmo e ir aclarando las dudas que emergen de pronto, y que a la final terminan enriqueciendo nuestra cosmovisión en el necesario cotejo entre el ruso-ucraniano con la lengua española.
En este sentido, el lenguaje de la mayoría de los cuentos es rico y expresivo, es fecundo y versátil, y da rienda suelta a la imaginación. La presencia de detalles y de exageraciones, así como de copiosas descripciones, le insuflan un poder enorme de comunicación de lo que el autor buscaba contar.
Me imagino que la tarea de los traductores al español no ha sido fácil, por la distancia enorme entre el ruso-ucraniano y nuestra lengua, así como por el ingente tiempo transcurrido entre los textos originales y nuestros días, a lo que se suma el cambio cultural, así como el idiosincrásico, todo lo cual trasluce una complejidad enorme.
En la narrativa de Gógol hallamos elementos muy interesantes, entre los que podría destacar la pérdida de identidad de algunos personajes, la fusión que se da entre el realismo y la fantasía, que a posteriori traerá consigo obras muy cercanas a nosotros como la de Kafka (por ejemplo), que se mece entre la realidad como tal, y lo inexplicable y sobrenatural, cuya amalgama concita entre nosotros una suerte de hechizo que hace de la lectura una puerta abierta a mundos sórdidos, oscuros e inauditos, salpicados por situaciones a las que no hallamos respuesta o explicación lógica, de allí el atractivo que produce en el lector, al sentirse presa de un “algo” que no puede definir, pero que lo arrastra a destinos inciertos.
Contrariamente a lo que podría deducirse, varias de las historias transcurren en entornos urbanos, y algunas en grandes ciudades como San Petersburgo, lo que da al traste con la atávica noción muy extendida entre nosotros, de asociar tales elementos con entornos rurales o de villorrios perdidos en el tiempo y el espacio, ajenos de la mirada del común, alejados de todo aquello que pueda poner en tela de juicio la verosimilitud de lo contado.
Paralelamente a esto, hallamos ambigüedad y finales abiertos e irresolutos, y en algunos de estos cuentos hay un no tan soterrado humor satírico (es más, algunos de los narradores lo hacen con sarcasmo), traducido en crítica a lo establecido, a la sociedad, a las desigualdades presentes, a situaciones tan díscolas como la corrupción y la traba meramente burocrática, que hace de la vida de sus habitantes empinadas cimas que trasegar.
Debo resaltar igualmente, la presencia de personajes excéntricos y extravagantes, rayanos en lo ridículo y lo exagerado, y si a esto se aúna la descripción de situaciones absurdas y deformadas, el lector se topa con cuestiones que lo mueven a la repulsión y a veces a la risa, como mecanismos de escape psicológico, que lo ayuden a salir del atolladero de la sinrazón y así poder continuar sin tener que abandonar la lectura.
Mi invitación es para que nos acerquemos a este libro complejo y diverso, que nos lleva a explorar, desde su narrativa breve, la obra de Nikolái Gógol, referente, qué duda cabe, del inicio de la literatura moderna y que nos regala Páginas de Espuma en estupenda e insuperable edición.
Ricardo Gil Otaiza






