Jeffrey Ford: “El retrato de la señora Charbuque”
Autor: Jeffrey Ford
Traductor: Raúl Sastre Letona
Editorial: La Factoría de Ideas
320 páginas. 20,95 euros.
CINCO TINTEROS
Piero Piambo, pintor en crisis creativa que triunfa en 1895, se obsesiona con un extraño encargo que puede costarle todo lo que ha conseguido en la vida y hasta ésta: pintar, sin verla, a una mujer a la que debe imaginar a través de las (fabulosas) historias que le cuenta. El hasta ahora desaparecido marido de su misteriosa modelo le hostiga y empiezan a producirse una serie de terribles asesinatos. Piambo teme que todo esté relacionado.
Algunas novelas cambian un poco tu vida. Quizá sólo por unos instantes, pero sientes que te han conseguido llevar a otro mundo o a otra sensibilidad con interesantes propuestas que mueven a la reflexión. El retrato de la señora Charbuque es una de ellas.
Con precisión wilkicollinsiana, pero con mayor naturalidad y mucho humor, Ford introduce impresionantes quiebros, sorpresas y vuelcos en la trama que lo confirman como un fabulador nato que posee la magia y que convierten la novela en un ser apasionante.
Especialista en narrar historias dentro de las historias con tremendo acierto, Ford maneja el tempo a su antojo y guía con mano ágil al lector a través de subtramas y flashbacks que aportan más información sobre las motivaciones y sentimientos más profundos de los personajes, y que aumentan la sorpresa y la sensación de maravilla.
Con el humor que destilan algunos hechos y la voz del pintor narrador; el viaje en el tiempo que propone al Nueva York retratado en sepia y negro de finales del siglo XIX; la disección de las diversas fases del arte de la creación; la telaraña de extraños asesinatos, y las fantasías/realidades del misterioso y embrujador personaje central, la dama misteriosa, El retrato de la señora Charbuque es una buena novela realista con un sano toque de humor irónico y muchas dosis de psicología; una notable novela histórica; una maravillosa fantasía y una obra maestra de la narrativa.
Por Alicia Misrahi









