«…Hay pacientes que entienden perfectamente lo que les pasa y, aun así, su cuerpo sigue reaccionando como si el peligro no se hubiera ido…»
«…Sanar no es borrar la historia ni eliminar el dolor; es poder mirar lo que ocurrió sin desbordarse…»
«…SATYA significa «verdad»: el objetivo es que la persona vuelva a su verdad emocional más profunda…»
«…Cada escuela toca una parte del elefante; este libro intenta ver el animal entero…»
Estas frases que acabamos de escuchar están entresacadas de Sanación Emocional, libro de Jesús González Bravo, y que acaba de publicar en Amazon… Es una obra clínica de referencia que propone un modelo integrativo para el abordaje del trauma del desarrollo (trauma complejo) y las heridas de apego. Su autor, el psicólogo clínico Jesús González Bravo, parte de una premisa fundamental: las heridas que se tejen en los cimientos del desarrollo humano requieren un enfoque terapéutico que trascienda las limitaciones de cualquier modelo aislado.
Jesús González Bravo (Madrid, 1962) es psicólogo colegiado y Psicólogo General Sanitario, especializado en el tratamiento de adultos y parejas.
Su formación clínica abarca el tratamiento del trauma y el apego con EMDR, la Integración del Ciclo Vital, las Técnicas de Integración Cerebral, la Hipnosis Clínica, la Terapia Cognitivo-Conductual y la Terapia Breve. Es también Mediador familiar registrado en el Ministerio de Justicia.
Director de González Bravo Psicología, centro de psicoterapia especializado en trauma y apego en Madrid, es el creador del Proceso SATYA: un modelo terapéutico integrativo para el abordaje del trauma complejo y las heridas de apego.
Por Sanación Emocional, su primer libro, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Jesús González Bravo, para que nos hable de él a los lectores de Qué Leer.
Jesús, por favor, haznos una breve presentación de tu libro.
Pues mira, Carlos, este libro nace como una necesidad imperiosa mía, por una cosa que llevo observando muchos años en consulta.
Hay personas que entienden perfectamente lo que les pasa, que han leído muchos libros de autoayuda, que han hecho terapia en diferentes lugares, que pueden contar su historia con todo lujo de detalles y, sin embargo, siguen reaccionando emocional y físicamente de la misma manera que lo hacían antes de todo este peregrinaje. Siguen ansiosos, siguen deprimidos.
Y la pregunta sería, o la pregunta que se hacen ellos: si lo entiendo todo, si sé por qué pasa, ¿por qué sigo sufriendo?
Este libro nace como una respuesta a esa pregunta.
Sanación Emocional es el título. Nos quiere decir que el origen del sufrimiento psicológico casi siempre en las personas está en su sistema emocional, no en su sistema cognitivo. Que durante la infancia y la adolescencia se produjeron heridas que todavía siguen resonando al día de hoy.
Y [es] un concepto que me gustaría destacar mucho sobre el libro, porque la psicología ha puesto mucho énfasis en las cosas que nos han pasado durante la infancia y la adolescencia.
Y este libro, quizá uno de sus valores diferenciales, es que pone también énfasis en las cosas que debieron pasar y no pasaron, las cosas que debimos escuchar y no escuchamos, el afecto que necesitábamos y no llegó, la presencia que no estuvo, etcétera, etcétera.
Ese sería un poco el resumen de presentarte el libro.
Entendido… Y por ahondar, SATYA, el Proceso SATYA, ¿qué significa?
SATYA es una palabra que, en principio, es un acrónimo, que significa “sanación del trauma y el apego”, es decir, que intenta decir qué es lo que pretendemos hacer, que es sanar las heridas del trauma complejo y del apego en la persona. Pero además hemos pretendido buscar una palabra que tuviera un significado adicional, que conectara con lo profundo del proceso.
Satya es una palabra sánscrita que significa “verdad”. Y la elegí porque, de alguna manera, entronca con lo que queremos conseguir.
El Proceso SATYA pretende que toda persona tiene un self, un yo compasivo, intacto dentro de sí.
Lo que ocurre que las cosas que le pasaron en la vida o, como decíamos antes, que no le pasaron, le obligaron a esconder, a fragmentar, a desconectarse de ese ser interno que tiene. Y para poder sobrevivir lo escondió.
Entonces, elegimos Satya, que es una palabra que, como decía, en sánscrito significa verdad, [porque] queremos encontrar la verdad profunda que cada uno de nosotros tenemos dentro.
Sanación Emocional es un libro que ¿ordena el caos de las psicoterapias?
Bueno, Carlos, yo voy a ser más modesto, no me atrevería a llamarlo caos.
Es verdad que en las últimas décadas se ha multiplicado el número de enfoques y técnicas en psicoterapia y que, muchas veces, cada psicólogo se apunta a una como si fuera una verdad absoluta.
Me gusta mucho la metáfora que el catedrático Javier Corbalán ha recuperado para el prólogo, la del elefante; la de los ciegos que tocan las orejas, los pies, la cola, la panza del elefante; cada uno toca una parte del animal y cree tener toda la verdad, pero solo separándose un poquito y viendo desde lejos el conjunto se puede tener una idea global.
Eso es lo que pretende el Proceso SATYA, integrar las mejores técnicas que han demostrado más la capacidad de sanar las emociones de manera coherente y eficiente.
Y Jesús, ¿por qué este libro? ¿Por qué Sanación Emocional ahora?
Es una confluencia de varios elementos. En nuestra trabajo clínico diario, tenemos siempre la frustración de que hay muchas herramientas, de que tenemos una caja con muchas técnicas, pero que ninguna por separado basta.
Y a lo largo del tiempo hemos generado, o yo he generado, por decirlo en primera persona, una intuición clínica, una manera de hacer, una manera de trabajar que nos estaba funcionando, que los pacientes mejoraban, que venían con mucho dolor, con mucho sufrimiento psíquico, y que un tiempo después se iban muchísimo más restaurados. Pero no había una manera clara de traducir esa intuición clínica diaria a un corpus como está ahora reflejado en el libro.
En los últimos tiempos, y por eso el libro surge ahora, ha habido muchos avances en neurociencia.
Esta neurociencia nos ha enseñado cómo el trauma se inscribe en el cuerpo, cómo se almacena en la memoria y qué hace que un recuerdo doloroso pueda transformarse en un recuerdo que ya no duele.
Y esa oportunidad, esa ventana que nos ha abierto la neurociencia, ha sido como el disparador que me motivó a convertir esa intuición clínica, que yo estaba aplicando hace años en consulta, en un libro que pueda mostrar a mucha más gente cómo se puede sanar la emoción de las personas.
Desde luego, Sanación Emocional es un libro de gran ambición. En él, propones algo nuevo en un terreno donde casi todo se limita a defender su propia escuela.
Sí, es un libro un poco ambicioso, y tengo que asumir mi parte de culpa en eso. Pero es verdad que el trauma complejo y las heridas del apego son lo más difícil que llega a las consultas y que reclama mucha humildad para reconocer que ninguna herramienta por sí mismo, que ninguna escuela, tiene toda la verdad.
En psicología, como en casi todas las disciplinas, hay una tendencia muy humana a atrincherarnos, a decir lo mío funciona, lo tuyo no. A adscribirnos a una escuela. Eso nos da seguridad, nos da tranquilidad, nos da contexto.
Yo, modestamente, he querido hacer lo contrario. He pretendido tomar lo mejor de cada enfoque, de EMDR, de IFS, de la Integración del Ciclo Vital, de la Hipnosis Clínica, del Trabajo con el Cuerpo, y reconocer un poco en cada uno de ellos lo que funciona, lo que no funciona, cómo pueden integrarse unas piezas con las otras.
Porque, voy a ponerte la metáfora de la orquesta, tener instrumentos magníficos no sirve de nada si no hay una partitura que diga quién toca, cuándo y en qué orden.
Esa secuencia fundamental y razonada es quizá lo que pretende aportar el libro.
Para ello, dejas a un lado la jerga médico-científica habitual, un tanto oscurantista, y apuestas por la claridad, sin renunciar al rigor, para que tu libro pueda fácilmente entenderse.
Muchas veces los psicólogos, los médicos y otros profesionales, usamos la jerga como una manera de hacernos sentir especiales, pero muchas veces esa jerga esconde más de lo que ilumina.
Yo he pretendido, por un lado, hacer un libro que tenga rigor científico. Hay más de doscientas referencias, hay mucha bibliografía. Pero lo que más me interesaba es que, tanto el especialista en este campo, como las personas que no son especialistas, lo puedan leer, y comprender de dónde nace su sufrimiento, y cómo podemos, a día de hoy, ayudarles con las herramientas que la psicología de las últimas décadas nos ha dado.
¿Y cuál fue el principal reto? ¿Estructurar el libro? ¿El enfoque?
El principal reto fue precisamente darle orden, integrar. Integrar solo herramientas no es mezclar. No se trata de aplico esta herramienta, la otra, la otra, la otra, un poco de esto, un poco de aquello, no. Lo difícil es entender profundamente cada herramienta, cómo funciona, qué tiene de bueno y cuáles son sus limitaciones y cómo podemos combinarlas de una manera que ayude al paciente.
Porque una intervención que no tenga muy en cuenta el dolor del paciente, que no tenga muy en cuenta lo que tenemos que aplicar en cada momento, puede hacer que un paciente no sane, sino que se retraumatice.
A lo largo de estos últimos años he ido construyendo una secuencia que tenga sentido clínico y que tenga en cuenta, como te decía antes, un sentido neurobiológico.
Y el segundo reto, quizá, fuera hacer entendible algo que realmente es complejo. Tenemos una costumbre en la contemporaneidad de intentar explicar las cosas de manera sencilla, pero para mí los fenómenos complejos no tienen explicaciones sencillas.
Ese quizá sea el reto más difícil del libro, explicar fenómenos muy complejos de una forma sencilla que pueda ser accesible para muchas personas.
Sanación Emocional tiene casi quinientas páginas. Y está dividido en tres partes. La parte primera se titula “Los orígenes de la psicopatología”.
Esta primera parte es fundamental. Se ocupa de las raíces, de dónde nace el sufrimiento que vemos en consulta. Con dos conceptos muy importantes: el trauma del desarrollo y las heridas del apego.
Aquí quiero defender una idea que me importa mucho, que es que la ansiedad que padecemos muchas personas en el presente, las depresiones que se van y vienen, las dificultades para confiar, no son defectos del carácter. Hay que huir de la patologización de las personas. Quizá fueron simplemente respuestas muy inteligentes de un niño que, en un entorno que para él era hostil, tuvo que adaptarse y tuvo que buscar maneras de encontrar la seguridad que necesitaba. En su momento, cada síntoma que ahora siente, seguramente, fue una solución súper brillante para sobrevivir.
Comprender esa lógica, y por qué esa solución tan brillante que fue tan buena para la persona cuando tenía siete años se ha convertido en un problema cuando tiene veintisiete, es el primer paso para poder sanarla.
La segunda parte de Sanación Emocional se titula “Estrategias terapéuticas”.
Mira, una vez que la primera parte nos ha mostrado cómo se produce la psicopatología o el sufrimiento humano, que me gusta más decirlo así, porque no me gusta mucho las etiquetas diagnósticas, sino hablar de personas que sufren, la segunda parte hace una visita guiada a través de cuatro de las terapias que han demostrado más eficacia en el tratamiento del trauma y el apego:
EMDR, que, traducida al español, es [la terapia] de desensibilización y procesamiento con el movimiento de los ojos, que lo que pretende es el reprocesar recuerdos traumáticos.
IFS, que es el trabajo con las diferentes partes que todos tenemos dentro, porque las personas no somos un bloque monolítico, sino que tenemos diferentes partes de nosotros mismos que se manifiestan en diferentes situaciones y contextos.
O la Integración del Ciclo Vital, que intenta darle una nueva visión a la idea que tenemos de quiénes somos.
U otras herramientas como la Hipnosis Clínica y el Trabajo con el Cuerpo.
De cada una de estas herramientas, explico de dónde viene, cómo actúa, qué hace bien. Y quizá también en algunos casos, cuáles son sus límites.
Por supuesto, no pretendo que este libro sea un manual de formación, es solo conocer las herramientas.
Y la parte tercera la dedicas al Proceso SATYA específicamente, del que ya nos has hablado antes… Supongo que preparar y escribir este libro tan enjundioso te habrá llevado mucho tiempo. ¿Cuánto has tardado, desde que empezaste hasta poner el punto final?
A ver, depende cómo se cuente. El libro tal como está, es el destilado de muchos años de práctica clínica, de formación continua en diferentes técnicas, de sucesivas intuiciones clínicas, que he ido aplicando en la consulta con los pacientes; de muchas notas, de muchos cambios, de cómo actuar.
A partir de ahí, desde el momento en que pensé que todo ese acervo se podía plasmar en un libro, han pasado aproximadamente dos años desde que empecé a sentarme a darle forma de libro, a ordenar, a elegir las ilustraciones, a estructurarlo todo, en sí la escritura del libro me ha llevado dos años, pero sería erróneo pensar que el libro son dos años de trabajo.
El libro es el destilado de muchos años de trabajo.
[A los que, Jesús añade cuando ya hemos acabado la entrevista, ha quitado tiempo de estar con su mujer y sus hijos, a los que siempre agradecerá el poder haber escrito Sanación Emocional.]
¿Y qué hace diferente este libro en el mundo de la Autoayuda y temas afines?
Pues mira, lo primero de todo, que no es Autoayuda.
Seguramente compartirá en alguna estantería de alguna librería con otros libros de autoayuda, porque la autoayuda, desgraciadamente, nos promete fórmulas rápidas, pasos sencillos, pretende, lo que te decía antes, que lo complejo sea sencillo y eso es imposible.
Yo no quiero prometer que sea sencillo lo complejo.
No le voy a decir al lector: piensa en positivo y todo se arreglará.
Le intento explicar por qué su cuerpo y su emoción reacciona como reacciona y ofrecerle un camino terapéutico que, poco a poco, nos lleve a sanar su emoción, pero reconociendo la complejidad y la dificultad de ese camino, porque me parece mucho más honesto.
Acabas de decir que no es un libro de autoayuda. Pero ¿junto a qué otros títulos colocarías Sanación Emocional a la hora de buscarlo en una estantería?
Hay algunos libros que, lógicamente, me han servido de inspiración, que son padres clásicos de la psicología, como El cuerpo lleva la cuenta, de Bessel, que ya es un clásico; las obras de Gabor Matteo; de Peter Levine; por supuesto, las obras de Francine Shapiro, la creadora del EMDR; o de Richard Schwartz, el padre del IFS.
Son hombros sobre los que me apoyo, pero yo me pondría junto a ellos con infinita modestia y solo como el niño que le da la mano a sus papás. Ya me encantaría que estuviera en ese estante, pero no por compararme con estos maestros, sino porque es ahí, en esa conversación, donde el libro cobra todo su sentido.
Carlos Castrosín
FOTOGRAFÍA: © Jesús González Bravo
Sanación Emocional: SATYA Un proceso de sanación del trauma y el apego
Jesús González Bravo
Amazon, 482 pp., 20 €
Sinopsis:
Este libro es para toda persona que quiera comprender cómo se sanan las emociones: desde el terapeuta que acompaña procesos de trauma hasta quien desea entender mejor su vida emocional.
Cada síntoma tiene una historia. La ansiedad que paraliza, la desconexión que protege, el vacío que persiste, la dificultad para confiar, la sensación de no encajar nunca del todo: todas fueron respuestas brillantes de un sistema nervioso que aprendió a sobrevivir en un entorno que no ofrecía la seguridad necesaria. Esas respuestas, grabadas en el cuerpo mucho antes de que hubiera palabras para nombrarlas, siguen activas cuando las circunstancias ya han cambiado.
Sanación Emocional: El Proceso SATYA es una obra clínica de referencia que propone un modelo integrativo para el abordaje del trauma del desarrollo (trauma complejo) y las heridas de apego. Su autor, el psicólogo clínico Jesús González Bravo, parte de una premisa fundamental: las heridas que se tejen en los cimientos del desarrollo humano requieren un enfoque terapéutico que trascienda las limitaciones de cualquier modelo aislado.
Escrito con rigor científico y sensibilidad clínica, este libro está dirigido a psicólogos, psicoterapeutas y profesionales de la salud mental que buscan ampliar su repertorio terapéutico con un modelo fundamentado, sistemático y profundamente respetuoso con la experiencia del paciente, así como a lectores informados que quieren comprender cómo el trauma transforma la vida y cómo es posible sanarlo.




