«…A mí también se me ocurrió una vez que podía escribir libros. Disponía de las ideas; incluso tomé notas. Pero era médico, casado y con hijos. No se puede hacer bien más que una sola cosa: Flaubert lo sabía. Lo que yo hacía bien era ser médico. Mi esposa…, murió. Mis hijos están ahora desperdigados; escriben cada vez que les impulsa la mala conciencia. Viven su propia vida, naturalmente. «¡La vida! ¡La vida! ¡Erecciones!» El otro día estaba leyendo estas exclamaciones de Flaubert. Hicieron que me sintiera como una estatua de piedra con un parche en la entrepierna…»
Estas frases son de la conocida novela El loro de Flaubert, de Julian Barnes, publicada por Anagrama y que es una lectura ideal para el verano.
Recordemos que este junio pasado, Barnes fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026. El jurado destacó que la obra de Julian Barnes elabora la historia de la literatura, el arte, la música e incluso la gastronomía, hasta alcanzar un estilo único, que lo singulariza dentro de una generación de autores británicos especialmente brillantes (que surgió en la década de los 80 del siglo pasado, como Martin Amis, Kazuo Ishiguro, Hanif Kureishi o Ian McEwan), un estilo caracterizado por su audacia formal, su afilado ingenio y la complicidad que sus textos generan en el lector.
Autor de más de doce novelas, ensayos, todos publicados en España por la editorial Anagrama, la literatura de Barnes oscila entre la ficción, el ensayo, el rescate de la memoria personal o colectiva, la ironía, la sátira, un sutil humor melancólico y una prosa elegante y precisa.
Una de sus obras más representativas es la mencionada El loro de Flaubert. Publicada en 1984, esta magnífica novela recrea partes de la vida del mítico escritor francés, junto con reflexiones sobre la vida, el arte, el sexo y la muerte. El narrador, el doctor Braithwaite, es un enamorado de Flaubert y viaja a Francia, a Rouen, a la ciudad natal del escritor francés, en pos de su leyenda. Allí descubre que el hotel de Dieu, un museo dedicado a la memoria de Flaubert, alberga un loro disecado, Loulou, el animal que constituye el tema central del célebre cuento de Flaubert “Un corazón sencillo”. Y comprueba que además el Museo de Croisé, casa natal del escritor galo, acoge otro loro disecado que se proclama como la verdadera fuente de inspiración de Flaubert. Lo que lleva al protagonista a una investigación para aclarar cuál de ellos intervino en “Un corazón sencillo”.
La novela recrea sucesos de la vida de Flaubert, sus amores, viajes, sus éxitos y fracasos, y une y desune líneas narrativas que sirven a Barnes para preguntarse sobre la escritura y las relaciones entre el arte y la vida, troceando su historia en diversos formatos, que deben juntarse para poder formarse una imagen más o menos completa del escritor. Porque estos trozos no avanzan hacia un retrato perfecto, sino que, por el contrario, ponen de relieve las inevitables lagunas y contradicciones de los relatos biográficos.
Este estilo narrativo predomina en otras obras de Barnes, como Niveles de vida (2013), en donde trata el duelo por la muerte de su mujer; o El hombre de la bata roja (2019), biografía de Samuel Jean de Pozzi, cirujano francés y pionero en el campo de la ginecología en el contexto de la Belle Epoque parisina; o La mesa limón (2004), sobre el escritor Iván Turgueniev; o Arthur y George (2005), sobre Arthur Conan Doyle; o El ruido del tiempo (2016), sobre el músico Dimitri Shostakovich.
Recordemos también que el pasado mes de enero, un día después de cumplir los ochenta años, Julian Barnes publicó Despedidas, la novela que él mismo presentó como su último libro, tras veintisiete títulos en cuarenta y cuatro años de carrera. En este libro, repasa aspectos de su propia biografía, de la enfermedad incurable que le aqueja y deja claro, desde el título, que es su última creación.
El humor inteligente, la ironía, la pasión por la cultura, son razones suficientes para acercarse a Julian Barnes y leerlo este verano, a la espera de que la ceremonia de entrega del Premio Princesa de Asturias de las Letras en otoño nos haga hablar de él nueva y más profusamente en Qué Leer.
Carlos Castrosín
FOTOGRAFÍA: © Editorial Anagrama




