Vicente Molina Foix: Con tal de no morir

“Con tal de no morir”
Autor: Vicente Molina Foix
Editorial: Anagrama
232 páginas. 17 euros.
TRES TINTEROS
Argumento
Un profesor de arte cincuentón es visitado por un espíritu que le propone veinte años más de vida. Un policía municipal vive un azaroso noviazgo con una chica en Tirso de Molina. En un caserón murciano contratan a un poeta joven y empiezan a suceder extrañas desapariciones. Una pareja se instala frente al mar, en una localidad turística y en un reducido piso en el que terminan abriendo una ventana ilegal…
“Yo lo que quiero es querer y dejarme querer”, piensa uno de los personajes de La hora española, Lalo, de turismo sexual en Marruecos y frustrado por no encontrar la relación adecuada. Éste podría ser el leit-motif de por lo menos seis de los doce cuentos reunidos aquí, una colección en la que Molina Foix ha experimentado con registros muy variados. En un único relato, El peluquero de verdad (el más desmelenado del conjunto), el protagonista vive un romance pleno, con un inglés que recala de vacaciones en Madrid. En las otras piezas, los personajes (mayormente chicas: Marina en La comida a distancia, Clara en La cantata del café…) están perdidos en su soledad y presos en los hábitos defensivos que se han construido. Pero el deseo del otro, un anhelo de amor imperioso, les hace bascular hacia el otro lado, sin llegar a arriesgar de verdad. Las carencias afectivas se hacen también sensibles en dos retratos de pareja, el Eduardo (policía) y la Elisa de Los gemelos de bronce (ambientado en el Madrid de La Latina), y el Jorge y la Anna de La ventana ilegítima. En concreto, en la relación entre el policía y la cajera, queda descrita magistralmente toda la grisura que puede encerrar un noviazgo de barrio y la soterrada lucha de sexos que anida ahí, mandando ella con el mayor desparpajo y plegándose él a sus ritmos con bonachona aceptación. Molina Foix ensaya también el cuento con fantasmas y, en el fáustico Con tal de no morir o en el jamesiano El poeta en la torre, compone dos logrados cuadros de solitarios confrontándose con sus demonios interiores, con la verdadera dimensión de sus deseos y miedos.
Por Carles Barba










¡Buen tostón! Mejor título hubiera sido “Ideal para dormir” ZZZZZZZZZZZZZZZZ.
Aburrida es poco.
Uf, qué decepción. La precisa orquestación que este hombre dejaba en sus primeros escritos ha dado paso al más rancio penacho de lugares comunes y personajes anodinos que apenas uno recuerda por sus nombres. Ya me resultó hinchada EL ABRECARTAS, y muy mosqueante la notable inmensidad de críticas favorables que recibió (¿Muchos amigos en muchos lados con gatillo fácil?), pero ahora puedo confirmar que Molina Foix anda en horas bajas. La crítica sigue siendo positiva, pero también es verdad que la crítica se enfrenta a cualquier obra como si de un cuadro del expresionismo abstracto se tratase: con miedo a quedar como un paleto ante algo que cree no llegar a comprender. Por no seguir hablando de esta moda de títulos estridentes supuestamente originales que barajan nuestros literatos. Sigamos castigando a la vulgar mecanografía americana.