Apocalipsis Vamp: Llegan los chupasangres de Del Toro

guillermo-del-toroEl director de “El laberinto del Fauno” y “Hellboy” se ha acompañado de Chuck Hogan para dejar huella también en la literatura fantástica con “Nocturna” (Suma), primera parte de una trilogía que se aleja de las nuevas corrientes de vampiros adolescentes enamorados en pos del exceso de hemoglobina, el gore y, sobre todo, el terror. Por Manu González

A veces la historia parece sincronizarse de una manera muy irónica. Casi podríamos decir que tiene bastante humor negro. Mientras la editorial Suma de Letras anunciaba la edición de Nocturna, el primer capítulo de la llamada Trilogía de la Oscuridad –escrito a cuatro manos por el director mexicano Guillermo del Toro y el norteamericano Chuck Hogan–, estallaba en México una pandemia llamada gripe porcina, primero, y gripe A, después. A veces la realidad supera la ficción, porque el título original del primer y excelente episodio de esta aventura vampírica era el más llamativo y atractivo The strain, que se podría traducir como “La cepa” o “El virus”. Porque los vampiros de Del Toro y Hogan son una pandemia mundial, un virus que se propaga como la peste por las calles de Nueva York, convirtiendo a todo ser humano en un monstruo sediento de sangre. Si, con películas como El laberinto del Fauno y Mimic, Del Toro ha replanteado el terror sobrenatural, el fantástico y el cine de monstruos, el mexicano le da aquí otra vuelta de tuerca al género vampírico, territorio macabro al que regresa tras las excelentes reinterpretaciones que significaron la primeriza Cronos y la epopeya comercial de Blade II.

El terror viene de México
Presentarles a Guillermo del Toro es una redundancia. Cualquier lector habrá visto alguna película suya o sabrá cuáles ha dirigido, pero sobre todo recordará sus dos aventuras españolas, verdaderos éxitos de público en las taquillas de este país: El espinazo del Diablo (2001) y El laberinto del Fauno (2006). En ellas, lo fantástico y sobrenatural irrumpe en la realidad más cotidiana –en este caso, en medio de la cruenta Guerra Civil española–. El espinazo del Diablo trata sobre un fantasma en un orfanato de niños y El laberinto del Fauno es un cuento de hadas terrorífico en esa época tan oscura de nuestra historia reciente. Esa sería la sinopsis más sencilla. En el fondo, las dos películas defienden un ideal muy guillermotoriano: que los verdaderos monstruos no son los que se esconden en la oscuridad, sino la avaricia y crueldad de los hombres.
Este mensaje se podría aplicar a casi toda su filmografía. En Cronos (1993), un pequeño artefacto medieval ofrece la vida eterna pero somos nosotros quienes hacemos mal uso de él; la manipulación genética es el problema en Mimic (1997), película de horripilantes insectos gigantes que modernizó la fiebre por las mutaciones y los animales monstruosos del cine de serie B norteamericano durante la Guerra Fría; el mal uso de la genética también está presente en los segadores de Blade II, vampiros salvajes de ADN manipulado que atacan a congéneres y a humanos sin piedad; y qué decir de las dos aventuras de Hellboy, un demonio criado por humanos que trabaja en una agencia secreta especializada en combatir lo sobrenatural. En todas sus películas encontramos un planteamiento parecido; un dogma que, aunque parezca mentira, el propio Guillermo del Toro no ha seguido en su primera aventura literaria. Los vampiros de Nocturna son monstruos: aberrantes, sanguinarios y sin ninguna atadura moral. El ser humano se encuentra completamente solo y desvalido ante ellos.

El rastro de la sangre
Nocturna fue el auténtico protagonista de la última Feria del Libro de Fráncfort. El director mexicano se convirtió en la figura del evento, desbancando a autores más reconocidos como Lorrie Moore, Anthony Beevor o el Nobel Jean-Marie Gustave Le Clézio. Entre que se trataba de su primera aventura literaria y que se confirmaba su participación como director en la mastodóntica El Hobbit (con producción, cómo no, de Peter Jackson), las carreras por la feria para alzarse como editor de la Trilogía de la Oscuridad fueron retransmitidas por todos los corresponsales. Y las esperanzas depositadas en la obra no han decepcionado a nadie.
Guillermo del Toro ha encontrado en la ágil pluma de Chuck Hogan el contrapunto ideal para dotar a Nocturna de un apasionante pulso narrativo. Hogan, un prestigioso escritor de novelas policíacas, ganador del premio Hammett con Prince of thieves (2004) y autor de best sellers como The killing Moon (2007) o The standoff (1995), es seguramente la persona más desconocida de este pequeño relato, pero es esencial para comprender algunos puntos clave de la trilogía.
Del Toro es un gran aficionado al fantástico –y, en especial, al género de vampiros, del que reconoce tener casi todo lo que se ha publicado en el mundo– y The strain comienza igual que Hellboy 2: El ejercito dorado –un adulto contándole un cuento a un niño–, pero después nos encontramos con la fría y realista trama de una historia de catástrofes, cortesía de la experiencia de Hogan en el concurrido mundillo de los best sellers de misterio. Un avión aterriza en el Aeropuerto de Nueva York con todos sus pasajeros muertos; las autoridades sospechan de una cepa vírica y ponen el avión en cuarentena. Como si fuera un capítulo de la serie CSI, Del Toro y Hogan confrontan lo que el lector sospecha –no hay ninguna trampa, todos sabemos que estamos leyendo una novela de vampiros– con la seriedad de los investigadores que, atónitos, no son capaces de explicar qué ha pasado realmente en ese avión.
Aunque los vampiros de Guillermo del Toro se encuentren muy alejados de las criaturas de Polidori, Rice o Meyer, Nocturna está muy inspirada en el inmortal Drácula de Bram Stoker. Si el escritor escocés se inspiró en el miedo de la época por las enfermedades venéreas (como la sífilis que lo mataría en 1912), Del Toro también entiende a sus vampiros como infectados peligrosos. Como los segadores de Blade II, las criaturas de la Trilogía de la Oscuridad son “amenazantes, reales, absolutamente repulsivos y extraños a nosotros. Intento pintarlos como una plaga de criaturas en los que no podamos reconocer ningún rasgo humano o nuestra propia humanidad”, como el propio autor reconoce en una entrevista promocional.
El final de Nocturna da muchas pistas sobre cómo pueden desarrollarse sus dos capítulos siguientes: se intuyen organizaciones vampíricas como en Blade II e, incluso, una historia de amor de ultratumba, aunque el resto sólo los autores lo saben. Por nuestra parte, celebrar que Guillermo del Toro y Chuck Hogan nos hayan devuelto el terror que una figura tan eterna y literaria como el vampiro parecía haber perdido entre tanto refrito de la saga Crepúsculo.

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Escrito por el jul 10 2009. Archivado bajo Reportajes. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

4 Comentarios por “Apocalipsis Vamp: Llegan los chupasangres de Del Toro”

  1. Pirro

    Nocturna es una excelente creación en la cual se logran una perfecta mezcla de narración de terror, narración policiaca (en este caso es mas tipo csi) y una buena dosis de humor negro.
    Me encanta la literatura vampirìca y sin lugar a dudas Nocturna se convertirà en buen estandarte de este genero.
    Aunque ha cambiado mucho la visiòn del vampiro creo que dibersas facetas nutren el género. Aunque hay que reconocer que Crepusculo la cambio para mal.
    ¿Alguien sabe si hay fecha para la próxima entrega?

  2. El Mulo

    ¡De un tirón!

  3. luisa

    Ami realmente me gusto mucho el libro, por que, si bien recordamos, en estos últimos año, hemos sido invadidos con el tema de los vampiros, que por demás es interesante y en lo personal me apasiona; sin embargo nos los pintaron como seres súper guapísimos que luchan por el amor y la justicia o cosas así ji ji.

    Guillermo y Chuck los retoman pero en esta ocasión, como seres malos, aterradores, siniestros, en fin, empeñados solo en invadir la tierra y someter a la humanidad, como era en un principio no, desde nosferatum y eso. Realmente es un libro que no deben dejar pasar, debo comentar que las primeras paginas están muy lentas y un poco sin chiste, pero es como un introducción a la historia, ya después no puedes soltar el libro para nada.

    Ojala se haga un serie de televisión, ya que por la forma en que esta escrito el libro se antoja este tipo de trabajo…por cierto el video del promo del libro es genial, tienen que verlo…

    http://www.youtube.com/watch?v=Vq-AK95DTqA

  4. Maelstrom

    Menos mal!! Alguien tenía que devolver a los vampiros al lugar al que pertenecen..¡¡Cuanto daño hizo Anne Rice al Género!!
    Imprescindible a todas luces.

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