¿Para qué se escriben novelas?

 Es un tópico decir que la realidad supera la ficción, pero hay tópicos imbatibles. La edición (por cierto, como siempre, apabullante) de la revista Matador, además de la presencia estimulante de esa fábrica de crear que es Miquel Barceló, nos acerca un artículo de Rodrigo Rey Rosa titulado “La caja de los truenos” donde relata, con un sentido entre periodístico y policíaco el caso del abogado Rodrigo Rosenberg. Este abogado fue asesinado en Guatemala y al poco de saberse la noticia empezó a circular un vídeo grabado por el propio abogado donde se le veía a él diciendo que si estaban contemplando esas imágenes era porque, desgraciadamente, había sido asesinado por el presidente de la nación Álvaro Colom. A continuación, desvelaba una red criminal que había terminado también con la vida de un importante empresario y su hija que incriminaba a asesores cercanos al presidente con nombres y apellidos. Rey Rosa nos muestra cómo se produjeron protestas masivas, se tambaleó el gobierno y el ejecutivo guatemalteco tuvo que aceptar a regañadientes una comisión internacional presidida por el jurista español Carlos Castresana. La compleja investigación de Castresana, digna del más sofisticado thriller de intriga que se pueda pensar y que se relata con precisión, derivó en una conclusión tan sorprendente que ni el más osado escritor de género policíaco se hubiera atrevido a plantear: fue el propio Rosenberg el que pagó a los sicarios, falseó las amenazas y montó su propia muerte. Un suicidio de lo más complejo, extraño y alambicado. Unas conclusiones que tuvieron también contestación de los que no creían que eso fuera posible ni sensato, pero que se apoyaban en una sólida investigación. Las causas de ese posible suicidio hablaban de las relaciones que pudiera haber tenido Rosenberg con la hija del empresario y establecían teorías que aumentaban aún más el nivel de este thriller inquietantemente real: Fue Rosenberg quien planeó el asesinato del empresario porque se negaba a sus relaciones con la hija, pero ese día la muchacha acompañó a su padre en el coche y fue también asesinada erróneamente por los sicarios. Rosenberg, no habría podido soportar el dolor. Otros apuntaban a problemas por su homosexualidad… ¿pero para qué organizar todo ese ruido mediático con el ataque al presidente de la nación? Un artículo apasionante, que se lee como la mejor de las novelas.

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Escrito por el feb 2 2011. Archivado bajo Blog, cabecera, head. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

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