Milena Busquets: Sentido y sensibilidad
Redaccion
Tras ejercer de editora, traductora y periodista, debuta en la novela con “Hoy he conocido a alguien” (Bruguera), una historia de amor que reflexiona sobre los derrapajes de la pasión ambientada en la Barcelona más cosmopolita.
Texto Antonio G. Iturbe
Agradecimientos por la foto a Gregori Civera
Pedigrí intelectual
Milena Busquets ha tocado todos los palos del baile de la industria del libro como editora, traductora y ahora escritora. Pertenece a una familia de Barcelona que tiene no solo pedigrí social sino también prestigio intelectual, pero desde joven ha tenido muy claro que no se vive de glamour sino del trabajo. En su novela, bajo un tono amable desliza puyas hacia la clase alta barcelonesa a la que inevitablemente pertenece: “estar guapo y ser ocurrente era lo único que importaba”, dice su protagonista. Sin embargo, ella rechaza esa visión frívola del mundo: “En mi casa era básico estudiar, sacar buenas notas, querer hacer algo en la vida, intentar cambiar el mundo, tratar bien a los demas…” El ajetreo de la vida actual hace que contactemos con Milena con demasiada premura y a ella también la encontramos atareada haciendo a toda velocidad las maletas para salir hacia Londres como uno de los personajes de su novela, que viajan por Europa como si pasearan por las calles del barrio y cuando han de ir al centro, se acercan hasta Nueva York. Pese a su ajetreo, Milena Busquets nos atiende con una cálida amabilidad que va más allá de la mera cortesía. La amabilidad en ella nunca es un gesto forzado.
“ChicK Lit”
La protagonista de Hoy he conocido a alguien es Ginebra, una joven estilista de moda con facilidad para enamorarse y desenamorarse, que se cansa de las relaciones a la que estas comienzan a ponerse serias. Conoce en una cena en casa de la rica señora Verdi a un prestigioso arquitecto inglés casado, con el que inicia una relación apasionada con románticos encuentros en Barcelona, Londres y Nueva York. Al preguntarle si le parece bien que se considere su novela dentro del género chick lit de narrativa de mujeres urbanas, profesionalmente independientes y emocionalmente inestables no está muy segura: “he leido muy poca chick lit, así que no sé si mi novela pertenece realmente a esa categoría”. Al recordarle que tuvo el acierto de editar en españa a Bridget Jones, también nos recuerda que publicó a Maitena: “Me interesa el mundo de las mujeres de hoy, de las hijas y nietas del feminismo y de la liberacion sexual. Pero no sé si se trata de un genero.”
Lo políticamente correcto
Un personaje que ejerce de contrapunto a la actitud torrencial de la protagonista es la madura, rica, estirada e inteligente señora Verdi. Se permite el lujo de decir lo que piensa sin perder la compostura y Milena reconoce que es un personaje que le gusta: “Sí, me gusta la horrible Sra. Verdi, estoy un poco harta de lo politicamente correcto, ya sabemos todos en qué consiste, ya lo hemos oído mil veces, me pongo muy contenta cuando oigo algo distinto”. Una de las muchas puyas de la Señora verdi va contra los cocineros de exposición: “el problema en Barcelona surgió cuando empezaron a diseñar otras cosas que no eran objetos. Como la comida, por ejemplo. Eso sí fue un desastre”. Pero no acaba de decidir si está o no de acuerdo con esa mujer intransigente y directa: “Me encantaría ir al Bulli, pero también me encantan unos buenos huevos fritos”.
La vida
La protagonista de su novela, la estilosa Ginebra, quiere vivir el momento, y su compañera de piso le dice que se toma la vida como si fuera siempre la hora del recreo. Le preguntamos a Milena si esa actitud puede resultar negativa: “Una cosa es vivir el momento y otra tomarse la vida como si fuese un juego. Yo creo que la vida es un juego pero que mas vale tomárselo en serio ya que es el único que hay”. Se considera una persona bastante insegura y cambiante, pero con anclajes muy sólidos en la familia y los amigos. Y hay algo que no comparte en absoluto con su protagonista, ella sí sabe disfrutar de las cosas cuando se cumplen sus sueños.
Vida social
Aunque conoce bien los círculos de la sociedad acomodada barcelonesa, prefiere ir por libre, incluso escapar de la ciudad en cuanto puede. “Yo casi no hago vida social, no la he hecho nunca, frecuento un circulo muy pequeño de personas, muy familiar”. El prototipo de señora de la alta sociedad encarnado por la señora Verdi nos muestra que es una mujer con dinero, posición y cultura, pero que ha de pagar a la estilista Ginebra para que la acompañe a hacer las compras, no tanto por su asesoramiento como para no estar sola. Le preguntamos a Milena si ahí arriba, en lo más alto de la cumbre social, no corre un viento helado: “En la cumbre tambien hace frio, desde luego, pero las mantas son de cashmere”.
Lecturas
Pese a haber estado trabajando con libros de manera profesional, no ha perdido la ilusión de lectora, incluso se ha acrecentado con los años: “Los libros son un refugio. A veces, si estoy en un lugar desconocido y me siento nerviosa o inquieta, si hay un libro a mano y lo puedo coger y abrir y ojear, me siento mejor, mas tranquila. Las casas sin libros me parecen muy raras.”
Hombres
Puede haber alguna lectora malévola que crea que la novela de Milena no es de género romántico o intimista sino una obra de ciencia ficción, por lo encantadores, caballerosos e impecables que son los hombres que aparecen en el libro. Ella no comparte esa visión negativa de los hombre que parece estar de moda, incluso añade que cree que “el mundo real está lleno de tipos aún mas interesantes que los de mi novela”.
Mujeres
En la novela hay mujeres sensatas y generosas como Manue y alocadas como Ginebra. No hay dos mujeres iguales, aunque encontramos en Ginebra un tic que nos recuerda a otras heroínas de novelas urbanas: llega un día en que todo se hunde a su alrededor, está tan hundida que se percata con horror de que “ni siquiera me apetece ir de compras”. Le preguntamos si salir de comprar es el Prozac de las mujeres contemporáneas. Lo niega, divertida. “Simplemente lo puse en boca de Ginebra porque me pareció gracioso. Si alguien piensa que ni siquiera le apetece ir de tiendas es que en realidad no está tan mal y que su malestar es bastante superficial. Cuando estás deprimido de verdad no piensas así”.
Busquets & Tusquets
Es inevitable preguntarle qué le pareció a una editora y escritora tan experimentada y prestigiosa como Esther Tusquets que su hija hiciera en su debut literario un retrato de una muchacha de la Barcelona de Diagonal para arriba. Asegura que “tener una madre como Esther Tusquets es una suerte”, aunque reconoce que “tardé mucho en enseñarle la novela. Me imponía bastante. Pero le gustó, de otro modo no se si la hubiese publicado, confío mucho en su criterio como editora”.


Sumario n.157
Qué Leer Extra: Guía infantil y juvenil. Vacaciones con libros