“Los hombres que no amaban a las mujeres”, el film
Unos, los menos, pensarán que ya les estamos dando la vara con el dichoso Stieg Larsson. Otros, los más, pensarán que lo que queremos darles es envidia. Pero lo nuestro, no lo duden, es informarles. Porque esta mañana hemos acudido al pase de prensa de la versión cinematográfica de Los hombres que no amaban a las mujeres. Y, dada la expectación que viene despertando la película (cuyo estreno español tendrá lugar el próximo 29 de mayo), queremos compartir nuestras primeras impresiones. Que (contengan el aliento) son claramente positivas (ya pueden expirar).
Aunque los guionistas han prescindido de no pocos personajes y líneas argumentales, por más que se adelante un flashback del segundo libro de la trilogía y se haya alterado ligera pero manifiestamente el final, el film se muestra fiel con el espíritu de la novela que le ha dado pie (y no esconde casi ninguna de sus secuencias más atroces). Quienes no la hayan leído disfrutarán de un thriller lleno de ritmo. Y quienes sí lo hayan hecho encontrarán a cambio un sinfín de pequeños guiños a diálogos o episodios que no han cabido en los 150 minutos de metraje (la relación de Mikael con su editora, por ejemplo, se muestra a través de una simple pero explícita caricia callejera).
Respecto a la pareja protagonista, el Mikael Blomkvist de celuloide (Michael Nyqvist) no acaba de transmitir el savoir vivre de su versión en papel, pero sí reproduce convincentemente su mezcla de pasión y melancolía. Y Noomi Rapace impresiona en la torturada, tatuada y durísima piel de Lisbeth Salander. Los únicos peros, quizá, la abusiva gestión de la banda sonora y que se escamotee el apartado más calculador de un Henrik Vanger que aquí no pasa de entrañable viejecito.








