Borradores y cretinos
La noticia de que el programa “Borradores” dirigido por Antón Castro en Aragón Televisión iba a ser cerrado ha causado una ola de tristeza en el mundo cultural. En parte porque Borradores ha sido un ejemplo de programa con garra y pasión por la cultura. En parte, también, el desánimo que causa el constatar que si una fuerza de la naturaleza como Antón castro, alguien que tanta energía, fuerza, ilusión y talento ha desplegado en prensa, televisión, libros, blogs y lo que le echen para fomentar la lectura, el cine y la reflexión, no saca adelante las cosas… la cosa está muy negra. Esto es lo que me escribía nuestro colaborador, poeta y amigo Enrique Villagrasa:
“Defender el programa “Borradores”, programa cultural que dirige Antón Castro en Aragón Televisión, es como intentar defender el soneto en poesía, se defiende solo, ahí están sus programas y sus años de emisión. Ha sido, es y será uno de los mejores programas culturales que se hayan producido. En Burbáguena (Teruel), mi pueblo, compañeros y compañeras lectores me decían que lo seguían y que lo grababan. ¡Ahí es nada! Sin lugar a dudas, el cariño y la profesionalidad del equipo de “Borradores” merece que nos opongamos a su cierre. ¡Viva la Cultura! El que tenga oidos que escuche, ya que la Cultura en la vida es como el postre de toda buena comida. La Cultura hace que bosques imposibles de penetrar, con programas como “Borradores”, seamos capaces de podar, discernir, enjuiciar, hasta dejarlos en bonitos bonsais y esto no sé si interesa.”
En este país de papel que se ha convertido en un recortable, la cultura ha sido puesta inmediatamente en el trastero de lo prescindible. Una vez más, tenemos la rara capacidad de cargarnos lo mejor que tenemos. A los cretinos que creen que es una tontería formar a una ciudadanía en valores no efímeros, alimentar su capacidad de reflexión y enriquecer sus vidas con el conocimiento y la imaginación, hay que darles algunas de esas cifras que tanto les gustan: Sólo la industria del libro mueve en España 3.000 millones de euros. En un momento de recesión en casi todos los frentes de la economía española, los datos del pasado verano de la Federación Española de Cámaras del Libro señalaban que la exportación de libros había aumentado en 2010 un 3,49 %. Desengañémonos: en este país es imposible competir con alemanes ni chinos ni vietnamitas fabricando nada que se pueda coger con los dedos y tratar de hacerlo es un suicidio económico y social: ellos harán el producto igual o mejor y diez veces más barato, porque están dispuestos a destrozarse la vida trabajando 14 horas diarias seis días a la semana (o siete) por cuatro céntimos en condiciones miserables (ojalá aquí alguien escuchara al socialista francés Arnaud Montebourg). Y en tecnología punta, pues lo tenemos bastante crudo, para qué engañarnos. Nuestra única vía de supervivencia son los ingresos del turismo y la industria cultural (que va entrelazada). Si nos cargamos eso, ya podemos irnos a la playa. O a la mierda. ¡Viva Antón Castro! ¡Abajo los cretinos de la tijera cultural!










Cultura, la palabra cultura ha crecido como una espuma, bajo tan solo sus siete letras se alberga todo cuanto se desea, es el comodín para justifiar todo…..Pero ¿que es cultura?. La cultura ha generado muchas guerras, pero no nos ha evitado ninguna.
Pero es que hoy es para lo que más se usa, para manipular, para impregnar en los demás ideas de otros, que generalmente llevan unos intereses ocultos, los políticos lo hacen constantemente, te hablan de cultura de la gastronomía, cultura de la ecología, del medio ambiente, cultura de la sanidad, cultura lingüística, cultura de la economía……..
Desconozco el programa del que hablas, y no se las causas que han llevado a eliminarlo, pero supongo que habrá sido más por falta de audiencia, que por tijeretazos.
Históricamente los gobiernos siempre tuvieron el poder absoluto, o bien por la religión o bien por la fuerza de su ejército, pero hoy han sustituido eso por las subvenciones, es su forma de comprarlo todo y ponerlo a su disposición, empezando por la prensa y acabando por cualquier pequeña asociación “cultural” desde su ayuntamiento o comunidad autónoma. Todas esas subvenciones económicas desactivan a esas asociaciaciones para emprender cualquier acto que vaya contra el poder establecido, ya lo dice el celebre dicho, !no muerdas la mano de quien te da de comer!.
Pienso que si de verdad queremos mejorar esta sociedad, el punto de partida es acabar con las subvenciones, a partir de ahí, los gobiernos perderan el poder absoluto y podremos avanzar hacia la libertad, (incluso a la libertad cultural).
PD: Antonio, siento haberme alargado tanto, pero puedes eliminarlo; ya sabes, eliminamos todo lo molesto, y en este blog tu tienes el poder.
Un saludo desde Murcia.
Querido Salvador, entiendo que no tengas ni idea de lo que representa el programa Borradores para todos aquellos que defendemos la cultura como único medio que existe para extirpar la estupidez colectiva de un pais como España y que sus ciudadanos, gracias a la transmisión del conocimiento mediante la cultura, aprenda a pensar por si misma y evitar la manipulación ideológica y política a la que tu te refieres. Por otra parte, estoy de acuerdo que las subvenciones no son la panacea del buen funcionamiento de la actividad cultural, pero con la que esta callendo, sin ellas tampoco se podría llevar a cabo algunos proyectos de suma importancia que no tienen nada que ver con ideologías o políticas partidistas. Lo que se tiene que hacer es denunciar y desprestigiar a todos los que quieran aprovecharse de la palabra cultura para obtener fines que no tienen nada que ver con la verdadera cultura. Y si no hubiese programas como Borradores, que nos hace ser mas libres y mas independientes, difícilmente podremos, los españoles, denunciar los abusos e interferencias de los personajes que utilizan la cultura para obtener fines de adoctrinamiento, sea este el que sea y venga de donde venga. Y por ultimo, la cultura es patrimonio de todos, no de unos pocos. El fin ultimo de la cultura no es el numero, en este caso de espectadores, que tenga un programa cultural, o el dinero que se gane con el programa, sino, y muy importante, extender el conocimiento cultural a todo aquel que ve el programa, sea uno, dos o tres, ósea; tres personas mas que han aprendido algo. No esta mal, verdad.
Carlos, todo se puede desmenuzar, y no hay regla sin excepción; yo me refería en general.
Claro que posiblemente tendríamos que seguir subvencionando algunas cosas, pero eso no puede ser la puerta de subvencionar todo, lo verdaderamente importante, cultural e imparcial, y lo suficientemente necesario como para hacerlo, y con ello el pretexto para las cosas que le interesa al poder.
El problema de esto, también es, que si alguien adquiere el derecho a subvención , los demás también, y a ver donde y quien, pone ese límite.
Un abrazo.