Javier Sáez de Ibarra: Cuentos para zambullirse en el arte

javier-saez-de-ibarraCon los relatos de “Mirar al agua” (Páginas de Espuma), que le han valido el I Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, Javier Sáez de Ibarra pasa revista a la teoría y la práctica de diversos aspectos del mundo de las artes plásticas. Texto Begoña Piña Foto Sebastián Romero Márquez

Profesor de Literatura en un instituto y autor de otros dos títulos, El lector de Spinoza (2004) y Propuesta imposible (2008), Sáez de Ibarra ha asignado una técnica de las artes plásticas a cada uno de los relatos de Mirar al agua. Con ellos reflexiona sobre el arte, la condición del artista, su compromiso estético y de contenido, el sentido último de la creación… sin renunciar a la narración y a la emoción de cada historia. El propio escritor nos explica algunas de sus teorías respecto al arte y a la literatura.

“Mirar al agua”
Historia: Un grupo de chicos intenta ligar en ARCO. A través del paseo de uno de ellos con una chica, el autor retrata la forma en que se percibe el arte actual. “Este primer cuento sirve de prólogo a todo el libro. En él un personaje masculino muestra indiferencia e incluso desprecio por el arte. Una chica le sirve de guía y le ayuda a entrar en un mundo desconocido para él. Es una experiencia iniciática”.
La intención: Sáez de Ibarra pretende hacer ver que, a pesar de los prejuicios existentes, en el mundo del arte actual se pueden descubrir cosas y, por supuesto, aprender de ellas. El autor, que reconoce que en alguna ocasión se ha reído de ciertas obras expuestas en ARCO, asegura que “hay cosas ridículas, pero también muchas que no entiendes. Existe un problema de comprensión y de educación. Esto se ve muy bien en las artes plásticas, pero también en el cine experimental, en la música que se sale de ciertos cánones, en determinados cuentos… De las vanguardias hacia acá ha crecido la capacidad de percepción, pero todavía hay mucha resistencia. Por supuesto, todo lo nuevo, por nuevo, no es bueno, pero falta un aprendizaje para acercarse bien a ello. Falta una ayuda cultural para comprender un arte que no sea sólo el de los caballos y las marinas, horterísimas, que tiene la gente en su casa”.
Artistas: “Manet pintó un cuadro donde representaba con manchas de color la luz y la sombra sobre una chaqueta. Los críticos de la época sólo veían manchas de grasa, algo que hoy nadie interpretaría. Ahora nos parece increíble que Van Gogh fuera un fracaso en su época”, dice el escritor, que reconoce su preferencia por la obra de Mark Rothko. “Es mucho más que unas manchas de color, sus cuadros son una experiencia de espacio, luz y contrastes. En él es importante el espacio que deja para la emoción, para sentir sin ideas demasiado claras… el silencio, lo trascendente, la quietud. Es un ejemplo de la fuerza de lo simple”. Sáez de Ibarra añade a su lista a Marcel Duchamp, “origen de gran parte del arte de hoy. De él me interesa la idea del arte no retiniano, que no depende tanto de la vista como del sentido”.

“Un hombre pone un cuadro”
Historia: Un hombre coloca en el salón de su casa la fotografía de su hijo adolescente muerto.
La intención: El autor muestra, a través de la idea de las capas de la pintura, distintos planos de la obra de arte. “Es un cuento con distintos planos, en esa fotografía está lo geométrico, las medidas de la obra, las implicaciones filosóficas, las personales… y desde ahí se muestran también aspectos ridículos, otros anodinos, otros más prácticos…”. Además, con este relato, Sáez de Ibarra reflexiona alrededor del poder de la imagen y de la verdad o mentira que puede encerrarse en ella. “El padre de esta historia quiere condensar el recuerdo de su hijo en esta imagen. Para la madre, sin embargo, eso sería una gran mentira”.
Artista: El pintor irlandés Sean Scully inspiró la técnica del cuento, “su idea de pintar en capas me llevó a escribir considerando distintos planos”.

“Las Meninas”
Historia: Un hombre se niega a levantarse de la cama para que le hagan una fotografía que saldrá publicada en un suplemento dominical. Su mujer quiere que aparezca retratado con toda la familia, pero él se debate entre ésta o el inicio de una nueva vida con su amante masculino.
La intención: El artista no es siempre el que decide en la obra de arte. Sáez de Ibarra hace su propia versión del cuadro de Velázquez con este cuento, donde reflexiona acerca de las relaciones de poder en el arte, de quién decide el punto de vista y de hasta dónde puede mentir una obra artística. “Velázquez hizo un homenaje a los sirvientes y en el cuento éstos también aparecen: los empleados de la casa, la prostituta que está con el hijo, el preparador físico de la mujer y el fotógrafo sometido a los caprichos de ese matrimonio”. Si el retrato se realiza finalmente, la imagen de esa familia unida será una representación falsa de la realidad. “El arte puede mentir”, dice el escritor, que se pregunta “¿hasta qué punto buscar la belleza puede ser una manipulación?”.
Artista: Francis Bacon, por su versión de Inocencio III, de Velázquez, que es “majestuosa”. Y el equipo Crónica, que tiene una versión de Las Meninas, “por su visión de lo popular, de la vida de la gente”.

“Amores”
Historia: Un amor adolescente se mezcla con anuncios reales pornografícos aparecidos en los periódicos.
La intención: El arte tiene el poder de provocar, de llamar la atención, y puede conseguir un efecto crítico. “Me interesa la libertad del artista como valor político y la reivindicación del arte a partir del mal, de lo repulsivo”. Sáez de Ibarra cita expresamente los periódicos de los que ha sacado los anuncios pornográficos, “con una clara intención crítica”. Además, el autor reflexiona acerca de una sociedad en la que “parece que no se puede hablar del amor, el amor es algo secreto, pero sí se puede hablar del sexo, el mensaje pornográfico es público”.
Artista: Jorge Cano. Entre su muy variada obra, ha pintado cuadros a partir de famosas fotografías de la historia reciente, como la imagen de las Azores o la marcha del ejército en la Plaza de Tiananmen. Sáez de Ibarra se refiere aquí también a otros artistas españoles que tienen “un agudo sentido de la función crítica y política de su arte”, como Nacho Criado, Ignasi Aballí, Rogelio López Cuenca y Pep Agut. A ellos añade el nombre de Jannis Kounellis, de quien toma la cita inicial del cuento.

“La poesía del objeto”
Historia: Un hombre se corta las venas en la bañera de su casa. La acción se muestra desde el punto de vista de los objetos que lo rodean.
La intención: Sáez de Ibarra pone de manifiesto el hecho de que la voluntad humana manipula los objetos, “fuerza la realidad objetiva para alcanzar sus deseos”. Al mismo tiempo, presenta la realidad de la muerte como inspiración de la belleza. “La muerte puede ser bella, hasta lo más atroz puede resultar estético”.
Artista: Jacques-Louis David (La muerte de Marat), Édouard Manet (El fusilamiento de Maximiliano), Goya (Los fusilamientos del 3 de mayo). Por otro lado, por el tratamiento de los objetos en Cézanne, “por la significación que les otorga y la belleza con que aparecen”, y en Matisse, “por lo contrario, por el lugar que les da sumergidos en un ambiente”.

“Escribir mientras Palestina”
Historia: Una periodista viaja a Palestina con el encargo de hacer un reportaje. Todo lo que allí ve, conoce, siente… la desborda. ¿Cómo debe afrontar esa crónica?
La intención: Cuando el arte se aprovecha de la tragedia humana para su propio lucimiento es “obsceno”. “Una puesta de sol en Guantánamo puede ser hermosa, pero para mí es repugnante, porque está pervirtiendo la realidad. Ese uso del arte es intolerable”, dice Sáez de Ibarra aludiendo a un pensamiento del pintor Jorge Cano. “El artista está obligado a enfrentarse a su obra desde la sensibilidad, la ideología, las convicciones. De lo contrario, el arte tiene el peligro de enmascarar el sufrimiento y el dolor de los seres humanos, que no son objetos al servicio del artista”.
Artista: Banksy, que hace grafitis desde el anonimato en Londres pero también los ha llevado al muro que construye Israel en Palestina.

“Detención”
Historia: Un hombre ve un águila en el cielo, que en realidad es un avión, para más tarde identificarse con un personaje de ficción de una película.
La intención: Es la propuesta del artista, “que deja ahí su obra para ver qué ocurre. La complicidad del lector, espectador, es importante para la parte creativa. Es como un juego, una propuesta”.
Artista: Zóbel, “por abstractos que me parecen sugerentes y que realizaba a partir de imágenes figurativas, buscando la imagen esencial”.

“Ready-made”
Historia: Catálogo de una exposición. En una civilización extraterrestre se exponen dos “objetos” encontrados en la Tierra: una prostituta gorda y un viejo.
La intención: Es una crítica al arte que ignora lo que está tratando pero convierte esto en “deslumbramiento”. “Un escritor de cuentos latinoamericano se reía del cuento comprometido, para mí fue una sorpresa. Creo que hay en el arte mucho ingenio y poco talento, poca profundidad y mucho oportunismo. Y lo peor, en el caso del cuento, es que ésa es la expectativa del lector”.
Artista: Marcel Duchamp es el más obvio (arte encontrado) y Xul Solar, “por lo contrario a lo que se dice en el cuento. Busca un arte humano y humanizador, personal y colectivo, social”.

“Autorretrato”
Historia: Un escritor acepta el encargo de escribir un autorretrato.
La intención: Un autorretrato “tiene que ser sincero, tiene que contener una verdad”. Javier Sáez de Ibarra sintió que era necesario exigirse a sí mismo lo que esperaba de los demás y escribió su propio autorretrato. “Hay cosas inventadas, claro, yo no embaracé a una mujer y luego la abandoné, pero sí hice sufrir a una persona. Ahí está y ahora pienso en mis padres, mis hermanos… que no saben muchas cosas de mí pero… Seamos sinceros, demos un paso al frente, hablemos también de lo que no nos gusta de nosotros. El arte no sólo debe desenmascarar la explotación, los abusos políticos… Este cuento es una declaración de intenciones, he intentado no traicionarme a mí mismo”.
Artista: Rembrandt, “porque para mí es el referente mayor como autorretratista, por su sinceridad”. Y Gauguin, “por lo que tiene de ejemplo de vida entregada al arte, arrostrando todo tipo de riesgos y dificultades, aun cometiendo actos terriblemente injustos, y también por su audacia, junto a los fauvistas”.

“La belleza”
Historia: Un padre intenta convencer a su hijo de que no debe pelear con los compañeros que insultan a su madre. Le explica que ella ha tenido que prostituirse para que la familia pueda seguir adelante.
La intención: Vivimos en un mundo en que hasta la belleza está siendo controlada. “Tenemos la obligación de buscar una belleza alternativa, que tenga una implicación ética, de la verdad, porque hoy hay quien ordena lo que debemos ver y consumir”.
Artista: Mark Rothko, “como ejemplo de arte hecho desde la verdad de sí mismo y desde la emoción. Belleza y dolor coexisten en sus lienzos. Desnudez”.

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Una Respuesta a “Javier Sáez de Ibarra: Cuentos para zambullirse en el arte”

  1. [...] de cuentos “Mirar al agua“, en una entrevista publicada en la revista Qué Leer:  http://www.que-leer.com/1822/javier-saez-de-ibarra-cuentos-para-zambullirse-en-el-arte.html . Por cierto, que en la misma revista, nuestro querido Andrés Neuman retrata a un fotografo, en [...]

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