Generación Millennium
Cuesta ignorar hoy día, gracias a Henning Mankell, Stieg Larsson y compañía, que las más altas latitudes europeas albergan también fondos de lo más bajo y peludo. Pero, si ahí fuera hay quien necesita convencerse con imágenes además de palabras (o quien sencillamente quiere volver a experimentar en la gran pantalla sus lecturas nórdicas y negras de cabecera), Generación Millennium le dará alguna que otra alegría. No en vano, bajo ese nombre se agrupan una serie de estrenos, en cine y DVD, relacionados con varios jugadores titulares de la selección escandinava de novela criminal.
Ayer mismo pudimos asistir al pase de prensa de Reykjavik – Rotterdam, film de Óskar Jónasson con guión original del propio realizador y de Arnaldur Indridason, autor de las exitosas La mujer de verde, Las marismas y La voz (todas ellas en RBA). La película, cuyo estreno está previsto para el 7 de mayo, parte de una historia mil veces escrita y setecientas veces filmada (el ex presidiario que acepta dar un último golpe para sacar a su familia de la pobreza y que de repente se descubre traicionado y a nada de perder lo poco que tenía), pero es concisa, tiene ritmo y, en sus ochenta intensos minutos, nos muestra la otra cara de Islandia. No hay un solo paisaje y sí mucho asfalto, malas calles anónimas y pisos pequeños con niños que berrean y alquileres que no se han pagado a tiempo, descampados con generosas ofertas en la sección de palizas y muelles donde la paga extra se llama contrabando.
El intérprete principal de la producción, un sosias de Colin Farrell que responde al nombre de Baltasar Kormákur, fue por cierto el director de la adaptación de Las marismas de Indridason, que junto a Aurora boreal (según la novela de Åsa Larsson), La leona blanca (Henning Mankell), Roseanna (Maj Sjöwall y Per Walhöö) y Dinero fácil (Jens Lapidus) serán los principales títulos de esta Generación Millennium en su apartado fotogramero.








