Milagros Frías: ansia de aventura
La periodista, crítica literaria y escritora ha obtenido el XXI Premio Torrente Ballester con “El verano de la nutria” (Algaida), homenaje personal a unas lecturas de juventud marcadas por la acción. Texto: Begoña Piña Foto: Asís G. Ayerbe
Novela clásica de aventuras
El recuerdo de lecturas de juventud, la admiración por autores como Daniel Defoe, Robert Louis Stevenson, Joseph Conrad… y la posibilidad de plantearse un nuevo reto literario confluyen en la última obra de Milagros Frías, El verano de la nutria, con la que la autora quiere recuperar aquellas novelas clásicas de aventuras. “Me gustó leerlas en su momento y no me importa releerlas –dice–. Como escritora, te permite trabajar desde la postura razonable y sensata del adulto, pero con el entusiasmo de un espíritu joven indomable. Cuando las lees de joven te fascinan por la parte de aventuras, por el riesgo, la emoción… De adulto, se alcanza la doble dimensión que tienen”. Aquí, la autora, además, ha jugado a probarse a sí misma, poniendo a su personaje principal, Clara, en circunstancias diferentes, en espacios distintos y con estados de ánimo variados. A un desengaño amoroso le siguen un viaje y un peligroso incidente. Y, de pronto, la protagonista se encuentra en una isla completamente desierta, donde deberá pasar más de dos años de su vida. Milagros Frías comenzó a trabajar desde una imagen, la de esa isla, en torno a la cual vertebró toda la novela. “El reto era implantar el personaje en ese sitio y que asumiera sus circunstancias. Cuando está en la isla reflexiona y sabe que en ese momento no echa de menos un frigorífico ni un baño caliente, que es el tópico, sino volver a la ciudad, a la contaminación, sentirse viva entre seres vivos”. Por último, con este libro, la autora rinde homenaje a los autores clásicos del género. “Hay una concomitancia con el universo literario de ciertos escritores, también hay una conexión directa con la literatura, entre otras cosas porque la protagonista es traductora y porque, finalmente, en la novela aparece un escritor, doblemente complejo en su función, que también cumple un papel importante. Pero quiero dejar clarísimo que ésta es una novela completamente lúdica, escrita desde un respeto profundo por la literatura”.
El miedo profundo a la soledad
La idea de la isla, de ubicar al personaje en la soledad absoluta, en un espacio en que unas emociones sustituyen inmediatamente a otras, permite a su autora una reflexión profunda en torno a la soledad, a la necesidad de pertenecer a un grupo y, más allá, a un miedo intenso al aislamiento, al abandono, al destierro total. “Dicen que cuando los servicios secretos cogían a personas que pensaban que eran espías, era fundamental averiguar cuál sería la última resistencia de esta gente, la resistencia que podrían mostrar ante la tortura. Al final, el miedo profundísimo que tenían era el de que les abandonaran en solitario en un sitio desierto”, explica Milagros Frías, que reconoce los elementos necesarios para llegar a este punto y calar en el lector. “Para que una novela tenga calado tiene que tener emoción y ésta surge en circunstancias cuyo resultado siempre es de incertidumbre”.
Quinta novela en la trayectoria literaria de esta autora, con ella se desató su deseo de crear algo diferente. “Considero mis tres primeras novelas –La sal de la vida, Ars Amandi y Paisaje de invierno– como un aprendizaje como autora y como persona. Con la cuarta (La alambrada de Levi) fue cuando tuve realmente necesidad de experimentar. El futuro como incógnita me interesa muchísimo y estaba en ese libro. Estoy con Bergman cuando decía que él no creía en un final de la humanidad de golpe, sino más bien en una disolución a la que seguiría una especie de polvo cósmico. En esta quinta, o retomaba ese tema del futuro, que no descarto tomar de nuevo, o hacía algo diferente. Me apetecía hacer un libro de acción, medirme en otro registro que me exigiera idéntica pasión, pero con el que volviera a encontrar un reto”. Sin embargo, el ansia de aventura de la escritora no ha quedado saciada con este libro. Milagro Frías termina ya su primera novela destinada a un público juvenil, una historia que se desarrolla en un planeta paralelo. “El protagonista es un chico cuyos padres han desaparecido, que está metido en una aventura espacial y que al mismo tiempo tiene que averiguar qué ha pasado con sus padres. Es una consecuencia de retomar la novela de aventuras, me han dado ganas de ponerme en una mentalidad más lúdica todavía, quería hacer la aventura ya cien por cien gráfica”.
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Escritora y al mismo tiempo crítica literaria, Milagros Frías echa mano de su personalidad de lectora para compaginar ambas actividades. “Como crítica, me olvido de que soy escritora y tengo muy en cuenta a la lectora que soy, que fui y que seguiré siendo. Cuando un libro te seduce es una experiencia casi de abducción”. Como escritora, la crítica siempre la ha tratado bien y, aunque reconoce la posible arbitrariedad del gremio al que ella misma pertenece, considera “casi una causa-efecto” esta respuesta. Yo pienso que soy una escritora exigente conmigo misma, que no me hago trampas en el solitario. Y el que la crítica me trate bien creo que es resultado de ello”. Sin embargo, Milagros Frías también es consciente de la necesidad de lectores críticos de su obra, porque “uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta el escritor maduro es la dificultad cada vez mayor para distanciarse de lo que escribe con capacidad de evaluar. Por eso, cuando me siento en el ordenador a corregir y no me gusta nada, apago el ordenador. Los escritores también tenemos miedos y momentos de zozobra. Tengo una lectora, una persona que no lee demasiado, pero que me transmite las sensaciones muy bien. Esta lectora, con sus preguntas, me deja todo clarísimo”. Por último, la autora cierra el círculo alrededor de la literatura con una labor diaria en otro campo del sector editorial. Actualmente, Frías se encarga de los premios Primavera y Espasa de Ensayo. “Llevo el control de lo que llega, lo selecciono, organizo la lectura de originales…”.









