Thrillers suculentos
Los fans de la novela de intriga y/o escalofrío ya pueden aplaudir con las orejas, porque tendrán una rentrée con varios platos fuertes (entre el titular de esta entrada y su primera frase van ya dos analogías gastronómicas, lo cual tiene su explicación: los títulos que vamos a comentar, pertenecientes al Grupo Urano todos ellos, nos fueron presentados ayer tarde durante un almuerzo de prensa, con lo que los dientes largos del anticipo literario se vieron compensados con la saciedad en materias alimenticias). Por partes, que diría Jack…
1) Umbriel se apresta a editar tres aventuras del agente siempre secreto y en ocasiones amnésico Jason Bourne, que tanto y tan bien viene campando por las salas cinematográficas bajo los rasgos de Matt Damon. Antes de morir, su creador, Robert Ludlum, señaló a su amigo y discípulo Eric Van Lustbader. Y éste, ni corto ni perezoso, firmó las secuelas que les comentamos. La primera lleva por título El legado de Bourne y nos devuelve al espía como víctima de una nueva caza del hombre tras el asesinato de sus dos principales valedores.
2) Galardonada con el premio a la mejor novela irlandesa de 2007, Bosque frío dará mucho que hablar. En ella, Patrick McCabe cuenta la historia de un hombre que podría o podría no ser un asesino de niños. Duda de lo más siniestro que hace de éste un título aterrador, que (lo decimos en voz baja para que nadie se nos enfade) aparentemente afectó a tal punto a su traductor al castellano que durante semanas no se lo pudo quitar de la cabeza ni durmiendo. De McCabe dicen que es como Stephen King, sólo que peor -es decir, mejor.
3) En los años 1980, William Gibson acuñó el término “ciberespacio” y se convirtió en uno de los grandes renovadores de la ciencia ficción. Ahora, en País de espías (que nos llegará a finales de octubre), presenta una intriga donde la esfera de los negocios internacionales se da la mano con el crimen mientras flirtea con el terreno de lo virtual. Uno de los títulos del año, a la que nos descuidemos.
4) Last but not least, una curiosidad que satisfará lo mismo a los amantes de los clásicos decimonónicos que a los amigos del terror más contemporáneo. Se trata de Orgullo y prejuicio y zombis, obra de Seth Grahame-Smith que en efecto mezcla el universo de Jane Austen con el de George A. Romero. Como nos comentaba el editor de estas cuatro criaturas, Eduardo Hojman, la moda de los vampiros pronto dejará paso a la de los muertos vivientes…









unnnn (como diria Homer Simpson, imaginandose una rosquilla)