Vampiros, zombis y tiburones
milo j. krmpotic'¿Qué tienen en común esas criaturas? Primero, que a las malas tienden a utilizar al ser humano como alimento. Segundo, que protagonizan tres de los libros que ayer fueron a coincidir, física o espiritualmente, en nuestra redacción. Y, porque son títulos que darán que hablar, nos ponemos ya mismo a ello…
Nada más recibir la edición en pruebas de Nocturna, la primera parte de la trilogía chupasangres de Guillermo del Toro y Chuck Hogan en Suma de Letras, le hincamos el diente a sus capítulos iniciales y descubrimos que, tal y como nos habían anticipado, la cosa promete. No es que su historia sea un dechado de originalidad (tras un prólogo de cuento de hadas centroeuropeo, la primera escena neoyorquina es clavada a la que abría el episodio piloto del Fringe de J.J. Abrams), pero sí aparece rodeada de una atmósfera tan malsana y perturbadora que cuesta no mentar el Salem’s Lot de Stephen King. Y eso que no hemos llegado aún al momento en que los afilados colmillos del Mal se clavan en el corazón de la Gran Manzana…
Acto seguido, nos enteramos por mail de que Umbriel editará la versión castellana de la obra que ha dado a conocer a Seth Grahame-Smith, Orgullo y prejuicio y zombis, encuentro perverso de los universos de Jane Austen y George A. Romero que aguardamos con delirante anticipación (su éxito en Estados Unidos ha llevado a que el autor recibiera un anticipo de 575.000 dólares por su próxima novela, en la que Abraham Lincoln compagina las labores de presidente de Estados Unidos con el oficio de cazavampiros).
Finalmente, aprovechando que el verano se encuentra a la vuelta de la esquina, no podemos olvidarnos de Meg – La fosa (VíaMagna), en la que Steve Alten ha recuperado a su gigantesco tiburón prehistórico para que llene de terror y dentelladas las playas de las barras y estrellas. Les confieso que este título en concreto no hemos tenido ocasión de estudiarlo con la debida atención. Pero su precedente, Meg (que acaba de ver la luz en edición de bolsillo), nos pareció un thriller la mar de correcto, con ritmo y un trabajo de investigación capaz de justificar científicamente la existencia a día de hoy de un escualo de veinte metros de largo, veinte toneladas de peso y una voracidad que deja en pañales la del famoso gran blanco de Peter Benchley y Steven Spielberg.

Sumario n.157
Qué Leer Extra: Guía infantil y juvenil. Vacaciones con libros
Pues parece que acaban de apuntar a Lorca al rollo zombi, porque Cátedra va a
sacar una versión zombi de La Casa de Bernarda Alba a finales de año. He encontrado
la noticia en este blog:
malarrama.blogspot.com
Además, en el blog aparece un link para descargarse una versión en pdf ya maquetada
de la obra, con introducción y notas a pie de página. Yo todavía no la he leído. A ver
qué tal está.
Pues no he podido leerla, pero Manu González, en nuestra crítica de apertura del número de junio, se muestra entusiasmado: cinco tinteros y, ochocientas páginas después, hambre del segundo volumen. Le confieso que, desde la distancia, parece un poco más de lo mismo. Pero quienes se le acercan se deshacen en elogios…
a mi me recomendaron: “el nombre del viento” de patrick rothfuss, como “la” gran novedad. que me dices?
Para Martín Piñol:
¿Te parecen pocos monstruos los existentes hoy en día? Y con legión de seguidores… Ahí tienes a Jiménez Losantos… Rouco Varela… Benedicto XVI el neonazi… Me acojona más leer el ABC que cualquier relato de Lovecraft.
Esperemos que todos los zombis que se nos vienen encima tengan el rigor novelístico de la Guerra Mundial Z de Max Brooks. Que si no, al final ya no se podrá ser fan ni de vampiros, ni de zombis ni de hombres lobo. ¿Qué nos quedará entonces? ¿La momia?