Juan Carlos Méndez Guédez: “Tal vez la lluvia”

Autor: Juan Carlos Méndez Guédez
Editorial: DVD
160 páginas. 13 euros.

TRES TINTEROS

Tras dieciséis años fuera de Venezuela, Adolfo decide visitar su país. Le recibe Federico, un amigo del que se despidió a puñetazos y que ahora le propone casarse con él para escapar del régimen chavista. Tras una estancia entregado a la abulia, desde donde observa la vida miserable de sus compatriotas y la corrupta dictadura democrática que gobierna la nación, vuelve con Federico a Madrid, donde la vida que le espera no es mejor.

El héroe de esta novela está muerto y, en su certificado de defunción, el dolor se desdibuja, pues cualquier afán, incluso el de deprimirse hasta tocar fondo, persigue, conscientemente o no, un objetivo. Los trabajos y los días quedaron enterrados en un pasado que tan sólo era mejor por la inconsciencia y la energía intacta, lo que, sin ser poco, desde luego no ha sido suficiente para encarrilar una vida.

La responsabilidad en esta obrita es personal, pero ojo, eso no quita fuerza al empeño de denuncia que, de una manera transversal, la atraviesa. Si Venezuela se presenta como un infierno mostrenco, España no parece ser mejor para quien camina desnudo, o incluso para quien va vestido.

El envoltorio de esto que venimos relatando es el de una narración clásica de corte sentimental (que no sentimentalista), donde los mejores momentos se alcanzan en la descripción de ambientes. Tal vez la lluvia recuerda levemente, sin su profusión barroca, al autor colombiano Andrés Caicedo (¡Que viva la música!, Angelitos empantanados o historias para jovencitos) por cuanto el hilo narrativo se sustenta de manera eficaz en la modulación de las sensaciones. Y el resultado es positivo, se ve el oficio y la honestidad, si bien una mayor ambición en el desarrollo quizás le habría sumado puntos. O, dicho de otro modo: que está bien, pero que a mí me sabe a poco.

Por Elvira Navarro

Compártelo!
Escrito por el feb 15 2010. Archivado bajo Críticas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

8 Comentarios por “Juan Carlos Méndez Guédez: “Tal vez la lluvia””

  1. Manu González

    Nada más lejos de mi intención que convencerle. Para eso debería usted leer a Lezama y a Villoro y no pretendo tanto ni tengo tanta fe en los “informadores culturales”. El tiempo pone todo en su sitio y la razón, por supuesto, estará de su lado y de sus inmejorables reseñistas. Igual si alguna vez puede echarle una rápida mirada a Caicedo, una mirada muy rápida,-no vaya usted a perder el tiempo leyendo en exceso, que con las contraportadas basta para hacer crítica literaria o para encargarla a otros-, entenderá que quizás su infalible criterio siempre podrá ser mejorable. Pero lo que me hace feliz es que no ponga usted su cargo a la orden de la junta. Siga confiando ciegamente en su bagaje y criterio; el paro ya se aproxima a los cinco millones.
    Le sugiero que solicite amistad a su reseñista en facebook y podrá comprobar cómo se ufana de haber leído “un cuento de Merino” y no sé si unas pocas líneas de Benet (allí podrá deleitarse en detalle con la raquítica enumeración). Gracias por su atención. Al pasar por el quiosco ya tengo una revista menos que comprar.

    • milo j. krmpotic'

      Discúlpeme si le he ofendido o inducido a error: en absoluto pretendía tener la razón. Simplemente me regía por aquella máxima latina del affirmanti incumbit probatio: usted atacó, ergo a usted tocaba presentar las pruebas. Que siguen brillando por su ausencia. Me dice dónde buscarlas, en efecto. Pero ahora mismo no puedo dejar todo de lado para sumergirme en Lezama y Villoro, en Caicedo y Méndez Guédez. Me encantaría, pero tengo otras cosas que leer. No necesariamente mejores, sí las que corresponden a mi trabajo diario. De modo que, por un lado, tengo la crítica de una colaboradora en la que confío y que me ha dado suficientes pruebas de su buen hacer. Por otro, los comentarios de alguien a quien no conozco y que salda un intercambio de pareceres con pullitas huecas (¿crítica a partir de contraportadas? ojalá, no sabe la de tiempo que podríamos dedicar a ir al cine o a comentar cosas por Internet…) y una amenaza final que, le aseguro, no acabo de comprender. Por un lado, póngase usted en mi lugar y dígame con qué opción se quedaría. Por otro, regreso al principio: en ningún momento fue mi intención ofenderle. Compre o no compre usted la revista, aquí estaremos por si le apetece seguir dialogando. Un saludo.

  2. Manu González

    Lo siento. Si no conoce usted esa confesión en Facebook poco puedo hacerse, porque vivimos entonces en el mundo donde informan los desinformados. Le sugiero, en todo caso, que mire la comparación que realiza su “reseñista” entre los dos autores hispanoamericanos mencionados en el texto. Da la casualidad que ninguno de los dos me interesa demasiado, pero desde luego, sí los he leído, y sólo son comparables en la medida en que es posible en que los dos hayan comido tamales en la infancia (tamales devorados en tiempos distintos, porque es que su reseñista ni siquiera logró acertar con las cronologías). Para ponérselo fácil, ya que no se trata de poneros a leer demasiado, es como comparar a Lezama con Juan Villoro, sólo porque nacieron del otro lado del charco, aunque sus temas, su escritura, sus estructuras, no guarden relación ninguna.
    Por favor, no ponga cargos a disposición de la junta. La calle está muy dura.

    • milo j. krmpotic'

      Pretender que el desconocimiento de una “confesión” de Facebook (donde rigen tantas zonas negras de privacidad) es desinformación, estimado señor González, iguala en entidad a la segunda parte de su comentario: brindis al sol. Si ataca, justifique. Y no se vaya por las ramas con paralelismos sobre tamales y orillas de charcos. O sí, bueno, haga lo que le venga en gana, no seré yo quien le obligue a nada. Pero sepa que se ha quedado usted a mucha distancia de convencerme. Aunque lo más probable es que tampoco fuera esa su intención. En fin, un saludo.

  3. Manu González

    Acabo de leer un comentario de la autora de este reseña en facebook donde admite sus pocas lecturas (afirma que no ha leído a Merino, a Benet, a Medardo Fraile, a….). Ya comprendo. Es que con tan pocas lecturas no se debería estar haciendo “crítica literaria”. La comparación de Méndez Guédez con Caicedo es de risa, o de quien ha tropezado un par de autores hispanoamericanos en su vida.

    • milo j. krmpotic'

      Estimado Manu,
      Si Elvira Navarro es mujer de pocas lecturas, yo pongo mi cargo a disposición de la junta. Desconozco ese comentario en Facebook, pero como responsable de designar las críticas de Qué Leer le aseguro que tengo absoluta confianza en su bagaje y criterio. Más allá de la descalificación, que siempre luce, le invito a que razone por qué le parece la comparación “de risa”. Así igual iniciamos un diálogo en vez de ir cargándonos a los que no comparten nuestras opiniones.
      Un saludo,

  4. Yonathan Meza

    El título llama la atención, Tal vez la lluvia, evoca poesía, reclamo, insistencia y esperanza, cuando todo, todo parece avecinar una abrupta obstrucción, Tal vez la lluvia lo salve todo, tal vez, pero como saberlo…

  5. Malena Guerra

    Que critica mas frivola y desajustada. ¿Caicedo? Nada que ver con este autor venezolano. A esta Navarro le faltan muchas lecturas para ejercer este oficio con precision.

Dejar un comentario

Ads

Publicidad

Galería de Fotos



Revista MC

 
Secciones y Temas

Revista Qué Leer | Passeig de Sant Gervasi, 16-20, 08022 Barcelona (España) | Teléfono: 93 254 12 50 | Fax: 93 254 12 63 © 2011 MC Ediciones