Nicholson Baker: “El antólogo”
Autor: Nicholson Baker
Traductor: Ramón García
Editorial: Duomo
256 páginas. 18 euros.
CINCO TINTEROS
Paul Chowder solía llamarse poeta. Hace ya tiempo, sin embargo, que es incapaz de imprimir verso alguno sobre el papel, con rima o sin ella. No le va mucho mejor con la introducción en prosa de la antología que, bajo el título de Sólo Rima, le debe a su editor, a su maltrecha economía y a su resignada ex novia. En lo que sí es un hacha el bueno de Paul es en el viejo arte del hablar y del decir, por irrelevante o peregrino que, en un principio, pueda parecer el objeto de su atención.
Hay algo perverso en el género de la comedia. Lo dijo tiempo atrás el venerable Jorge de Umberto Eco en una abadía cuyo nombre sigue pareciendo, todavía hoy, “más piadoso y prudente omitir”. Y no es que crea, como aquel expeditivo monje, que la risa deforma las facciones ni que debamos polemizar sobre si Jesucristo rió o no rió, sino que, según demuestra la experiencia, la comedia es capaz de hacer un sádico del más inocente y bienintencionado de los lectores.
Tomemos como ejemplo la última novela de Nicholson Baker, cuyo protagonista despierta una simpatía y ternura sorprendentes, es cierto, pero también nos lleva de carcajada en carcajada mientras, abandonado por su novia y en pleno bloqueo creativo y crisis existencial, sufre absurdos accidentes en el cada vez más maltrecho dedo índice de su diestra. Sí, la comedia nos da licencia para disfrutar del mal ajeno sin cargo de conciencia y El antólogo es una de las buenas, por más que en ella se trate, entre otras cuestiones, de la auténtica naturaleza del pentámetro yámbico, de los inconvenientes del encabalgamiento abrupto o del alma de la poesía inglesa.
Que no se asusten, sin embargo, los profanos en los entresijos del ritmo, pues la métrica y la prosodia no son aquí sino un McGuffin exquisito y original que nos permite conocer a Paul Chowder, uno de los más encantadores y logrados personajes que las letras más recientes nos han dado. Romántico impenitente, charlatán, torpe y, sobre todo, nostálgico paladín de la rima y de las formas tradicionales frente al caballero negro de la Vanguardia, nuestro protagonista y narrador es el héroe absoluto de una novela que, al mérito de su alta improbabilidad en estos tiempos, añade el de su chispa y su brillantez; y el de ser, en fin, un optimista y colorido alegato en favor de todos esos pequeños grandes momentos de los que se nutre la poesía y que conforman, o deberían conformar, una vida.
Cecilia Blanco Pascual









Prefiero gastarme el dinero, en un clam chowder, cuando vaya al Joe´s a Boston, que en conocer a Paul. Por cierto ¿de dónde saca pa tanto como destaca Nicholson? Si alguien está interesado en Vox por un par de euros es suya. El ejemplar está como nuevo.
Hace años me presentaron VOX como una obra maestra y a este pelmazo como el sucesor del famoso autor de “El guardián en el centeno”. Salinger falleció pero esta prenda sigue siendo el número uno para NY TIMES, Los Angeles Times y no sé cuantos críticos más. Da risa,,,ojalá, en esta novela o lo que sea , haga reir. Con Vox ya tuve bastante de Baker….