Londres me mata
Y la pregunta sería: ¿Es justo que me mate? Quizá sí, quizá no… Porque uno viaja a Londres para entrevistar al matrimonio Fonseca – Amis como podría pillar el AVE para ir a Madrid a entrevistar al matrimonio Javier – Marías: ciertos autores deslumbran más allá de su nacionalidad y tampoco es cuestión de ejercer de españolito fascinado por todo lo que se hace o deja de hacer al norte de los Pirineos. En la capital de la Pérfida Albión, eso sí, los pasillos y las estaciones de metro se nos muestran a reventar de publicidad literaria. Mucha de ella dedicada al best seller de turno de Lee Child o James Patterson, desde luego, que son los que precisamente alegran el rato cuando el vagón de uno se queda media hora detenido en Tottenham Court Road porque alguien se ha tirado a la vía en Mile End (cuatro paradas enteras cerraron: ¿de veras fue sólo por un suicidio?). Pero también pudimos ver, por ejemplo, lo mucho y bien que se está promocionando La maestra de piano, obra de Janice Y.K. Lee que nos traerá Salamandra este próximo mes de septiembre. Y la sensación de “abrazo literario” no se esfuma al salir a la superficie. Porque, una vez más, a las tradicionales librerías de viejo de Charing Cross se le suman los cantos de sirena de algún Waterstone’s, donde el vicio de la gran cadena comercial se da la mano con la virtud de tener libros sobre todo y para todos, con sus varios pisos, sus descuentitos (segundo título a mitad de precio) y sus expositores por doquier. ¿Y qué decir de Stansted, aeropuerto no especialmente mayúsculo en el que se agolpan hasta cuatro, cuatro establecimientos de WH Smith Books? Todos ellos con una amplia variedad de ofertas y, de nuevo, atractivos descuentos (dos volúmenes con espíritu de tapa dura por veinte libras, cuatro títulos en trade por el precio de tres…). Sin duda, la relación del mundo anglosajón con el libro es otra. Y de acuerdo, quizá no me mate, pero sí que me deja deliciosamente malherido…








Que bueno que Londres te guste, pero ¿fuiste a londres a entrevistar a Isabel Fonseca y Martin Amis y lo que más te llamo la atencion fueron sus metros, librerias, anuncios etc.? y la entrevista que ??? en mi opinion ya que estoy en Londres, haria de todo menos entrevistar a tales personajes.
por cierto cuando hareis vacaciones??? o quereis dejar claro que vosotros si sois currantes???
Saludos.
Hombre, no voy a quemar la entrevista principal de nuestro número de septiembre mes y medio antes…
Ya sabrás de ella en profundidad, que va a seis páginas de revista. Respecto a Londres, tengo la suerte de poder visitarla una o dos veces al año. En este caso el motivo fue principalmente profesional. Pero, más allá de la charla con Fonseca y Amis, más allá del apunte literario para el blog, evidentemente hice otras cosas. Como visitar Kew Gardens y Richmond con mi hermano, que vive allí. O zamparme una maravillosa hamburguesa australiana en un restaurante de Poland Street. Respecto a nuestras vacaciones, haberlas las habrá, en algún momento de agosto… Saludos.
Jo, qué muerte más dulce. Si eso ocurriera aquí, en España, seríamos los lectores los que acabaríamos tirándonos al metro, porque seguro, seguro, que los libros que buscamos no estarían sujetos a los atractivos descuentos de los que hablas. Seguiríamos leyendo, por supuesto, pero mortalmente heridos.