GONZALO GOYTISOLO PINTA MUCHO

Gonzalo Goytisolo es nuestro pintor más literario. Y no sólo porque corra por sus venas más tinta que sangre (hijo de Luis Goytisolo; sobrino de Juan Goytisolo y José Agustín Goytisolo) sino porque ha ido elaborando algunos de los mejores retratos de personalidades del mundillo como Carmen Balcells, Juan Marsé o Pere Gimferrer. En una época donde la revista tiraba más de ilustradores nos hizo aperturas de reportajes y portadas que han quedado como hitos de una época feliz de Qué Leer. Gonzalo Goytisolo sigue al pie del caballete y estos días expone en la sala pequeña de la Sala Parés de Barcelona. Hace unos días me mandó una carta que me conmovió por su mezcla de sinceridad, pragmatismo y romanticismo todo en una.  Me autorizó para usar esa nota como mejor considerase y que aprovecho para compartir algunos pasajes porque pintura y literatura comparten un común universo de inquietudes:

“Vivo exclusivamente de la pintura, es decir, de producir una clase de bienes que nadie en su sano juicio consideraría de primera necesidad, y menos aún con la que está, y seguirá, cayendo, así que en lugar de lamentarme del Hado adverso (cosa que he de confesar, hago en mis momentitos de debilidad en privado con mis allegados, que me tienen una paciencia admirable), he decidido buscarme la vida del modo más realista del que soy capaz para poder llegar a mis citas mensuales con el banco de la manera lo menos traumática posible. Dentro de todo tengo mucha suerte al poder vivir de esto, en parte porque el boca-oreja va funcionando y tengo un goteo relativamente regular de retratos a pesar de lo desesperantemente lento que resulta mi trabajo en la era de Internet.

El propósito de haber elegido que la exposición tenga lugar en el Espai_3 de la Sala Parés (la sala pequeña que se encuentra a mano derecha nada más entrar por la puerta) en vez de la sala principal del piso de abajo donde había expuesto las otras veces y se suponía que tenía que volver a hacer en esta ocasión, es para poder realizar una muestra de tamaño más controlable que me permitiera tener tiempo para seguir haciendo retratos mientras la preparaba. Por otra parte, el tamaño de esa sala favorece con naturalidad obras de menores dimensiones a las que había expuesto con anterioridad y que hubieran resultado menos asequibles que éstas para los posibles compradores, ahora en su mayoría notablemente más reacios que hace unos años. También la elección del tema e hilo conductor de las obras responde a esta lógica de economía de guerra y a un consiguiente deseo de accesibilidad, por lo que en esta ocasión he dejado de lado las hibridaciones técnicas y conceptuales de  anteriores trabajos, volviendo a los paisajes de Barcelona, pintados ahora con una deliberada voluntad de llaneza técnica y la candidez de la mirada de un turista en mi propia ciudad, sin más ambición que compartir el sentimiento de sorpresa de un visitante de vacaciones en Barcelona, sólo que narrado desde una voz local. De ahí la simplicidad del título de la exposición, “Paisatges de Barcelona”, de reminiscencias claramente turísticas.

 No obstante, aparte de los cuadros pintados con mis rasgos de estilo más conocidos, presento una serie de obras sobre papel, mezcla de dibujo desnudo y óleo, en las que el lápiz establece un contexto narrativo que soporta y simultáneamente proporciona una cierta independencia a la pintura, que puede así cobrar una mayor soltura produciendo un resultado de más frescura que en las obras pintadas en su totalidad. En este sentido, las obras “Petit Soleil” y “Observatori al capvespre” hacen de nexo de unión entre ambas líneas de trabajo. El primero es un óleo sobre tabla pintado en su conjunto, pero cuya parte central, la ciudad,está dibujada a lápiz dejando que el tono dominante sea el de la propia madera que subyace al dibujo,iluminada con algunas notas de color. La segunda representa exactamente el mismo tema, pero realizado esta vez en lápiz y óleo sobre papel, y cuya parte pintada presenta un esquema de color que suguiere un anochecer  que se extiende narrativamente por defecto a la parte dibujada, formalmente neutra,  con la que al tiempo contrasta. Como pintor es un procedimiento etimulante de llevar a cabo, y espero que también lo sea para el espectador. Por otra parte y pensando en términos prácticos, en comparación con la otra, la obra realizada sobre papel resulta económicamente más asequible para un posible comprador, posibilitándole el llevarse a casa una pieza de tamaño más llamativo a un precio inferior. Nuevamente, economía de guerra; ahora la exposición está en marcha: yo me la he peleado lo mejor que he sabido y ya se verá si he acertado en mis empeños o no, sólo queda esperar, con la mezcla de aprensión y esperanza de un campesino que contempla su sembrado.   

 Pintar, vender, comer, vivir, pintar. Reconozco que, explicado de este modo, todo resulta demasiado pragmático, poco artístico , y por así decirlo, sin magia. Pero es que yo creo que eso que llamamos magia es frecuentemente el resultado de un trabajo tedioso realizado con una  pasión más o menos quieta y más o menos lúcida, más parecida a la tozudez que a otra cosa, y, necesariamente, en el entorno del mundo real. Del mismo modo que creo que la idea popular de una vocación artística como una especie de pasión flamígera e incontenible que se manifiesta de modo espectacular (!mira mamá, tengo poderes!), popular por ser una fantasía autoindulgente, está bastante alejada de la realidad. En mi experiencia, la vocación es eso que realmente se manifiesta con el paso del tiempo, cuando llegan las malas noticias, las cosas no vienen rodadas y ya no resulta tan fácil ni prometedor, y unos abandonan, mientras que otros creen que a pesar de todo sigue mereciendo la pena seguir adelante y se las ingenian para ir presentando batalla lo mejor que saben o pueden. Pintar, como vivir, es un acto esencialmente concreto y empírico.”

 Los pintores tienen una visión del mundo fascinante (me dejó estupefacto la edición de los diarios de Miquel Barceló publicados en Galaxia Gutemberg). Yo ya me he hecho adicto a estas reflexiones de Gonzalo Goytisolo. Le voy a pedir más.

Datos de la Expo: “Paisatges de Barcelona” en Espai_3 de la Sala Parés (www.salapares.com),  hasta el 6 de julio. 

www.gonzalogoytisolo.com

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Escrito por el jun 17 2010. Archivado bajo Blog, cabecera, head. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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