Dominique Manotti: “Conexión Lorena”
Autora: Dominique Manotti
Traductor: Jorge Cabezas
Editorial: Alba
256 páginas. 16 euros.
TRES TINTEROS
Una pequeña ciudad, enclavada en una región donde la reconversión ha hecho estragos y se sobrevive gracias a las subvenciones. Una fabrica de piezas de televisor controlada por los coreanos, en plena oleada de deslocalización e inmersa en una fusión entre dos grandes grupos globalizadores. Un accidente laboral provoca la ocupación de la fábrica y pone al descubierto una trama de espionaje financiero y corrupción política.
La narrativa negrocriminal se ha convertido en refugio de la novela social y crítica de principios de este siglo, globalizado, en crisis, donde los “damnificados” a los que hay que subvencionar son los banqueros.
Conexión Lorena es un excelente ejemplo de cómo la novela negra nos desvela aquellas zonas oscuras, de las que nadie habla, pero que todos intuimos que están detrás de una realidad falsificada. Un periodista de investigación nunca conseguirá las pruebas de las sucias maniobras a que se dedican los grandes grupos que deciden nuestra vida cotidiana. Pero una novela no necesita pruebas. Es ficción, dicen.
Manotti utiliza el bisturí para diseccionar los procesos de deslocalización industrial, los mecanismos y la lucha de poder de las fusiones empresariales, y cómo éstas utilizan en su beneficio el compadreo de los funcionarios públicos.
Pero un simple accidente laboral, un chispazo inoportuno, puede trastocar todos los planes y desencadenar los mecanismos que hacen que algunos empresarios pasen de las páginas de economía a las de sucesos.
Manotti ha leído a James Ellroy y nos da su estilo rápido, de frases cortas, contundentes, sin ningún tipo de reflexión ni consideración moral. Es la acción que se retroalimenta, una vez fracasada la vía legal e iniciado el camino oscuro . Ellroy, pero pasado por la mejor tradición del noir francés. Una novela corta, donde no sobra nada, una novela necesaria y suficiente.
Paco Camarasa








