«Escipión Nasica se puso en pie.
—Pues los que quieran salvar a Roma y a nuestras leyes, que me sigan —dijo con rostro desencajado, según su irascibilidad natural, dicho lo cual asió su silla, la elevó por encima de la cabeza y la estrelló violentamente contra el suelo enlosado.
Las patas, partidas, salieron despedidas como culebrillas al tiempo que todos ahogaban la respiración, completamente hipnotizados por aquel arrebato de salvación.
Nasica se agachó, aferró una de las patas y se echó el borde de la toga sobre la cabeza, al modo de los sacrificios.
—Los que quieran salvar a Roma, que me sigan —repitió en estado de trance, y con grandes pasos abandonó el templo e irrumpió con brutal vehemencia en la abarrotada plaza del Capitolio, donde, a los pies del gigantesco templo de Júpiter, el populacho afín al tirano cantaba victoria.»
Estas palabras son del libro Enemigos de Roma de Juan Torres Zalba, publicado por La esfera de los libros y que desde el 4 de febrero ya está en todas las librerías, una ambiciosa novela histórica con la que su autor cierra la saga de los Graco y de Escipión Emiliano, iniciada con El primer senador de Roma y Numantia —galardonada con el Premio ciudad de Cartagena—.
Ayer, 19 de febrero, Torres Zalba dio una rueda de prensa en el Hotel Intercontinental de Madrid, para presentarlo. Allí, en uno de sus lujosos salones, el autor estuvo muy generoso con todos los que habíamos sido invitados al explicar, tras la presentación de Mercedes Pacheco, que su pasión por Roma [después de tres novelas sobre este tema] es algo espontáneo en él, genético, podría decir, porque le nace desde muy pequeño. Ya entonces se apasionaba con el mundo romano. Hacía dibujos, leía libros no tan gordos o potentes como éste que estaba presentándonos, pero bastante gruesos. Incluso se acuerda que la primera vez que estuvo en Roma fue con diez años, que fue con su familia en autobús desde Pamplona, con la parroquia, y se acuerda de estar en ese autobús e ir hablando ya de los romanos. Con una sonrisa, Juan -camisa blanca, americana azul marino, pelo canoso- dice que sería un niño como muy repelente en aquel momento, con aquella edad y aquella pasión por Roma. Incluso recuerda cuando pasó por el lago Trasimeno y él fue capaz de identificar que ese lago ¡era el de la batalla de la Segunda Guerra Púnica!
Cuando le preguntamos si la segunda novela [de esta trilogía] surgió a partir del éxito de la primera, o si esta tercera lo hizo a partir del éxito de las precedentes, Juan nos dijo que él ya tenía en la cabeza las tres novelas desde el principio. El primer senador de Roma, la primera, es el ascenso de Escipión Emiliano y la toma de Cartago básicamente, termina con la toma de Cartago, en las cien páginas finales, y que a él le parece que tuvo que ser como la [batalla] de Stalingrado del [siglo] pasado, porque fue terrible la toma de esa ciudad.
La segunda novela, Numantia: La ira de los Escipiones, es el ascenso de Tiberio Sempronio Graco, el mayor de los hermanos Graco, y Numancia. Fueron años de continuas humillaciones para Roma. Al respecto, Juan dice:
“Cuando uno va a Numancia y ve el yacimiento [arqueológico], se pregunta cómo es posible que este pequeño cerro tuviera durante veinte años en jaque a Roma. ¡Es de locos! Y lo hicieron. Y al final Escipión Emiliano no tuvo más remedio que hacer un muro de piedra de diez kilómetros alrededor porque no había manera de terminar con ellos. ¿Es increíble, no? Y Numantia termina con la muerte violenta de Tiberio.
Y en esta tercera parte, Enemigos de Roma, retomo, sobre todo para el lector que no haya leído los otros libros, ese primer capítulo de la muerte de Tiberio, a partir de todas esas consecuencias que estamos hablando…”
Por nuestra parte, añadiremos que Enemigos de Roma arranca en el año 133 a. C., con el asesinato de Tiberio Sempronio Graco en el Capitolio, acusado de querer proclamarse rey de Roma. Este hecho, el primer conflicto político que termina bañado en sangre, marca un antes y un después en la historia de Roma y desencadena una cadena de enfrentamientos que arrastran a los cuatro nietos de Escipión Africano, señalados como enemigos de Roma.
Política, ambición, lucha por el poder, venganza, destrucción, crueldad. A través de estas páginas, Torres Zalba hace caminar de nuevo por el foro y los campos de batalla a los protagonistas de un tiempo decisivo que, a muchos, sigue fascinando.
«Emiliano salió de caza aquella calurosa mañana de sextilis. Así lo había hecho en los bosques reales macedonios tras la guerra con Perseo, cuando contaba apenas dieciocho años, mostrando ya una gran audacia.
Después, destruida Cartago, había emprendido la búsqueda de los famosos leones africanos, exhibiendo aún mayor coraje.
Y ahora, superados los cincuenta años, debía hacerlo en los frondosos bosques numantinos, honrando su vieja costumbre, y Numantia, por pequeña que fuera, bien valía la cacería de la victoria.»
Esto también es de Enemigos de Roma. Y también le preguntamos a Juan Torres Zalba qué referencias literarias había tenido para este y los otros libros, o referencias de cine incluso, a lo que nos respondió:
“Mi referencia literaria, sobre todo, es Colleen McCullough, la escritora [australiana] de Maestros de Roma; me parece brutal esa serie de novela histórica. Es una serie además que se basa mucho en ese sustrato de los entresijos del poder, de esa gran lucha de todas las familias senatoriales, que a mí me atrae mucho. Por eso es mi gran referencia.
Y en [cuanto al] cine, me gustan todas las películas de romanos, sobre todo cuando era pequeño.”
Al mencionarle Escipión el Africano [película de Luigi Magni de 1971, con Marcelo Mastroianni de protagonista], nos dice que ésta precisamente no le convence demasiado. Pero sí Yo, Claudio, que le encanta, igual que Ben-Hur o Quo Vadis. Sobre Gladiator, señala el aparataje, esa espectacularidad romana que tiene. Pero Juan indica que él es más de novela, en su caso se inspira más en los libros que en las películas.
Acabamos diciendo que Juan Torres Zalba nació en Pamplona hace cincuenta y dos años. Casado y padre de dos hijas, se licenció en Derecho por la Universidad de Navarra. Actualmente, combina su faceta de escritor con el ejercicio de la abogacía en el despacho ARPA Abogados Consultores, donde es socio y director del área de Derecho Público.
Enemigos de Roma cierra la serie iniciada con El primer senador de Roma, que fue candidata a los XI Premios Hislibris a la mejor novela histórica en español de 2020, y Numantia, Premio Ciudad de Cartagena 2023.
Carlos Castrosín
FOTÓGRAFO: © Jesús Caso
Juan Torres Zalba
Editorial La Esfera de los libros, 864 pp., 27,90 €
Sinopsis:
Julio del año 133 a. C. Una parte del Senado, con Escipión Nasica a la cabeza, se dirige al Capitolio, en donde se vota la segunda elección al tribunado de la plebe de Tiberio Sempronio Graco, al que acusan de querer proclamarse rey de Roma. En el tumulto que se forma, Tiberio y trescientos de los suyos son apaleados hasta la muerte.
Es la primera vez que un conflicto político termina bañado en sangre, y desatará en cadena una serie de enfrentamientos y consecuencias dramáticas en las que los cuatro nietos de Escipión Africano, incluidos Emiliano, destructor de Cartago y de Numantia, y Cayo Graco, hermano de Tiberio, serán acusados de ser enemigos de Roma. Está en juego la supervivencia de una familia, pero también la de la propia República.
Enemigos de Roma cierra la saga de los Graco y de Escipión Emiliano iniciada con El primer senador de Roma y Numantia —galardonada con el Premio ciudad de Cartagena—. Juan Torres Zalba ha escrito una trilogía formidable en la que el valor y la virtud guían el camino de sus personajes, tanto como la manipulación, la intriga y la violencia más extrema, motores de su gloria personal y de una Roma eterna.







