Series de libro: Novelas que dan lustre a la caja tonta

series-tv¿Qué tienen en común “Dexter”, “Bones”, “Sangre fresca” y “Mujeres de Manhattan”? Pues que, además de ser series norteamericanas de éxito, todas ellas tuvieron su origen en una o varias novelas. Tras alimentar durante muchos años al cine, la literatura brilla ahora también desde la pequeña pantalla. Texto Clara de Cominges Ilustración Alex Omist

Dexter Morgan es un forense de la policía de Miami que, además, ejerce de asesino en serie con un código ético muy particular: sólo mata a aquellos que se lo merecen y han conseguido eludir la acción de la justicia. Creado por el norteamericano Jeff Lindsay, este inquietante personaje ha dado pie por el momento a tres libros -Dexter, el oscuro pasajero (2004), Querido Dexter (2005) y Dexter en la oscuridad (2007)-, todos ellos publicados por Umbriel. Dexter, la serie de la cadena estadounidense Showtime, empezó a emitirse en octubre de 2006 y está basada únicamente en el primero de los libros y en algunos elementos del segundo. En España, la serie no llegó hasta un año después a través de la cadena de pago Fox y no fue hasta el pasado junio que Cuatro emitió la primera temporada.
“El primer libro se compró antes de que saliera la serie”, explica el editor de Umbriel, Eduardo Hojman. “La verdad –continúa- es que desde que se empezó a emitir todo ha sido bueno y se ha vendido mucho más. La serie llegó en varias etapas. La gente primero se la bajaba de Internet, luego llegó a través del cable y finalmente en abierto. A partir de su emisión en la Fox, a finales de verano de 2007, los dos primeros libros se agotaron. Entonces salió la edición de bolsillo, que se hizo coincidir con el estreno de la serie en Cuatro en verano de 2008. También se agotaron y hubo que reimprimir”. Con el tercer libro, publicado a finales de 2008, la relación con la televisión es del todo evidente. “Hay una intención nada oculta de relacionarnos con la serie”, revela el editor en referencia a la portada, cuya tipografía de la palabra Dexter inscrita como si fuera con sangre remite directamente a la utilizada en la versión audiovisual. El cuarto libro de la saga de Lindsay todavía no se ha publicado en Estados Unidos, pero también llegará a España.
Para Hojman, gran seguidor de series norteamericanas, una de las claves de estas ficciones televisivas es que “tienen más densidad dramática y sus personajes son más redondos”. En Dexter, “los guionistas tenían más donde agarrarse ya que todos los personajes estaban armados y, de entrada, ya tenían más profundidad”, precisa. En este caso, la jugada ha salido redonda, ya que tanto libro como serie están teniendo éxito. Pero no siempre es así. “A nuestra distribuidora le decían que los libros de series televisivas no funcionan bien pero los de Dexter se están vendiendo muy bien en las grandes librerías. Quizás también influye que están mejor escritos que un best seller normal”, concluye.

Sangre por doquier
En Bones, como en Dexter, la sangre y los forenses son los protagonistas… aunque con otro tono. Estrenada en Estados Unidos en septiembre de 2005, la serie llegó a España también a través de Fox, primero, y desde finales de 2006 se emite en La Sexta, donde se acaba de estrenar la tercera temporada. Bones está inspirada no sólo en los best sellers de la antropóloga forense Kathy Reichs, sino también en su propia vida. Tanto en la serie como en las novelas, la protagonista –el álter ego de Reichs, Temperance ‘Tempe’ Brennan- es una forense que escribe en sus ratos libres sobre las aventuras de un personaje al que ha llamado ¡Kathy Reichs! La ficción televisiva, sin embargo, no es una adaptación fiel de las novelas ya que incluye nuevos personajes y la acción se sitúa en Washington D.C. y no en Carolina del Norte y Montreal. Según unas declaraciones recientes de la escritora a la revista Muy interesante, cada episodio de Bones es una historia original: “Yo aporto detalles técnicos, leo los guiones y a veces hago sugerencias. Se decidió no convertir los libros en capítulos. Tuvimos ofertas para hacer miniseries, pero cada entrega televisiva tiene principio y fin, por lo que no hay suficientes novelas para los argumentos que se necesitan. Y de ninguna manera lo que aparece en la pantalla me constriñe. Es una manifestación diferente. Yo pienso en dos ‘Tempe’, una es la de los libros y otra la de la televisión”. De las once novelas publicadas en Norteamérica, seis han llegado a España de la mano de Planeta, primero, y ahora RBA. La última de ellas, Lunes de ceniza, salió a la venta el pasado mes de abril. “Aún estamos pendientes de la fecha de publicación de su próximo título” -explica la editora de RBA, Anik Lapointe- “pero creo que será en otoño de 2009”. Según Lapointe, “la serie y su éxito han ayudado a dar a conocer más a Kathy Reichs”. Sin embargo, reconoce que no tienen previsto ningún lanzamiento especial de sus próximas obras.
Más sangre. Artificial en este caso y que llega de la mano de uno de los creadores más importantes de la escena televisiva, Alan Ball. El padre de la celebrada serie de humor negro A dos metros bajo tierra ha pasado del mundo funerario al de los vampiros con Sangre fresca, auspiciado de nuevo por el sello inconfundible de la cadena de cable HBO (artífice de exitazos como Los Soprano, The Wire y Sexo en Nueva York, entre muchos otros). En esta ocasión, la serie –que muestra un mundo alternativo en el que los vampiros se pueden integrar a la sociedad gracias a una sangre artificial embotellada que ha sido creada en Japón- está basada en las novelas Southern Vampire de Charlaine Harris, periodista de The New York Times y autora de un gran número de best sellers de misterio. Estrenada en Estados Unidos el pasado septiembre, la serie llegó a España a través de Canal + tan sólo tres meses después y es más que probable que acabe emitiéndose en abierto en breve.
En cuanto a los libros, el sello La Factoría de Ideas tiene los derechos de tres de los ocho libros publicados hasta ahora (están pendientes de publicación otros dos para 2009 en Norteamérica) sobre Sookie Stackhouse, la camarera con poderes telepáticos protagonista de la colección. Aprovechando el tirón de la serie, la editorial reeditará los tres títulos (el primero en enero, el segundo en febrero y el tercero en marzo) aunque, por el momento, no tiene pensado adquirir los derechos de más títulos de la autora. “Hemos publicado los tres primeros libros de la serie, que agotamos durante la campaña de Navidad. Por eso los volvemos a editar, con un nuevo formato y las portadas con imágenes de la serie y referencias en cubierta. Y es que estos tres libros son las obras en las que se basa la primera temporada y se venden mucho más desde que se empezó a anunciar la serie en televisión”, desvela el editor Juan Carlos Poujade.

Más mujeres, más NY
El ejemplo por excelencia de triunfo de una serie inspirada en una novela es sin duda Sexo en Nueva York, publicada por primera vez en Norteamérica en 1997. La serie tuvo (y sigue teniendo) mucho más éxito que el libro. De hecho, fue la serie la que hizo crecer las ventas del mismo y la que acabó por convertirse en película el pasado año. Su autora, Candance Bushnell (que escribió la obra basándose en sus propias columnas para el New York Observer tituladas El Sexo y la Ciudad) supo aprovechar el tirón del fenómeno y publicó en 2005 Mujeres de Manhattan, otra novela para féminas que narra, de nuevo en la Gran Manzana, las aventuras de tres mujeres al filo de la cuarentena con hambre de poder y obsesionadas por la belleza y el dinero. La obra también ha acabado por convertirse en serie de televisión (se estrenó en febrero de 2008 en la cadena americana NBC) y cuenta con una renacida Brooke Shields que, a sus 43 años sigue estando estupenda.
En España, la novela Mujeres de Manhattan fue la elegida para inaugurar hace dos años el sello Esencia de la editorial Planeta dedicado al Chick lit, la literatura escrita por y para mujeres. Y no les ha ido mal. “Hemos vendido algo más de 20.000 ejemplares”, desvela la directora general de Esencia, Laura Falcó. “Pero es que no hace falta que nadie presente a Candance Bushnell ni hace falta hacer la inversión que se necesitaría si no fuera ella”, añade. El libro salió a la venta mucho antes que la serie (que por el momento puede verse en España desde octubre sólo a través de la cadena de cable Fox), por lo que la emisión de ésta no ha sido crucial en sus ventas. “Sí que han crecido con la repercusión de la serie, pero poco. Si pasara a emitirse en abierto se notaría muchísimo más porque el efecto audiovisual es brutal”, destaca. Por el momento, no han querido adaptar la portada del libro a la imagen de la serie: “No merece la pena”. Para Falcó, el problema de hacer coincidir la portada de un libro con una serie o una película es su caducidad: “A veces, lo que se hace es poner una faja y dejar la cubierta antigua. Pero es que además te piden que pagues los derechos de imagen y eso sólo compensa si el fenómeno es potente”. Otro inconveniente es que, según la editora, no deja de tener un efecto perverso. “Al final, la gente no sabe qué ha sido primero, si el huevo o la gallina. Y aunque los libros sean buenos, se acaban desprestigiando”, se lamenta.

Triunfaron y… ¿triunfarán?
Mucho antes del boom de las series americanas, en Europa se emitieron varias sagas televisivas inspiradas en grandes obras. La novela más conocida de Robert Graves, Yo, Claudio, y su continuación, Claudio el dios y su esposa Mesalina (ambas editadas por Alianza), fueron adaptadas a la pequeña pantalla en 1976 por la BBC. También aquí el guión de esta serie de trece capítulos contó con la colaboración del propio autor. Cuatro años más tarde, Granada Television produjo Retorno a Brideshead, adaptación de la novela homónima de Evelyn Waugh (publicada aquí por Tusquets) que fue galardonada en 1982 por la British Television Academy con el premio a la mejor serie dramática. Protagonizada por Jeremy Irons, contó con un generoso presupuesto en comparación con lo que se hacía en las islas en la época.
A finales de la década de 1990 y a través de la coproducción de las cadena TF1 (en Francia), Sat 1 (Alemania) y Mediaset (Italia) fue posible realizar la mini serie de cuatro capítulos El conde de Montecristo, basada en la novela de Alejandro Dumas. El actor francés Gérard Depardieu, que fue uno de sus intérpretes, repetiría pocos años después como Jean Valjean en la adaptación de la novela de Victor Hugo Los miserables. Depardieu ejerció también de productor de esta serie de ocho horas de duración y versión en dos idiomas, inglés y francés, en la que se midió con un John Malkovich que daba vida al inspector Javert.
La última miniserie estrenada con gran éxito en la BBC el pasado 2008 está basada en las aventuras del inspector de policía Kurt Wallander (encarnado por Kenneth Branagh), protagonista de la serie de novelas negras del sueco Henning Mankell (que publica Tusquets). Y es que los escritores suecos están de moda. Yellow Bird –la misma productora de los tres episodios de Wallander- ha sido también la encargada de producir la película y la miniserie basadas en Millennium, la trilogía escrita por el fallecido Stieg Larsson que triunfa en todo el mundo. Tras el estreno de la versión cinematográfica de Los hombres que no amaban a las mujeres a finales de febrero en los países nórdicos, llegará a la pequeña pantalla (por el momento sólo en los países escandinavos y Alemania) una serie de cuatro entregas de hora y media cada una que ya se ha empezado a rodar y narra las otras dos novelas: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (editada en España, al igual que la primera, por Destino) y La reina en el palacio de las corrientes de aire (todavía por publicar).
Volviendo a Estados Unidos, vale la pena reseñar que el recientemente fallecido Paul Newman realizó su última aparición frente a la cámara en Empire Falls, adaptación del premio Pulitzer de Richard Russo (quien por cierto es entrevistado en la versión para DVD de la serie que Warner acaba de editar en nuestro país). Acompañado de Ed Harris, Philip Seymour Hoffman, Helen Hunt, Robin Wright Penn y su esposa, Joanne Woodward, Newman vio reconocida su interpretación con un Emmy y un Globo de Oro
Y el fenómeno no parece dispuesto a perder fuelle. Los pilares de la tierra, el mayor best seller del británico Ken Follet, llegará a la pequeña pantalla de la mano de Scott Free Productions, la compañía de los hermanos Ridley y Tony Scott, que espera poder presentar la serie a mediados de 2009. En esta ocasión, el autor de este libro que ha vendido más de catorce millones de ejemplares en todo el mundo desde 1989 no participará directamente en la producción. Quien también verá por primera vez una de sus obras en televisión es el norteamericano Tom Wolfe. Tras diversos rumores sobre una posible versión cinematográfica, Soy Charlotte Simmons (Ediciones B), novela que retrata la vida universitaria en Estados Unidos a principios del siglo XXI, llegará a la caja tonta de la mano de HBO gracias a las gestiones de la editora de Vanity Fair y del New Yorker, Tina Brown. HBO también ha dado luz verde al capítulo piloto de Juego de tronos, la adaptación de la novela homónima de George R. R. Martin publicada en 1996 (en España por Gigamesh) y de la primera entrega de la saga Canción de Hielo y Fuego, que hasta la fecha cuenta con cuatro títulos. La idea de la cadena, si el piloto les convence, es adaptar toda la saga a razón de libro por temporada.

Miniseries a la española
En España, las ficciones televisivas inspiradas en clásicos de la literatura han salido bastante bien paradas. Es el caso de Fortunata y Jacinta, Los gozos y las sombras y La Regenta, que triunfaron en su época en TVE. Ana Belén (en el papel de Fortunata) y Maribel Martín (en el de Jacinta) protagonizaron en 1980 una miniserie sobre la célebre novela del canario Benito Pérez Galdós, que ya había sido llevada al cine por Angelino Fons en 1970. En 1982, la novela de Gonzalo Torrente Ballester Los gozos y las sombras fue adaptada para la pequeña pantalla en forma de serie de trece capítulos que fueron supervisados por el propio escritor. Eusebio Poncela, Amparo Rivelles y Charo López (que se llevó el Fotogramas de Plata y el TP de Oro a la mejor actriz por su papel) fueron los principales intérpretes de una serie cuyo éxito convirtió a la novela en un auténtico fenómeno editorial veinticinco años después de su publicación. Aitana Sánchez-Gijón y Carmelo Gómez también se llevaron sendos Fotogramas de Plata por su actuación en La Regenta, miniserie televisiva adaptada de la novela homónima de Leopoldo Alas ‘Clarín’ que fue emitida en 1995.
Salvando las distancias literarias, recientemente también una novela ha servido como inspiración a una de las series con más audiencia en nuestro país. Sin tetas no hay paraíso es la adaptación de una exitosa saga colombiana inspirada en el libro homónimo de Gustavo Bolívar, quien también colaboró en el guión. Publicada en 2005, la novela lleva doce ediciones y más de 150.000 ejemplares vendidos en todo el mundo.

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Escrito por el mar 6 2009. Archivado bajo Reportajes. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

4 Comentarios por “Series de libro: Novelas que dan lustre a la caja tonta”

  1. FIONNA

    HOLA, DESEO SABER DONDE COMPRAR LIBROS DE KATHY REICHS

  2. sandra

    El sexto libro es “Definitivamente muerta” y desde el 14 de abril, lo tienes ya en las librerias.

  3. isabel

    hola, alguien sabe si ya se vende el sexto. libro de sangre fresca y si es que no, cuando lo pondran al la venta, gracias

  4. [...] (Ver artículo sobre series de televisión literarias en el número 141) Etiquetas: Charlaine Harris, novedades libros, novedades libros 2009, Pandora, ultimas novedades en libros [...]

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