¡Que viva Bolaño!

Conocí a Roberto Bolaño muy de pasada, apenas un par de meses antes de su muerte, en el congreso de autores latinoamericanos organizado por Seix Barral en Sevilla en la primavera de 2003. Lo conocí, por tanto, poco y mal; lo suficiente, en cualquier caso, para comenzar a leer el primero de sus libros durante las mismas jornadas (Estrella distante, y les aseguro que aquellas noches hispalenses no invitaban precisamente a encerrarse en la habitación de un hotel a devorar historias de poetas y represiones) y para, ya en el aeropuerto, mientras esperábamos el avión que debía devolvernos a Barcelona, escucharlo quejarse sobre lo tarde que le había llegado el reconocimiento. Le contesté, en mi santa candidez y optimismo, que “no, Roberto, ya verás…”. Pero obviamente me equivocaba y él tenía razón. Y la sigue teniendo ahora que, cercano ya el quinto aniversario de su fallecimiento, su monumental 2666 acaba de ser premiado nada más y nada menos que con el National Book Critics Circle Award norteamericano; entre comparaciones, además, con Moby Dick y el Meridiano de sangre de Cormac McCarthy. Llegados a este punto, les confieso que sigo teniendo 2666 en el debe. Lo mismo que Guerra y paz o En busca del tiempo perdido. Obras voluminosas y mayores que exigen una lectura tan cuidada como ambiciosa. O que reclaman quizá que uno se deje de tonterías y coja el toro por los cuernos. Sea como fuere, Bolaño ya está ahí, en los altares, con la bendición última de la crítica de las barras y estrellas. Y si ha tenido el mejor padrino (el superagente Andrew Wylie), no menos cierto es que los éxitos europeo y sudamericano se los ganó solo, con los libros tozudamente escritos mientras vigilaba campings o vendimiaba o… Ya me entienden. Así que me alegro por él. Me alegro por quienes apostaron por él. Con la debida melancolía. Pero con una ligera corrección: si el escritor es su obra, Roberto, nada llega verdaderamente tarde.

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Escrito por el mar 16 2009. Archivado bajo Blog. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

5 Comentarios por “¡Que viva Bolaño!”

  1. Doespi

    Estoy leyendo “Los detectives salvajes”, al principio entendia poco, el vocabulario me resultaba extraño, y aparecian muchos nombres que me mareaban y me descolocaban de la historia, en fin no me gusto. Ahora estoy por la segunda parte del libro,(si se entiende que hay tres partes) y esta me esta gustando cada vez mas, creo que hasta me va a apasionar, cuando la leo es como si fuera un detective yo misma y me dieran respuestas los personajes a preguntas que no se, y asi .sin un narrador que me guie. estoy vislumbrando su mundo,… como decirlo estoy formando parte del libro.
    He sentido curiosidad por el autor y por eso me he puesto a rebuscar en internet y descubro que esta muerto, una pena, yo tambien he llegado tarde.

  2. Talines

    Pues te haré caso y leeré algo de 2666 a ver si me gusta. Muchas gracias.
    Me alegra por otra parte que escribiera una novela de éxito y no se subiera él mismo en un pedestal como hace más de uno. Tenía los pies en el suelo, era realista y parece que escribió lo que quiso y como quiso, sin ataduras de ningún tipo. Un olé por él.

    De momento sigo con mi ensayo sobre la ceguera. Espero acabarlo pronto para ver la película.
    Saludos.

  3. Mr. Holmes

    Cito:

    “Y si funciona, fantástico. Y si no, mire, a otra cosa que hay demasiados libros y muy poca vida”

    Hace muchos años que superé la intensa y clandestina vergüenza de aburrirme en la filmoteca con “El séptimo sello” de Bergman, o de usar a Vila-Matas como somnífero. Ellos son infinitamente más grandes que yo, y consecuentemente serían condescendientes con mis limitaciones a nivel de formación. Lo digo sin asomo de ironía.
    Lo esencial es eso, liberarse de complejos y disfrutar de aquella estrecha parte del (amplio, amplísimo) espectro de la frecuencia de onda del arte que te haga vibrar de verdad.

    Un saludo cordial.

  4. Talines

    Yo no he leído nada de Bolaño, pero con el tiempo me está entrando el gusanillo de saber que escribe y a que se debe que todo el mundo esté como loco con sus libros.
    Pero aunque me tenga que tragar mis palabras cuando lo lea, yo creo que su éxito se debe en gran medida a que esté muerto. Ya ha pasado con el Oscar a Ledger, James Dean, Marylin… hoy mitos y no sabes muy bien porqué. Sus carreras no crean que sean tan buenas como para ser los iconos que son.
    En fin, que espero que los libros de Bolaño sean tan buenos como se cuenta y yo me tenga que tragar mis palabras. (Como ya me pasó con Stieg Larsson, que ahora me apasiona).
    Espero no haber ofendido a nadie y si lo he hecho lo siento, solo es una opinión.
    Saludos.

    • milo j. krmpotic'

      Talines,
      Mientras las opiniones sean respetuosas, adelante con ellas. Y si generan diálogo, más agradecidas serán aún. El caso es que Bolaño comenzó a ser celebrado en vida: su Premio Herralde por Los detectives salvajes es de 1998, si no me equivoco. Y, en el congreso de 2003 que menciono, lo cierto es que autores de todas partes de Latinoamérica coincidieron en señalarlo como su más importante referente generacional. Le anticipo que es un autor metaliterario y en ocasiones difícil, pero al que se le puede extraer mucho jugo. Estilísticamente hablando, eso sí, en las antípodas de Stieg Larsson (sin menosprecio alguno hacia el sueco: yo también he disfrutado mucho con LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES; son simplemente diferentes). Pruebe con las primeras líneas en alguna librería. Y si funciona, fantástico. Y si no, mire, a otra cosa que hay demasiados libros y muy poca vida… (Un apunte más: el Oscar a Heath Ledger me parece justificadísimo; pocos psicópatas me han puesto la piel de gallina de ese modo en la sala de cine).
      En fin, que un saludo y gracias de nuevo…

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