Vida de Gabo: las máscaras del mago

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)
Loading ... Loading ...

garcia marquez_porTras diecisiete años de trabajo y trescientas entrevistas, Gerald Martin ha conseguido contarnos “Una vida” (Debate), la de Gabriel García Márquez.

Texto: Miguel Dalmau

Por razones obvias, resulta muy complejo escribir la historia de un hombre vivo, sobre todo si ese hombre posee la talla universal de García Márquez. Al inconveniente de abarcar una vida incompleta se añade el lastre de una visión mediatizada por el hecho de que los seres vivos se mueven hasta que se mueren. Y, en este interludio, el historiador ha de avanzar por la cuerda floja. Dicho de otro modo, ¿hablamos igual de los vivos que de los muertos? A raíz de la lectura de esta totémica, apasionante e imprescindible biografía firmada por Gerald Martin, es fácil percibir que no, que pese a sus logros no se trata de una obra autorizada, pero tampoco satanizada por el gran personaje. En realidad es una biografía “tolerada”; esto es, permitida como un mal menor por el escritor colombiano, resignado ya a lo inevitable. Quedar en la memoria de los otros.

Tras casi veinte años de trabajo, Martin se ha ganado un lugar honorífico entre los grandes estudiosos del padre de Macondo. Y, sin embargo, ¿qué podemos decir de un libro tan científico pero que no escapa ocasionalmente a cierto virus hagiográfico? ¿Que no modera su asombro y devoción por el mago que le da título? ¿Que elude con sumo tacto algunas sombras? El problema, en fin, de escribir sobre los héroes vivos es que nadie está a salvo del Síndrome de Estocolmo.

Vida y milagros

¿Qué nos cuenta el libro? En esencia, la vida y milagros de un gran artista. Un hombre que nació en un villorrio remoto de la costa colombiana y que fue abandonado de niño por sus padres. Durante sus primeros años, Gabito fue criado por sus abuelos, de tal suerte que el coronel Nicolás Márquez, un militar liberal, acabó siendo la figura más importante de su vida y, con el tiempo, de su obra. El padre, en cambio, sólo es una sombra fugitiva y pendenciera, un pobre tipo que trabaja como telegrafista, que alardea de sus virtudes como curandero y que en el fondo no es más que un tiranuelo fracasado envuelto en su aura de libertino sexual.

La vida de García Márquez está marcada, pues, por esta alteración de roles familiares, por un amargo sinsentido que tendrá momentos muy duros, con la muerte temprana del abuelo y el reencuentro forzoso con sus progenitores. Bien puede decirse que el pueblo de Aracataca simboliza su infancia prodigiosa, mientras que en Barranquilla o luego Sucre, los nuevos destinos, le aguarda una dolorosa adolescencia. Y es que este muchachito tímido, enfermizo y ensimismado no halla su lugar en el mundo. En años sucesivos todos los testimonios coincidirán en lo mismo: no era atractivo, no sobresalía, no cautivaba. Pero esta etapa resultará determinante para conocer los vericuetos de la vida. En seguida, Gabito ha de adaptarse a una sociedad con los nervios a flor de piel, aceptar los pecados paternos que se saldan a menudo con hermanos ilegítimos y sufrir una traumática iniciación erótica en un burdel, a instancias de su propio padre. El padre de nuevo, asociado a una experiencia sórdida, espantosa, humillante.

Lo público y lo privado

Uno de los grandes aciertos del libro es alternar con pericia el plano individual y el familiar: esa vasta y caótica tribu con múltiples conexiones y ricas personalidades, sin las que no puede entenderse su obra. Y no sólo eso: Gerald Martin inscribe esa historia en un contexto social e histórico a través de pinceladas que iluminan por igual escenarios e hitos colectivos. A instancias del padre, el joven Gabriel partirá para Bogotá, en 1947, a cursar la carrera de Derecho. Para consolarse se inicia en la escritura de poemas. Para entonces, ya ha caído rendido a los encantos de Mercedes Barcha, otra costeña, que será la mujer de su vida. Pero aún es demasiado pronto: juegan al ratón y al gato, se imponen las cartas, la distancia y la melancolía.

En este punto debemos lamentar un pésimo hábito de García Márquez: la eliminación casi sistemática de sus documentos literarios y personales. Las misivas de amor de aquella época fueron destruidas, así como los esbozos narrativos; más tarde hará lo propio con docenas de cuadernos donde había consignado el proceso creador de Cien años de soledad, nada menos, y posteriormente con el manuscrito original de El amor en los tiempos del cólera. Tímido patológico, parece como si quisiera borrar los senderos de sus vacilaciones, sus dudas, sus arrepentimientos.

En ocasiones, Martin alcanza a satisfacer los instintos morbosos del lector. Pienso, por ejemplo, en un episodio sentimental vivido por Gabo en París en la década de 1950. En este período su corazón pertenecía ya a Mercedes, su futura esposa, que le aguardaba en Colombia. Por un capricho del destino, el escritor conoció a una joven española, Tachia Quintana, que se encontraba en Francia huyendo de una tórrida relación con el poeta Blas de Otero. Durante varios meses, Gabo y Tachia vivieron su propio romance en su refugio parisino: ella quedó embarazada, perdió el hijo y al final regresó sola a España.

Este episodio casi desconocido se encuentra, sin duda, entre los más humanos y emotivos del libro, y resulta esclarecedor, ya que Martin establece un paralelismo entre la situación de los amantes y la de los protagonistas de El coronel no tiene quien le escriba, ideada por esas fechas, en la que una pareja de desheredados que han perdido un hijo, sucumben a una rutina de reproches, sitiados por la lluvia, a la espera de una ayuda económica que no acaba de llegar. El propio biógrafo cuenta que, cuando quiso hablar del asunto con García Márquez, éste se negó en redondo: “Todo el mundo tiene tres vidas: la pública, la privada y la secreta”.

El mito

Martin se mueve con mayor libertad por otros territorios, allí donde el personaje literario avanza y crece hasta el mito. A finales de los años 1940, este joven pueblerino escribe relatos y, sobre todo, se siente atraído por la profesión de reportero. En años sucesivos cultivará el periodismo, conociendo de paso la realidad de su país y la del continente. Sin embargo, la nueva política colombiana le empuja a una suerte de exilio. Serán los años europeos. De regreso a América, le aguarda la Revolución cubana, una de sus más firmes pasiones, y la publicación de sus primeras obras, reñidas con el éxito. De profesión casado, emigra a México con el fin de sobrevivir como guionista de cine. Aunque ya cuenta con la amistad de autores como Álvaro Mutis o Carlos Fuentes, este aprendiz de brujo es un hombre al borde del fracaso definitivo. Durante cinco años no escribe. Y, entonces, toma la resolución suprema. Renunciar a todo y escribir con toda su alma.

En este punto, la biografía se convierte en uno de los documentos más vigorosos y estremecedores acerca de la vida de un verdadero artista. El éxito mundial de Cien años de soledad lo convertirá en un mito. Asombrosamente, seguirá trabajando a conciencia, en su laberinto, pese a un entorno abigarrado y una nueva existencia bajo los focos. Buenos Aires, Barcelona, de nuevo México. Una vida asombrosa, marcada por la renuncia, el esfuerzo titánico, la polémica, la buena suerte. En cierto sentido Gabo es tan grande que ni siquiera el Nobel hará mella en él. Gerald Martin nos cuenta su historia con el convencimiento de que el mago tiene muchas máscaras. Y que quizá tampoco era imprescindible mostrarlas todas.

Compártelo:
  • Add to favorites
  • RSS
  • email
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Live

Similares

Etiquetas: , , , , , , ,

Una Respuesta a “Vida de Gabo: las máscaras del mago”

  1. ElmAtEIxAlbErt dice:

    Tengo que reconocer que lo poco que sabia de este escritor era solo por internet. al leer este libro, lo primero que me llamo la atencion fue que el Sr.Martin lo escribio en casi 20 años, eso para mi tiene un merito realmente grande. Y por supuesto un libro fantastico, muy ameno, y hasta divertido.

    [Responder]

Deja un comentario

mcediciones.com Publicaciones online de MC Ediciones, S.A.

Secciones populares