Una autobiografía del escritor y, al mismo tiempo, una biografía de la época, la del deshielo soviético tras la muerte de Stalin. ¿Cómo se crecía en aquella URSS hegemónica, donde faltaba de todo menos el humor? ¿Donde el principal combustible del hombre, como de la mujer, eran el alcohol y el amor?
Ladrón, espía y asesino es una autobiografía atípica, una suerte de ficción basada en las experiencias del autor en su Kaliningrado natal, un texto que se acerca al lector como un relato imaginado. En él se narra la infancia en la época de posguerra, la juventud y la madurez del protagonista, Yuri Buida, cuya máxima satisfacción reside en leer todo lo que tiene a su alcance.
SOBRE EL AUTOR
Nacido tras la muerte de Stalin, marcado por un sistema político y social en declive, Buida traza el retrato de una sociedad tan deficiente como ingeniosa, tan cruel como capaz de la mayor ternura. El mundo descansa en el mal, piensa el héroe Yuri Buida, que ha adorado a Kafka desde su juventud y ha soñado con convertirse en un escritor como él: robar rasgos ajenos, espiar los más mínimos movimientos del alma y matar instantes, y, de este modo, retratarlos para siempre.
Ladrón, espía y asesino prolonga el legado de su obra maestra La novia prusiana. La atmósfera, la ubicación y las historias siguen enriqueciendo de forma natural el mundo ¿ficticio? del autor. Privado de un sentido del pasado, Yuri Buida explora sus raíces a través de una prosa agridulce en la que conviven el dolor de la historia y el anhelo de lo bello.
SOBRE LA OBRA
Yuri Buida no es un autor desconocido para quien esté familiarizado con Automática (tres obras figuran ya en su catálogo, donde se apostó desde sus inicios, en 2013 con El tren cero; posteriormente llegarían Helada sangre azul y La novia prusiana). Pero, más allá de esto, la realidad es que Buida es uno de los autores rusos contemporáneos más originales, cuya obra se inspira, en su mayor parte, en un lugar: Kaliningrado (la antigua Prusia oriental); y en un tiempo: la segunda mitad del siglo XX. Aquella época tan convulsa en la URSS tras las Segunda Guerra Mundial y la muerte de Stalin, la guerra fría, Jruschov, Brezhnev, la perestroika y la disolución de aquel gran gigante…
Todo este periodo histórico y aquel mismo lugar (mágico, frío, grotesco) sirven de contexto para las vivencias del autor en esta ¿autobiografía novelada? colmada de la característica visión fantástica del autor.
Buida es un gran narrador, un erudito y agudo observador de las vicisitudes soviéticas. Desde niño, su amor por los libros lo llevará por un camino diferente (un mundo paralelo) desde el cual contempla su pequeña ciudad, la fábrica de papel, sus habitantes. Buida crece acompañado por su pasión por la lectura, por su ambición de escribir, y escribirá en un periódico las crónicas de su región, se hará miembro del partido, viajará a Moscú. Su mirada aguda y descarnada nos mostrará los personajes de su vida, que bien podrían ser los de cualquier cuento ruso, los de sus novelas.
BIOGRAFÍA YURI BUIDA
Yuri Buida (Známensk, 1954) es uno de los escritores rusos contemporáneos más originales y reconocidos de la literatura posterior a la disolución de la Unión Soviética. Nacido en la región de Kaliningrado —antiguo territorio de Prusia Oriental, ocupado por las tropas soviéticas en 1945—, Buida desciende de inmigrantes de origen ruso, polaco, bielorruso y ucraniano. Sus obras otorgan un enorme peso a cuestiones como la identidad, la pertenencia, la transitoriedad o los maltrechos vínculos con el pasado. Es el creador de un universo literario único donde los mitos fantásticos conviven con las realidades más trágicas y universales. Del mismo autor, Automática ha publicado El tren cero (2013), Helada sangre azul (2015) y La novia prusiana (2020), por la que fue merecedor del prestigioso premio Apollon Grigoriev.
Fuente: editorial Automática








