Michelle Magorian: Sencillamente Henry
“Sencillamente Henry”
Autora: Michelle Magorian
Traductora: Pilar Ramírez Tello
Editorial: Oniro
618 páginas. 16 euros.
TRES TINTEROS
Argumento
Gran Bretaña, 1950. Henry va al cine a menudo para evadirse de su familia: su madre, un padrastro insoportable y una hermana pequeña horrible. Henry adora a su abuela y no se da cuenta de que es maestra en malmeter. Cuando lo obligan a relacionarse con dos chicos marginados por su condición social, Henry descubre el valor de la amistad y unas revelaciones sobre sus orígenes que derrumbarán sus prejuicios.
Divertida e intrigante son los adjetivos que mejor describen esta obra, que recuerda en algunos planteamientos a La sombra del viento aunque escrita con más ingenio e infinitamente mejor ambientada. Inusitadamente larga para ser una novela juvenil, Sencillamente Henry es de esas rara avis destinadas a robar la atención de todo tipo de públicos desde sus primeras páginas.
Magorian ha aunado con vehemente eficacia dos de sus grandes pasiones, dos temas en los que se siente realmente cómoda, la Segunda Guerra Mundial y el cine, para crear una obra al viejo estilo en cuanto a la crueldad con la que despacha a sus personajes. Sólo en un contexto histórico pretérito y lejano puede funcionar la malísima abuela del adolescente protagonista, todo un hallazgo que, por sus intrigas, acaba condenada al ostracismo sin que su nieto lo lamente demasiado.
Como en cualquier historia juvenil que se precie, hay un claro mensaje a favor de los valores más humanos: la amistad, el compañerismo y la idea de que no hay que dejarse llevar por los prejuicios. De hecho, en una rocambolesca jugada del destino y del autor, el chico protagonista acaba teniendo características de apestado social. Y, como hay que tomar partido, los malos son, además, mezquinos y los buenos, bastante buenos o incluso mejores en su fondo de lo que parecen a primera vista. Sin embargo, las peripecias humanas, la intriga y la acción son tan trepidantes que se puede perdonar.
Por Alicia Misrahi









