Gonzalo Pontón
Mirada crítica
texto FRANCISCO LUIS DEL PINO OLMEDO foto MARTA CALVO
El otoño llega con un acontecimiento que alegrará a cuantos aprendieron, gozaron y se mantienen fieles al pensamiento ilustrado de Crítica, la editorial fundada hace 35 años por Gonzalo Pontón (Barcelona, 1944), que desde la transición es faro indiscutible para navegantes indómitos e insumisos. Tras dos años velando armas con la disciplina y paciencia del samurái, Pontón regresa al campo de batalla cultural con un nuevo sello cuyo nombre es una declaración de intenciones: Pasado y Presente. Una editorial que pretende convertirse, según él, “en referente del libro de reflexión rigurosa sobre los aspectos de nuestro pasado (histórico, científico y cultural) y al mismo tiempo intervenir, con espíritu crítico y curioso, en el debate intelectual y moral del presente”. La experiencia acrisolada después de unos 1.500 libros en su querida Crítica, y la buena gestión que siempre demostró en sus distintos retos editoriales, desde que se inició profesionalmente en 1964 en Ariel, prometen una intervención brillante y duradera en el combate contra la debacle suscitada por el “desprestigio y menosprecio de la cultura”. En estos términos se plantea su actuación el editor que, antes de licenciarse en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad de Barcelona, ya era consciente de la importancia del pensamiento crítico para enfrentarse a la necedad, la estulticia y las infamias políticas. “Me parece -dice con firmeza- que gran parte del desastre, enmarcado por la fase depredadora del capitalismo, se debe al abandono del pensamiento”. Pontón cree que tenemos la obligación de construir un mundo mejor, por eso “una intervención cívica se justifica en tiempos de crisis, y yo tengo la voluntad de intervenir para ofrecer elementos de reflexión para que la gente piense por sí misma. ¡Hay que despertar a los durmientes!”. Pasado y Presente publicará catorce títulos al año, con tirajes de 3.000 ejemplares; los dos primeros son Lepanto: La batalla de los tres imperios, del italiano Alessandro Barbero, y La historia oculta de los Estados Unidos, escrita al alimón por Tariq Ali y Oliver Stone.








