La escritora argentina Sofía Balbuena ha ganado el IX Premio Ribera del Duero de Narrativa breve con su obra Personaje secundario. El fallo del jurado destaca su “construcción de un universo moralmente complejo y literariamente arriesgado”, y una prosa aguda que “explora las convenciones afectivas —las formas del amor, la amistad y todo lo que hay en medio— del mundo contemporáneo”.
Cada dos años sucede este evento mágico, esta fiesta del vino y la buena literatura, una suerte de ritual iniciático que consagra a un escritor o una escritora para formar parte del olimpo de la narrativa breve en español. El Premio Ribera del Duero, esta vez, en su novena edición, ha sido otorgado, el día 19 de marzo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, a la escritora argentina radicada en España Sofía Balbuena, con el voto unánime de un jurado de lujo presidido por el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez e integrado por las escritoras Nuria Barrios (España) y Paulina Flores (Chile), y completado por el presidente del Consejo Regulador de la D. O. del Ribera del Duero, Enrique Pascual y el editor de Páginas de Espuma, Juan Casamayor.
La participación a esta convocatoria ha batido todos los récords anteriores, llegando hasta 1.929 manuscritos recibidos, procedentes de 36 países, un 73% más que la edición anterior. El éxito se debe a que este Premio se ha convertido en el referente del desarrollo de la narrativa breve, no solo en España sino en toda Latinoamérica. Marca el mapa de los escritores y escritoras que están destacándose por su talento, originalidad, por la profundidad de sus obras, que se constituyen en verdaderos faros para la creación literaria. Y como lo ha expresado la ganadora de esta convocatoria, es “el cielo literario” al que sueñan pertenecer los cuentistas contemporáneos. Este es el sueño que se le ha cumplido hoy a Sofía Balbuena.
El fallo ha destacado, además de la apuesta arriesgada de construir un universo narrativo complejo, la “prosa acerada y una mirada implacable sobre sus personajes” que atrapa por el tono agudo de “ironía a punto de subversión”. Cada uno de los jurados comentó diferentes aspectos sobresalientes de esta obra. Vásquez habló de la “arquitectura astuta” de los cuentos; de ese diálogo que los interrelaciona casi como en una novela, pero donde los personajes no se conocen entre sí. Lo cual evidencia aquello que afirmó Balbuena; que el libro de cuentos está concebido desde el principio como una unidad. Nuria Barrios ha mencionado también la estructura de los cuentos como “una máquina muy bien engrasada”, y la construcción de personajes femeninos complejos e interesantes; mujeres exitosas y cultas que, sin embargo, de alguna manera se ven afectadas por la narrativa femenina de generaciones anteriores. Paulina Flores habló de la dimensión política de los relatos, de la sororidad que trasmiten los afilados diálogos entre los personajes, y el tono que combina humor y emocionalidad.
Sofía Balbuena estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires, estudios de posgrado en creación literaria y literatura comparada en Barcelona y Iowa. Ha vivido y trabajado en Argentina, Estados Unidos y España.
Su trayectoria literaria se ha desarrollado mayormente en el terreno de la no ficción, con publicación de los ensayos Doce pasos hacia mí y Borracha menor, el libro de conversaciones con Daniel Saldaña París y Sabina Urraca Gente sin paz, y la novela Sutura. La autora explica que sus libros siempre han tenido una gran dosis de autoficción, lo que la llevó a plantearse si podría moverse al terreno de lo ficticio, y “ponerse a ejercitar el músculo de la imaginación”.
El éxito de Personaje secundario augura una brillante trayectoria en el terreno de la ficción y sobre todo de la narrativa breve. De la cocina literaria de este libro la autora dice que ha querido “explorar cierto binarismo” en el universo de las relaciones, cuando dos personas deciden estar juntas pero cada una por distintos motivos. Y ha querido hacerlo desde la perspectiva de una tercera persona que le permite tomar distancia por momentos y otras veces entrar en el universo subjetivo de los personajes.
Y cuenta sobre esta incursión en la narrativa breve, que lo que comenzó como un juego, un flechazo, se transformó en un oficio, un trabajo. “Me obsesioné; salía a caminar todos los días pensando en las tramas, los conflictos, la densidad de mis personajes, sus motivos”. Así logró descender al “infierno interior con el que vivimos a menudo las mujeres: ese vaivén de pensamientos, impulsos, emociones, ideas que escondemos, que aprendimos a reprimir y a callar, a silenciar, a evitar que aparezca de forma nítida en el mundo porque no queremos ser tildadas de locas ni de problemáticas ni de oscuras ni de intensas”. En el libro ha querido retratar “este mundo interno agobiante y explosivo, por momentos ingobernable, con el que vivimos como si fuera un okupa en nuestra propia cabeza y con el que aprendimos a caminar sin que se nos note mucho”.
En sus palabras al recibir el galardón, Sofía Balbuena dijo: “esta carrera me sigue pareciendo a menudo una joya extraña. Me inclino a pensar que es algo bueno. Una forma algo retorcida de no dar ciertas cosas por sentado, de entender y recordarme que escribir es un privilegio y recibir un premio como este, un suceso extraordinario”.
Este libro, que editará Páginas de Espuma, estará disponible en librerías en España desde el 6 de mayo, y también las versiones electrónicas y audiolibro. Sin duda será una de las lecturas más destacadas del 2026.
Romina Tumini








