El escritor, su amigo y un éxito “milenario”
Nos lo habíamos propuesto. De hecho, nos lo habíamos prometido. Tras nuestra portada del mes pasado, pensábamos dejar tranquilo a Stieg Larsson. Dar un paso hacia atrás y observar satisfechos cómo el tercer volumen de Millennium se vendía como donuts a la puerta del domicilio de Homer Simpson. Pero llega La reina en el palacio de las corrientes de aire, factura 200.000 ejemplares en un solo día, y no te queda más remedio que reproducir la noticia. Porque es noticia que, durante veinticuatro horas, todo quisque vaya por la calle con el mismo mamotreto de ochocientas páginas largas bajo el brazo…
Además, coincidiendo con el lanzamiento del libro, un viejo amigo de Larsson, Kurdo Baksi, visitó Barcelona y aprovechó para poner el punto sobre ciertas íes. Al parecer, Larsson lo trataba de “hermano” (y le dio su nombre a uno de los personajes de la serie). Y Baksi se lo paga haciendo gala de una curiosa sinceridad/sentido del humor (tachen la opción que crean menos adecuada). Así, en sendas charlas con nuestro compañero Xavi Ayén de La Vanguardia y el programa L’Hora del Lector del Canal 33, reveló que Larsson no era un buen periodista (pues tenía serios problemas para redactar piezas cortas: lo suyo era desahogarse en decenas de páginas) y que lo tuvo que ayudar económicamente en numerosas ocasiones (amén de financiar Expo, y como prueba exhibió una divertida fotografía de la presentación de la revista, con Larsson vistiendo su mejor traje y Baksi, convencido de que no habría prensa gráfica, luciendo un chandal que haría las delicias del lumpen londinense). Además, Basksi reveló que las trescientas páginas milenarias que permanecen inéditas pertenecen al quinto libro de la saga, ya que Larsson no quedó satisfecho con los resultados del cuarto volumen y acabó destruyéndolo (decisión a la que los editores de este mundo no deben dedicar demasiados pensamientos, a riesgo de caer en el alcoholismo y la alopecia nerviosa).









¿Vivan los autores españoles? jajaja, es una broma, ¿no? Y los demás ¿que se mueran todo?
Ya estoy cansada de tanto stieg Larsson y Dan Brown. Mi ultimo descubrimiento por estos lares ha sido Antonio Martos López y su “Vidas de perro´´. ¡ Vivan los autores españoles!