Juan Casamayor: vivir del cuento
Llegó a Madrid para hacer un trabajo de cuatro meses y lleva ya doce años, diez de ellos al frente de Páginas de Espuma, la editorial que ha devuelto al cuento su nobleza literaria. “Estudiante ratón de biblioteca de lunes a viernes y crápula de viernes noche a domingo”, Juan Casamayor se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza, en un departamento avalado por Mainer, los Blecua, Romero Tobar… “gente que consolida tu formación literaria”. La poesía de la segunda mitad del siglo XVIII, especialmente la de José Cadalso, centró sus estudios de doctorado. Y, nada más terminar éstos, su prima, responsable entonces de la producción editorial de Fundamentos, le pidió ayuda. “Mi tía, hermana de mi madre, Cristina Vizcaíno, había fundado la editorial con Juan Serraller. Y allí se hacía de todo, desde trabajar en la Feria de Madrid hasta ir a la de Frankfurt o manejar el Photoshop. Aprendí las pautas de lo que es la trinchera editorial, la militancia en torno al libro”. Un compromiso que robusteció trabajando, como free lance, para otras editoriales independientes y que afianzó con la ayuda de Delfín Seral (Clan Editorial), que le enseñó “a tocar el papel y saber cuál es el gramaje, cómo trabajar con los pliegos… El mimo que hay que tener en torno al libro”.
Hoy, en el piso de la calle Madera, una casa de largos pasillos del centro de Madrid donde se encuentra Páginas de Espuma, Juan Casamayor se mueve con la soltura y la confianza del que se conoce paso a paso el negocio editorial, un oficio que necesita un desbordante amor por los libros; saber, desde luego, cómo se hacen éstos; y hasta “lo que pesan las cajas llenas de ejemplares y lo que cuesta cargarlas en un camión”. Ahora son los decanos del cuento, pero en los años 1990, en medio del incremento monopolístico de los grandes grupos, no eran más que un símbolo, el símbolo de la “insumisión”. “Nosotros somos la última generacion política de este país, la generación de la insumisión comercial frente a los grandes grupos editoriales. Respondemos a una conciencia social, cultural y literaria del editor”.
Escritos de Luis Buñuel, textos hasta entonces inéditos del cineasta, inauguró esta aventura. El sobrino del director era anestesista en algunas de las operaciones quirúrgicas que hacía su padre. Juan Casamayor lo conocía, lo mismo que a los hijos de Buñuel, y aprovechó la oferta que le hicieron. Los primeros pasos de Páginas de Espuma se dieron con el cine -tres títulos-, pero el corazón de la editorial siempre ha sido el cuento. La antología Pequeña resistencia es el título emblemático de la editorial, “el libro fundacional”, la obra que refleja el entusiasmo de un editor que ha dado un triple salto mortal con tirabuzón y sin red y, tras abatir a los paladines de la idea de que el cuento no vende, ha conseguido, diez años después, que se pueda “vivir del cuento”.
Texto: Begoña Piña








