Patrick Modiano: En el café de la juventud perdida
“En el café de la juventud perdida”
Autor: Patrick Modiano
Traductora: María Teresa Gallego Urrutia
Editorial: Anagrama
132 páginas. 14,50 euros.
CUATRO TINTEROS
Argumento
París, años 1960. En el Barrio Latino, un grupo de personajes bohemios se reúnen en el Café Condé. Poetas, estudiantes, libreros, escritores frustrados. Un día, una muchacha atractiva y enigmatica aparece en el local, y en poco tiempo se erige en el centro de las miradas e interrogaciones. ¿Es en realidad una estudiante de Lenguas Orientales? ¿Está casada con un hombre maduro? ¿Tiene familia? ¿Es lesbiana?
Mientras la Academia Sueca volvía a cubrirse de gloria otorgando el Nobel a un escritor tan pálido como Le Clézio, el titán de la narrativa gala, Patrick Modiano, veía pasar el tren a lo lejos, como uno de esos personajes varados que pueblan sus novelas en el París de la memoria. En esta ocasión, Modiano apuesta por una estructura poliédrica para componer el cuarteto de cuerda de una época difunta. Y lo hace a través de las voces de varios personajes masculinos que visitan el café Condé. Esos monólogos reflejan admirablemente tanto la psicología e inquietudes del narrador de turno ( el estudiante, el detective, el escritor frustrado…) como de su objeto de estudio: la muchacha misteriosa que acude al local.
En un alarde de virtuosismo, Modiano incluye el monólogo, inesperado y trepidante, de Louki, la observada, y nos alumbra las sombras de una vida que guarda ciertas similitudes con la del propio autor: fractura familiar, desarraigo, huida perpetua… De nuevo, Modiano da en el blanco al plantear la indagación sobre una mujer sin importancia, pero que ha dejado huella en quienes la conocieron. Las espléndidas pinceladas sobre París, marca de la casa, mantienen ese claroscuro de las zonas neutras de la gran ciudad, allí donde los destinos se cruzan y donde surgen los amores y los enigmas sin respuesta. Una excelente puerta de acceso, en fin, al universo único del gran vencedor moral del Nobel 2008.
Por Miguel Dalmau









