Philip Roth: Indignación
“Indignación”
Autor: Philip Roth
Traductor: Jordi Fibla
Editorial: Mondadori
176 páginas. 17,90 euros.
CUATRO TINTEROS
Argumento
Conozcan a Marcus “Markie” Messner, 19 años, siempre indignado por el estado de las cosas y quien no vacila en describirse como “el chico más agradable del mundo”. Markie es un personaje detestable, irritante, quejoso, prejuicioso, vomitivo y vomitante, embarcado en una cruzada que lo lleve hacia la perfección y lo aleje primero de los peligros de la Guerra de Corea y después del sufrido y demencial mundo de sus progenitores. Y, atención, aquí llega la bella Olivia.
En la ya clásica comedia de 1985 Regreso al futuro, el simpático estudiante adolescente Marty McFly retorna al pasado de sus padres. Indignación –la nueva y breve pero tan intensa novela de Philip Roth—sigue el mismo curso; pero aquí es el escritor quien parece retornar a sus propias fuentes, a los ambientes y paisajes de Adiós, Columbus (1959).
Ya se sabe: año 1951 y un joven judío infiltrándose en el mundo de los wasps, seduciendo chicas gentiles y sensuales, soportando la sombra de padres insoportables (pero que tanto te quieren) y cuestionando las creencias religiosas de los mayores mientras el mundo entero parece derrumbarse por el sólo placer de levantarse definitivamente cambiado.
Sin embargo, aquí este déjà vu picaresco dura poco y enseguida comprendemos que Indignación es una novela sobre el pasado irrecuperable escrita desde el impiadoso presente y firmada por Roth que, en los últimos años, nos ha venido acostumbrando a páginas cada vez más fúnebres y oscuras.
Así –como bien señaló un crítico—Indignación tiene interesantes puntos de contacto con el relato The Jolly Corner y la novela inconclusa The Sense of the Past de Henry James: tramas alternativas y fantasmagóricas en las que James ensaya lo que podría haber sido o dejado de ser si el propio rumbo se hubiera torcido. La diferencia con Roth es que aunque Marcus “Markie” Messner sea judío de Newark, New Jersey, no quiere ser escritor y –lo más importante y lo menos zuckermaniano de todo– ni siquiera es capaz de disfrutar de la fellatio que le practica la bella y fatal Olivia Hutton, otra de esas perfectas mujeres con imperfecciones que son la especialidad de la casa Roth.
Roth lo vuelve a hacer
Los últimos tramos de Indignación-donde destaca un episodio de locura colectiva y estudiantil y sexual en un college de Winseburg, Ohio, y una terrible postal desde el frente de batalla— tienen, de algún extraño modo, el aire delicadamente onírico y gótico de las aulas de otros dos alumnos conflictivos y conflictuados: el joven Toerless de Robert Musil y Jakob Von Gunten de Robert Walser.
John Banville consideró a Indignación “como el mejor libro de Roth desde La contravida”. Charles Simic la consideró “poderosa y rugiendo de furia”. A David Gates le asombró “su suprema humildad: estar al servicio del argumento y de sus criaturas”. A Christopher Hitchens, en cambio, le parecieron páginas casi senilmente desprolijas y juvenilmente masturbatorias.
Lo único que puedo decir yo es que terminé la última página de Indignación –muy superior a Elegía o a Sale el espectro—y volví a comenzarlo para así intentar descubrir, en vano, cómo Philip Roth lo había hecho, cómo Philip Roth lo ha vuelto a hacer.
Por Rodrigo Fresán

Sumario n. 151
es re copado el libro!
[...] (Ver crítica en el número 141 de la revista) Etiquetas: La Magrana, Mondadori, Philip Roth [...]