Carmen Boullosa: El complot de los románticos
“El complot de los románticos”
Autor: Carmen Boullosa
Editorial: Siruela
272 páginas. 18,90 euros.
TINTERO VOLCADO
Argumento
Dante Alighieri, una joven poeta estadounidense y una autora mexicana viajan desde Nueva York hasta Ciudad de México para terminar en Madrid organizando la reunión anual del Parnaso literario. Los difuntos autores que habitan el Parnaso y que siguen escribiendo se reúnen una vez al año para premiarse entre ellos. En el encuentro en Madrid, los románticos, como si pudiera ser de otra manera, se rebelan contra el galardonado.
Como si la literatura fuese una suerte de conjura, una oración pagana o un aquelarre, los narradores de esta ficción se van pasando la toalla mientras el lector se enfrenta a un penoso viaje del que será testigo mudo.
Con una trama que funciona a golpes de varita mágica, los acontecimientos de la novela se van sumando en un ejercicio de malabarismos, sin una relación de causalidad que haga avanzar la trama y crecer a los personajes, y sin más conexión entre unos y otros que el vacío. En estas condiciones, la novela requiere del lector la misma fidelidad y el mismo compromiso que un avemaría o un padrenuestro.
En la ficción, como en el resto de las cosas, la diferencia entre los malabarismos y la magia reside en la actitud del espectador. Toda magia, por modesta que sea, requiere del espectador una participación activa en los hechos, que suele ir desde el asombro hasta el esclarecimiento en el mejor de los casos, mientras que el espectador de malabarismos no es sino un testigo mudo de innegables ejercicios de equilibrio como los que componen El complot de los románticos.
La novela de Carmen Boullosa plantea un acercamiento a lo carnavalesco tanto en las voces que componen la narración, que van pleiteando entre ellas, como en la avalancha de personajes, que van desde Dante hasta Kafka y desde Quevedo hasta Bioy, recorriendo Madrid y alborotando la ciudad como turistas borrachos, y todo sin marcar una línea entre lo carnavalesco y lo ridículo.
Por Eduardo Vilas










Por favor, ya que se trata de una revista literaria, procuren tener cuidado con las faltas de ortografía. No es lo mismo decir que los románticos se “revelen” o se muestren ante el galardonado, a decir que los románticos se “rebelen” o hagan rebelión contra el galardonado. Por desgracia, nos estamos acostumbrando a ver demasiadas faltas de ortografía en los periódicos, habría que tener un poquito más de cuidado. Nuestros hijos deben leer más, pero lo poco que lean al hojear el periódico debería estar al menos correctamente escrito. Por favor, disculpen las molestias; espero y deseo que nadie se sienta ofendido.
Estimado Carlos,
Tiene usted toda la razón. Se nos coló y ya está solucionado, cuando menos en la versión cibernética. Le añado que, por muy cuidadosos que intentemos ser, nuestros medios humanos son los que son y, medio literario o no, cometemos y cometeremos errores como todo hijo de vecino. Gracias, pues, de nuevo, por ayudarnos a corregir uno de ellos.
Un saludo,